Por estas horas realizan las pruebas de compatibilidad pertinentes a un potencial donante bipulmonar para la vialense Fátima Heinze, según informaron desde el Facebook de Alguien Como Yo FQ.
Realizan pruebas de compatibilidad a un posible donante bipulmonar para Fátima Heinze
Fátima Heinze, presidenta de la asociación civil Alguien como Yo FQ ingresó en emergencia nacional, para un trasplante bipulmonar.
La joven de 28 años de edad está internada en la Fundación Favaloro –en enero había ingresado a la institución para la evaluación pretrasplante.
Fátima es oriunda de Viale, y desde los 18 años vive en la capital provincial. Hace poco, más precisamente hace tres semanas, estuvo presente en el Puerto Nuevo, durante el desarrollo de la maratón solidaria FQ.
Padece fibrosis quística que es una patología poco conocida por la sociedad y hasta por los profesionales médicos, y ello llevó en varias ocasiones a diagnósticos equivocados. Por esa razón se conformó la entidad, para ayudar a los pacientes a que las obras sociales reconozcan la totalidad del tratamiento, otorgar otra solución a quienes no estén incorporados al sistema de atención de la salud y también brindar capacitación sobre el tema a profesionales.
Se trata de una enfermedad hereditaria, que no tiene cura. No es contagiosa y además del sistema respiratorio puede atacar al digestivo, sobre todo al páncreas y al hígado y en la mayoría de los casos el paciente puede necesitar un trasplante para mejorar su calidad de vida”.
En la provincia hay unos 50 casos declarados, entre niños, jóvenes y adultos, pero seguramente hay más sin un diagnóstico correcto, ya que debido a los síntomas la enfermedad se confunde con otras de tipo respiratorio, como bronquitis o neumonía, o también con otras como la celiaquía.
Justamente, hace dos semanas, Fátima había contado a UNO que a los 8 años, en Libertador General San Martín le dieron un diagnóstico dudoso, y la derivaron al Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. “Allí me hicieron nuevamente el test del sudor y salió positivo. Desde 1994 comencé a tratarme en Buenos Aires porque acá durante ocho años me trataron por asma, ya que no se conocía la fibrosis quística. Allí me atendí hasta los 25 años”.
Hasta antes de esos estudios en el Sanatorio Adventista de Villa Libertador San Martín, era diagnosticada por asma.
“Una noche, a los 8 años, tuve un episodio muy fuerte de falta de aire. Un vecino le recomendó a mi papá que me llevara a Villa Libertador porque en Viale siempre me daban el mismo diagnóstico y que no había solución, solo me daban un antibiótico tras otro y empeoraba. Fuimos a Villa Libertador, me internaron con una neumonía, me hicieron todos los estudios y el Test de sudor –uno de los utilizados para detectar FQ– salió dudoso. Era lo más próximo que podía ser, así que decidieron derivarme”, explicó, al citar la posible confusión que puede generar un cuadro de asma –o bronquitis, neumonía o celiaquía–, con el de fibrosis quística.













