"Que el río se lleve tus prejuicios", el pedido del Tetazo paranaense
Paraná también tuvo su "tetazo". Una veintena de mujeres se reunieron, este martes, en la costanera baja para repudiar la censura que sufrieron tres mujeres que hacían topless en una playa de Necochea la semana pasada.
Las repercusiones del hecho instalaron en la opinión pública el debate acerca del cuerpo femenino y la necesidad de "visibilizar los cuerpos que no entran en el estereotipo de rentable", tal como expresaron desde la Asamblea Feminista, organizadora del encuentro de la capital entrerriana.
La calurosa tarde paranaense las encontró reunidas en ronda de mate, de lejos no parecía más que un picnic de amigas. Algún desprevenido se acercó sin entender qué estaba por pasar entre el río y la calle y cerca de las 5 de la tarde, el número de espectadores ya duplicaba el de mujeres manifestantes.
Desde la vereda, una fila de hombres seguía con la mirada clínica los movimientos de las mujeres. Demasiado atentos, demasiado en silencio. Un poco aterrador. Sin proponérselo, esas miradas pintaron el por qué de la necesidad de visibilizar la problemática. Ellas casi no hicieron caso a los silbidos y a la arenga de la platea masculina: "en un ratito vamos a ir a pasar la gorra", bromeó una de las organizadoras, Karime Kandalaft.
Un rato más tarde, lejos de las miradas y desafiando pudores -propios y ajenos- se acercaron a la orilla del río y, de espaldas a los espectadores, algunas de ellas finalmente se quitaron los corpiños y dejaron que el río se los lleve. Hubo silencio, y unos cuantos aplausos. "Que el rio lleve tus prejuicios", rezaban las pancartas que desplegaron inmediatamente después del acto simbólico.
"La idea es construir entre todas, propiciar un espacio de encuentro y también disputarle a los hombres ciertos espacios de placer que no tienen que ver con lo sexual, sino con el uso del espacio y el tiempo libre", explicó Kandalaft a UNO y además se refirió al episodio de la playa en Necochea: "Matan una mujer cada 30 horas y los policías están en la playa cuidando que una mujer no se ponga en tetas, cuando una mujer hace una denuncia", sentenció.
En Argentina, el abuso sexual y la represión policial son los dos peligros que enfrentará una mujer que se anime a transitar con el torso desnudo. Pese a las críticas, el tetazo en Paraná se hizo sentir, no sólo contra el accionar policial represivo, sino contra los prejuicios de toda la sociedad y a favor de la unidad del colectivo femenino, que tiene una ardua y larga batalla por dar.













