Policiales
Lunes 21 de Mayo de 2018

Tobillera electrónica para dos jóvenes acusados de intentar asesinar a otro

Cada vez son más los casos donde acusados quedan bajo monitoreo, una herramienta que sirve para descomprimir las cárceles entrerrianas

La tobillera electrónica comenzó a ser cada vez más demandada en Entre Ríos. Este sistema de monitoreo que permite controlar a distancia a una personas imputada por un delito sirve entre otras cosas para descomprimir las cárceles que están al límite de sus capacidades. Muchos imputados, mientras son investigados, pueden estar en su vivienda bajo la modalidad de arresto domiciliario siendo vigilados por el Servicio Penitenciario.
Si bien la herramienta estaba a disposición de las autoridades judiciales hace ya un buen tiempo, en las últimas semanas comenzó a ser requerida cada vez más. Solo en dos semanas en Paraná se colocaron seis. En el interior también hay personas bajo prisión preventiva con el sistema de monitoreo en su casa.
En las últimas horas, el fiscal Juan Malvasio solicitó a la jueza Marina Barbagelata la prisión preventiva de dos jóvenes aprehendidos por intentar matar a otro a balazos. El acusador público pidió 30 días de arresto domiciliario utilizando tobillera electrónica. El monitoreo está en manos del Servicio Penitenciario que ante cualquier movimiento extraño que detecte envía al personal policial de la jurisdicción y alerta al 911.
Los imputados son Conrado Alberto González y Luciano Alexander Manrique ambos acusados de Homicidio Simple en grado de Tentativa, delito que contempla una pena de prisión efectiva.
La víctima de Manrique y González fue Sebastián Andrés Ríos, quien en la actualidad se encuentra internado en el hospital San Martín de la ciudad de Paraná. El hombre de 27 años tiene muy comprometida una de sus piernas producto de la destrucción que provocó la bala calibre 9 milímetros que le afectó la rodilla derecha. En la actualidad los médicos continúan trabajando para evitar la amputación del miembro.

El día del hecho
Según la información oficial, el domingo 13, aproximadamente a las 17, Sebastián Ríos se encontraba junto a un hombre apodado Nequi en calle 129 y 594 cuando fue sorprendido por González, que a bordo de una motocicleta 110 cc y acompañado de Manrique, abrieron fuego. Hay dos versiones, una que indica que ambos ocupantes de la moto estaban armados y otra que culpa directamente a Manrique.
Sobre qué desencadenó el ataque hay varias hipótesis bajo investigación. Una indica que Ríos estaba con su pareja y comenzaron a discutir. Un vecino y amigo de ella intentó "defenderla": tomó un arma, quiso disparar pero no lo logró. Este episodio ocurrió el viernes.
El sábado, Ríos se dirigió a la casa de esta persona para cuestionarle lo que había intentado hacer, pero todo quedó en la nada.
El domingo el joven estaba tomando una cerveza con sus amigos, pasaron dos sujetos en una moto y lo balearon. Uno de los agresores sería el mismo que quiso dispararle el viernes.
Otra versión indica que en verdad los agresores y Ríos tienen problemas de otra índole.
Mientras se aguarda la evolución de Ríos, quien ya declaró ante el fiscal Malvasio se continúan reuniendo pruebas para la Investigación Penal Preparatoria, que por el momento no cuenta con la declaración de los imputados, ya que por consejo de sus abogados se abstuvieron de declarar. Además, numerosos testigos irán pasando por fiscalía aportando datos sobre lo sucedido.

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