La Policía de Paraná y distintas brigadas están buscando desde hace tres jornadas a dos jóvenes que se trasladaban en moto rompiendo lunetas o parabrisas de automóviles estacionados en distintos puntos de la ciudad. En las comisarías primera, segunda y cuarta, se recibieron 11 denuncias por los daños ejecutados en horarios nocturnos.
Con el aporte de los vecinos, más las imágenes que captaron las cámaras de seguridad, los dos vándalos estarían individualizados, por lo que se solicitarán a las autoridades judiciales distintas medidas para neutralizar su actitud delictiva.
Tras los pasos de vándalos que rompieron 11 lunetas de autos
A los jefes policiales les llamó la atención la “nueva moda” delictiva que surgió entre la madrugada del martes y la de ayer, en la que al menos 11 vehículos resultaron dañados con la rotura parcial o total de las lunetas traseras de los vehículos, como también de los parabrisas.
Desde la Dirección de Operaciones de la Jefatura Central, así como de Investigaciones y de la Jefatura de Paraná, comenzaron a ampliar los operativos nocturnos para tratar de ubicar a los ocupantes de la moto que arrojan piedras a los vehículos o bien dañan los vidrios con cadenas.
El último hecho delictivo se reportó ayer a las 4 en calle Urquiza al 700, donde un Peugeot 206 sufrió el rigor de los que fueron denominados como “dañinos”.
Por ello, las brigadas especiales de la Policía conformadas por personal que recorre de noche la ciudad, uniformado o de civil, tratan de dar con la moto que tiene determinadas características, y con los dos jóvenes, a fin de ponerlos a disposición de la Justicia.
Producto de los operativos fue detenido en avenida Almafuerte, frente a los locales comerciales ubicados en el predio del ex hipódromo, un muchacho de 27 años que pretendía romper una vidriera con el fin de robar elementos del interior.
En tanto, desde la Policía se solicitó a la población estar atenta y en caso de observar cualquier situación sospechosa que se comuniquen al 911 o a cualquier comisaría, a fin de poner a la Policía en conocimiento de hechos que puedan estar relacionados con la rotura de los vidrios de los autos.
Todos los vehículos afectados son modelos nuevos que quedan en la calle.
Los daños se registraron en distintas arterias de la capital, pero mayoritariamente ocurrieron dentro de los bulevares.
El aporte del sistema de videovigilancia llevó a ubicar imágenes de una moto con dos sospechosos que arrojaron un par de ladrillos sobre rodados. Las características observadas permiten a los investigadores ser optimistas en cuanto a la resolución de los incidentes.











