En tiempos donde sostener un emprendimiento se vuelve cada vez más desafiante, hay quienes redoblan la apuesta con creatividad, esfuerzo y una fuerte conexión con su comunidad. Ese es el caso de Fernando Roche, al frente de Stop Fi- Hambre en Gualeguaychú, quien junto a su equipo decidió hacer la picada más grande del Litoral, una iniciativa que promete marcar un antes y un después en la gastronomía regional.
La picada más grande del Litoral se presentará hoy en Gualeguaychú
La picada gigante tendrá 12 metros lineales y pesará entre 250 y 300 kilos. La compartirán gratis esta noche con los concurrentes al evento Pueblo y Sabores
Por Vanesa Erbes
Preparan una picada gigante en Gualeguaychú.
Será presentada hoy sábado a partir de las 20 en la 2° edición de Pueblos y Sabores, un evento que rescata la identidad, la gastronomía y las artesanías de Entre Ríos, que comenzó el jueves y culmina mañana en los Galpones del Puerto de su ciudad. Se trata de una picada de 12 metros lineales y alrededor de 250 kilos de productos, que podrían superar los 300 kilos sumando los panes, las frutas y otros acompañamientos. Una verdadera exhibición de sabores que busca reunir a cientos de personas en torno a una tradición tan argentina como compartir una buena mesa.
La picada de la que todos hablan
“Es la primera vez que hacemos algo así”, contó a UNO Fernando, y agregó: “Queríamos salir del espacio habitual del local y ofrecer algo distinto, compartir con la gente. Nos pusimos de acuerdo con mi mujer y dijimos: vamos por la picada más grande del Litoral”.
Lejos de ser una acción comercial tradicional, la iniciativa tiene un fuerte espíritu comunitario. La degustación será libre para quienes asistan al evento: no se cobrará por consumir la picada, sino que funcionará como una forma de agradecimiento a los clientes que acompañan al emprendimiento desde hace años. “Esto es una devolución para los vecinos de Gualeguaychú y zonas aledañas. Somos emprendedores hace ocho años y siempre quisimos crecer, avanzar, innovar. Esto es parte de ese camino”, explicó Fernando.
El evento requerirá de una logística importante. La preparación comenzará en el local, bajo estrictos protocolos bromatológicos y con asesoramiento profesional. Luego, todo será trasladado en frío al predio y recién se montará horas antes del consumo, previsto para esta noche a partir de las 20. “Somos muy cuidadosos con la calidad y la seguridad alimentaria. Hay un protocolo armado y todo está pensado para que salga bien”, aseguró.
En este marco, contó que esto también es posible gracias a que recibieron el apoyo de marcas de renombre. “Por suerte se prendieron cuando les contamos sobre el proyecto, nos acompañaron y hubo una buena participación”, destacó.
Más que fiambres y quesos
Fernando contó que, junto a su equipo, comenzaron en un pequeño comercio en Gualeguaychú con la venta de quesos, fiambres, dulces, embutidos y aceitunas rellenas. Con el tiempo, y a partir de la experiencia en el mostrador, fueron incorporando un nuevo diferencial: la elaboración de picadas. “De a poco le fuimos agarrando la mano”, explicó, y mencionó que ese proceso de aprendizaje los llevó a perfeccionar cada vez más sus propuestas. Hoy elaboran picadas que se destacan por su abundancia, estética y variedad, lo que les permitió también participar en eventos y catas de vino.
A diferencia de otros enfoques más tradicionales, Fernando señaló que ellos buscan una impronta propia: “No seguimos estrictamente los ´protocolos´ que suelen circular sobre combinaciones o reglas de armado”, aseguró, y afirmó que apuestan a la diversidad y al impacto visual. “Hay quienes directamente las piden como plato principal a nuestras picadas, que son lo más grandes y completas posible, con mucha variedad de colores, fiambres, quesos, salamines y aceitunas rellenas”, contó el emprendedor y destacó que cuentan con una amplia oferta de este producto, llegando a incluir hasta 13 variedades distintas de aceitunas rellenas en una misma propuesta.
Otro rasgo distintivo es el tamaño de sus picadas. Mientras que en otros lugares suelen ofrecer opciones para dos o cuatro personas, ellos trabajan también con formatos mucho más grandes, pensados para grupos numerosos. “Nos piden picadas para 20 personas y tenemos una selección especialmente pensada para eso”, comentó.
Finalmente, resaltó el valor simbólico de la picada como espacio de encuentro: ya sea para ver un partido, compartir una tarde, como previa de un asado o incluso como plato principal. “Cuando nos dicen que la picada es la comida central, sabemos que tenemos que ponerle con todo”, dijo.
Toda esta experiencia se verá sin dudas reflejada hoy: aunque la base de la picada serán quesos y fiambres, la propuesta apunta a la abundancia, la variedad y lo visual. Habrá salamines, embutidos, sandwichería de miga, aceitunas rellenas y una combinación de colores y texturas que rompe con los esquemas tradicionales.
Si bien el cálculo siempre depende del consumo, Fernando ofrece una referencia clara: estimando unos 150 gramos por persona, la picada que presentarán esta noche y compartirán con los concurrentes podría alcanzar para más de 2.000 personas. Y aún así, anticipa que probablemente sobre: “Queremos que nadie se quede con ganas. Y si sobra, que la gente pueda llevarse”, afirmó.
Sobre este punto, contó que esto también es posible gracias a que recibieron el apoyo de marcas de renombre. “Por suerte se prendieron cuando les contamos sobre el proyecto, nos acompañaron y hubo una buena participación”, destacó.
Un fin de semana de récords
La picada forma parte de un evento mayor que reunirá otras propuestas igual de ambiciosas: anoche se presentó un gin gigante de 200 litros y mañana será el turno de un alfajor colosal de 1.000 kilos. Todo en un mismo fin de semana, consolidando a Gualeguaychú como escenario de iniciativas originales que combinan gastronomía, espectáculo y participación popular.
“Nos gusta el desafío. Nos gusta crecer. Y también agradecer”, resumió Fernando.
Emprender en estos tiempos
Más allá del evento, la historia detrás de la picada también habla de perseverancia. Consultado sobre el contexto económico, Fernando reconoció que no es sencillo sostener un emprendimiento hoy, aunque prefiere no detenerse en las dificultades. “La vida del emprendedor es distinta en cada caso. Hay muchos factores que influyen: el consumo, la información, la gestión. A nosotros nos llevó tiempo entender que todo es un proceso”, reflexionó.
En este marco, dejó una definición que resume el espíritu del proyecto: “Queríamos todo ya, y aprendimos que no, que hay que dejar que las cosas fluyan. Y cuando llegan, llegan mejor. Y si no, también se aprende”.
Invitación a compartir
Con esfuerzo, organización y pasión, la picada más grande del Litoral no es sólo un récord gastronómico: es una invitación a volver a lo simple y esencial. A reunirse, compartir, disfrutar. Porque, como bien saben en Stop Fi-Hambre, pocas cosas representan mejor el espíritu argentino que una picada. Y si es gigante, mucho mejor.

















