En diferentes localidades de la provincia se han realizado inversiones significativas para instalar sistemas de videovigilancia. Un sondeo realizado por UNO permite determinar una evaluación positiva del mecanismo de parte de las autoridades locales, especialmente por el aspecto disuasivo que tienen sobre los eventuales delincuentes.
Positiva evaluación de la videovigilancia en Entre Ríos
En Paraná, el sistema de emergencia 911 se implementó hace dos años . La modalidad funciona como una herramienta de prevención y se activa a partir del llamado de algún vecino que alerta ante una emergencia. El servicio cuenta con 75 cámaras, ubicadas en puntos estratégicos de la capital provincial, las cuales son monitoreadas por 12 operadores, de forma permanente. Además, tiene una Unidad de Comando Móvil que se utiliza en el caso de concentración de personas.
Con una iniciativa similar pero de menores dimensiones, la localidad de Crespo fue una de las pioneras en colocar cámaras de seguridad. La idea surgió dentro del presupuesto participativo hace tres años, y se implementaron nueve cámaras en zonas del microcentro, bancos, accesos a la ciudad y en la terminal de ómnibus.
El responsable del área de Gestión Pública, Información y Protocolo, Daniel Giosa, destacó que la aplicación de las unidades ha sido de suma importancia para el esclarecimiento de algunos hechos delictivos. Tal es el caso de un robo perpetrado en un comercio local, donde las cámaras permitieron identificar a los ladrones, quienes circulaban en un vehículo importado de alta gama.
El funcionario crespense expresó que la necesidad de contar con un operador de manera permanente en la tarea del monitoreo es una necesidad que el municipio no está pudiendo cubrir. El centro de monitoreo, a cargo de la Policía, cuenta solo con un operador, el cual no llega a monitorear las nueve videocámaras las 24 horas del día. En ese sentido, Giosa destacó que en los próximos meses sumarían sus unidades al sistema 911 de Paraná, para que el control se efectivice desde la capital provincial y de ese modo cubrir de manera permanente la tarea de supervisar.
Otra localidad que optó por el sistema fue Diamante, donde comenzó como un control caminero en el ingreso y egreso a la ciudad.
Posteriormente y por pedido de los vecinos, se decidió incorporar 28 cámaras más, con el objetivo de prevenir el delito, lo que demandó también la incorporación de más agentes al lugar de control. El secretario de Gobierno, Fabián Spretz, indicó que la tarea está a cargo de la Jefatura Departamental de Policía y que los resultados han sido positivos en cuanto a la detección de algunos robos en comercios de la ciudad, de los cuales no mencionó ninguno ocurrido en los últimos meses. Destacó que los registros se han utilizado también para accidentes de tránsito ocurridos en la vía pública para determinar cómo ocurrieron los hechos.
Rescata que el balance es positivo pero que su implementación depende fundamentalmente de la actividad policial en el seguimiento inmediato del hecho.
La incorporación de la videovigilancia en Viale es la más reciente, se aplicó en febrero y lleva casi dos meses de funcionamiento. La localidad tiene alrededor de 14.000 habitantes y si bien no cuenta con un índice de inseguridad significativo, la comunidad solicitó su implementación y tuvo como respuesta la colocación de 10 cámaras en distintos puntos.
El secretario de Gobierno, Eduardo Ferreyra, destacó una particularidad respecto de los lugares donde se decidió instalar las cámaras. Una de las unidades supervisa al propio agente de monitoreo: “Para tener la posibilidad de optimizar el sistema”. El funcionario agregó que el principal objetivo está en acelerar los tiempos, en ese sentido, dio a conocer el robo con el que debutó el sistema, donde se recuperaron los elementos sustraídos por el malviviente en menos de dos horas de ocurrido el hecho.
A las mencionadas anteriormente, se suman las ciudades de Gualeguay, Gualeguaychú, Colón, Concordia, Urdinarrain, Cerrito, Tabossi y Victoria y se están realizando las acciones necesarias para que lleve a otras localidades como Ceibas y General Ramírez, donde su aplicación es casi un hecho.
Según expresaron los responsables entrevistados por UNO, los resultados en general han sido buenos, pero en todos los casos se reconoce que lo más efectivo del mecanismo es la persuasión que genera en el delincuente y su influencia en la sociedad, la cual se siente protegida a partir del monitoreo permanente desde las unidades de control.













