Silvia D'Auro vivió un enfrentamiento con Jorge Rial a partir de su dicorcio, tanto en los medios como en los tribunales. Desde ese momento perdió el contacto con las hijas de la pareja: Rocío (18) y Morena (18) pero en diálogo con la revista Pronto aseguró que "ya me reencontré con una de mis hijas y fue un abrazo del alma". D'Auro contó que durante ese tiempo "sufrí mucho" pero hoy "aprendí a soltar, a perdonar y a perdonarme. Y sé que un día voy a rearmar el vínculo con mis hijas".
Los detalles del encuentro de Silvia D'Auro con una de sus hijas
La ex de Jorge Rial quiere recomponer su relación con Rocío y Morena. "Todos cometemos errores".
2 de marzo 2017 · 19:33hs
Durante la promoción de su programa radial, D'Auro contó que "yo esperé que mis hijas crecieran para separarme porque mis padres lo hicieron cuando tenía ocho años y sufrí, no entendí y no quise repetir la historia. Pero pasé de ser la mejor madre, esposa y empresaria a ser la peor de todas. No sé quién es el peor de los dos".
Cuando recuerda a sus hijas, asegura que "yo fui absolutamente feliz. Fue maravilloso" y en caso de poder reunirse con sus dos hijas confesó: "Yo dejo que ella decida. Ella sabe donde estoy. Que decida ella y que vaya dando pasos seguros. No quiero que haga nada que la tambaleé. Eso es cuidarla".
"Sigo en contacto. Pero paso a paso. Siempre estuve cerca, aunque ellas no supieran". "Cuando hablo y me cuentan qué les dice el padre, si me parece bien lo digo; si no estoy de acuerdo no opino. El tiempo cura todo. Aunque el tiempo de Dios no sea el nuestro", subrayó.
Co respecto al by pass gastric que se realizó Morena y su novio, Silvia dijo que "no pude opinar. Pero siempre traté de ayudarlas y contenerlas. Fui y soy una mamá feliz. Hoy estoy bien conmigo. Tuve que trabajar mucho, sufrí mucho, pero lo logré y ahora espero poder ayudar a un montón de gente, incluidas ellas y el padre", resaltó.
"Ayer me preguntaban si lo perdonaría (a Jorge Rial), si él me lo pidiera. Y yo ya lo perdoné porque a mí no me sirve no hacerlo. Antes me perdoné a mí. Y no es una frase hecha, hay que trabajarla. Las cosas que nos pasan son reflejos de nosotros y de nuestros mambos", confesó.

















