La prisión no detiene el negocio del narcotráfico. Es una regla que se observa en cada ciudad y en cada país. Cuando cae un banda, otra la reemplaza, si no es que la misma sigue funcionando con su jefe en prisión. Así se ha visto en numerosas causas y nuevamente esta semana se conoció de un caso similar en Concepción del Uruguay. Un hombre que está preso y procesado por narco y por lavado de activos, fue allanado en su celda de la Unidad Penal 1 de Paraná, desde donde sospechan que seguía dirigiendo el comercio de drogas como abastecedor de numerosos kioscos de la ciudad.
Procesado por narco y lavado, seguía dirigiendo el negocio desde la cárcel
Por José Amado
11 personas fueron detenidas en La Histórica por narcotráfico.
Se trata de Rubén Vicente Herrlein, de 57 años, quien el 2020 había sido detenido por liderar la banda que se abastecía de cocaína en Uruguay y distribuía la droga en Concepción, así como en otras localidades cercanas, al tiempo que invertía sus ganancias en propiedades inmuebles y en vehículos, bajo la pantalla de una empresa de remises de La Histórica. Por esa causa aún no fue juzgado.
Cuando se abrió una nueva investigación de la Policía Federal y el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay por la venta de drogas en distintos lugares, advirtieron que algunos nombres eran conocidos y los caminos hacia el proveedor conducían nuevamente hacia Herrlein, quien se encuentra alojado en la cárcel de la capital provincial.
El pasado jueves se realizaron múltiples allanamientos en Concepción, ubicados en su mayoría en el centro, y en la celda del sospechoso en la Unidad Penal N° 1, que terminaron con la detención de 16 personas.
Se informó que los investigadores “pudieron identificar a un grupo de personas que de manera organizada se encargaba de adquirir drogas, transportarlas, acopiarlas, distribuirlas y comercializarlas”. Y se detalló: “Los estupefacientes eran adquiridos a una organización con base en la República Oriental del Uruguay, y desde allí transportada hasta Concepción del Uruguay donde era entregada a un acopiador y distribuidor de la misma”.
Uno de los arrestados fue un ciudadano uruguayo, “en el momento exacto en que entregaba una importante cantidad de sustancias al acopiador”, afirmaron desde la Policía Federal. Se secuestró dos kilos de cocaína, vehículos y 3 millones de pesos.
La misma modalidad delictiva había sido utilizada por Herrlein, según el procesamiento dictado por el juez federal Pablo Seró, en la actividad delictiva descubierta en la causa que llevó a su detención en agosto de 2020.
Se lo procesó junto a Jésica Carolina Casaretto como organizadores y financiadores del comercio de cocaína así como por lavado de activos de origen delictivo agravado por su habitualidad. Ambos eran socios, aunque se señala que Herrlein tenía “una ascendencia sobre todos los demás integrantes, impartiendo órdenes, controlando y coordinando acciones de almacenamiento, requiriendo entregas de dinero o pagos, concertando encuentros, recibiendo encargues de tóxico, realizando viajes al exterior con fines de aprovisionamiento”.
Sobre Casaretto se refirió que “intervenía en nombre de Herrlein en gestiones atinentes a las actividades ilícitas relativas al tráfico de tóxicos, administración e intermediación, así como estando presente en los viajes y cruces migratorios hacia países limítrofes”.
Asimismo, en las resoluciones judiciales se puso de relieve que el hombre disponía la totalidad de los bienes (vehículos e inmuebles) y que utilizaba con fines ilícitos los remises de una conocida empresa de la ciudad que sigue en actividad, que aparece como de su propiedad junto con una mujer y un hijo suyo, que también está imputado. Y lo ubican al presunto jefe narco como dueño de una verdulería.
Sin embargo, Herrlein no cuenta con ninguna actividad declarada ni registrada ante AFIP, ni tampoco movimientos bancarios o financieros. Y respecto de Casaretto se remarcó los abultados movimientos en cuentas bancarias (en su mayoría mediante depósitos en efectivo) y con tarjeta de crédito, la titularidad de dos vehículos y las construcciones que ha emprendido, movimientos económicos que no se condicen con sus ingresos como empleada de la remisería de Herrlein.
Por esta causa, estos y otros procesados irán a juicio ante el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay, aunque aún resta esperar que finalicen medidas de una instrucción suplementaria que fueron ordenadas por el Tribunal.















