Quedó preso el hombre que encadenó y encerró por un año a su pareja

El hombre de 34 años que fue denunciado por la privación ilegítima de la libertad, fue detenido por la grave acusación en su contra. La víctima se encuentra recuperándose del proceso de sometimiento y violencia de género ocurrido en Sauce Montrull.

Un hombre de 34 años fue detenido en la tarde de este viernes por parte de personal de la División Trata de Personas que lo buscaba desde anoche, luego de que se dispusiera su captura por parte de la Justicia. El acusado de la privación ilegítima de la libertad agravada por el vínculo, había sido denunciado por su pareja por terribles padecimientos, actos de crueldad y violencia de género.


Todo se inició con una causa judicial en la Fiscalía de Violencia de Género a cargo de Pablo Zoff, quien recibió el martes una denuncia de una mujer de 28 años quien aseguró que durante un año estuvo privada de la libertad, encadenada y casi esclavizada por su pareja, el padre de sus tres hijos de corta edad.


Los incidentes ocurrieron en una casa de Sauce Montrull, a corta distancia de Paraná. Y según el relato de la víctima ella sufrió graves situaciones de abusos, sometimientos de todo tipo, haber sido dopada con psicotrópicos, y encadenada a la cama matrimonial por espacio de varias horas.


La mujer hizo notar que los celos enfermizos de la pareja llevaron a que todas estas situaciones de violencia de género se produjeran de modo regular, para lo cual los pequeños hijos habrían naturalizado ver sometida y encadenada de los dos brazos a su progenitora.


En la acusación se marcó que los marcos de crueldad eran tremendos al punto tal de sufrir todo tipo de violencia física y psíquica. La intención era quebrarla, domesticarla y para ello utilizó el hostigamiento permanente.


Como habrá sido su intento de control sobre la mujer que tras dejarla encadenada a la cama, dopada y amenazada, amplió el monitoreo sobre la víctima con un sistema de dos cámaras de seguridad que estaban en la habitación para filmar todos los movimientos de la víctima.


En esa línea, el hombre al regresar a la casa que alquilan, observaba las imágenes y verificaba que los señuelos puestos en las ventanas, estuvieran en el mismo lugar, para de esa manera establecer que no hubo ningún intento de fuga.


En la denuncia se remarcó que las aberturas estaban atadas con cadenas, y en las ventanas se encontraron en los allanamientos posteriores, pegamento y papeles colocados para demostrar la posible apertura.


El fiscal Pablo Zoff adelantó a UNO que concluida la detención solicitada al juez Elvio Garzón, reclamará en las próximas horas el dictado de la prisión preventiva en el penal, por la gravedad de los delitos que se investigan.


Zoff explicó sobre la causa: "La víctima estaba realmente muy mal y en su relato nos brindó una importante información, que luego fue corroborada en un allanamiento en la casa donde vivían".


El fiscal marcó que en la entrevista videograbada "hubo un relato terrible. Estuvimos mucho tiempo porque abordar una situación de esta magnitud es complicado para una víctima que ha quedado en una situación de extrema vulnerabilidad y desprotección. De allí la intervención de distintos organismo del Estado".


La víctima quedó contenida con el apoyo de la Dirección de Asistencia a la Víctima y los tres pequeños hijos quedaron al resguardo de los abuelos maternos.


Se supo que la mujer logró escaparse de las cadenas y candados en un momento que el hombre no se encontraba en la casa, y tras tomar a los tres hijos salió desesperada a la ruta a pedir ayuda. Fue así que el conductor de un auto la trasladó hasta Paraná, e incluso le sugirió realizar la inmediata denuncia.


La audiencia imputativa se realizará este fin de semana, y luego se avanzará con las medidas restrictivas para lo cual, desde la fiscalía se reclamará al juez Elvio Garzón el dictado de la prisión preventiva en la unidad penal por un término que podría llegar incluso hasta los 90 días.



Ardid para detenerlo


Se referenció a UNO que el proceso de detención tuvo varios contratiempos, habida cuenta que el acusado no podía ser localizado en los lugares que solía frecuentar. Ante esto, una de las jefas de Trata de Personas obtuvo el número de teléfono celular para notificarlo de la resolución de la justicia.


Sin embargo, nunca atendió los llamados. Ante esto se buscó un celular particular, y se le envió un mensaje notificando que una señorita quería conocerlo. La respuesta fue inmediata y tras acordar la hora, se presentó en la esquina de Churruarín y Ayacucho, donde funciona la Dirección de Investigaciones. Allí un tanto sorprendido, el acusado fue advertido que iba a quedar detenido. Una vez concluido el trámite de identificación, se dispuso su traslado inmediato a la Alcaidía de Tribunales.


Por decisión editorial, no se brindarán los datos filiatorios del detenido, por contar con el mismo apellido que los tres hijos fruto de la relación con la víctima.



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