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Juicio por Mala Praxis

Piden condenar al pediatra por privar a Clara de la chance de salvar su vida

La fiscal Mónica Carmona pidió tres años de prisión condicional para Ricardo Aldao, y el querellante Fontanetto D'Ángelo tres años y medio de encierro.

Jueves 27 de Junio de 2019

¿Pudo haber sospechado el pediatra Ricardo Aldao que Clara tenía meningitis? Para quienes lo acusan por negligencia, los síntomas que presentaba la nena de 5 años evidenciaban tal enfermedad y obligaban a actuar en consecuencia; para su defensa, las señales no eran tan claras cuando la atendió, el tipo de meningitis mostraba signos solapados y no pudo haberla detectado a tiempo. ">Esta es la pregunta central en el juicio que concluyó ayer contra el médico, por la muerte de la paciente ante un supuesto mal diagnóstico, en marzo de 2014, y que el juez Alejandro Cánepa deberá responder la semana que viene en el adelanto del veredicto, donde condenará o absolverá a Aldao.

Ayer, la Fiscalía pidió tres años de prisión condicional para el pediatra por Homicidio culposo, y la querella tres años y medio de prisión efectiva, mientras que la defensa reclamó la absolución.

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Pero de esa pregunta, se desprenden otras: ¿el pediatra atendió a Clara una, dos, tres o cuatro veces? ¿Qué síntomas presentaba la paciente? La deficiencia en el registro de atenciones, de los turnos de los médicos y de la clínica de los niños en la Guardia, impide responder este interrogante con prueba documental, por lo que todo depende de la valoración de los testimonios de los padres y la abuela de la nena, quienes afirman que en al menos tres oportunidades Aldao la recibió y les dijo que tenía una angina; aunque el doctor afirmó que intervino solo el día que indicó los análisis y la posterior internación.

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“Se perdieron 36 horas”

“Ricardo Aldao ha sido responsable y autor de homicidio culposo imprudente”, dijo la fiscal Mónica Carmona, quien se basó en las declaraciones de médicos y enfermeras, así como otras pruebas e informes de la causa, para afirmar que hubo un “incremento indebido” del riesgo “que resultó en la muerte” de la niña.

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“En medicina dos más dos no es cuatro, ningún médico está obligado a salvar una vida, pero sí a tomar todos los recaudos necesarios. Clarita, por esta falta, perdió la chance de salvarse o que le resultara una lesión menor”, dijo la fiscal, y agregó: “No estamos pidiendo una obligación de resultado, pero sí que el deber de Aldao era la práctica médica adecuada”.

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La nena fue asistida el 4 de marzo de 2014 por un sarpullido, que “ya es el inicio de la enfermedad”, aseguró Carmona, y citó al forense Gustavo Bertozzi sobre que ante “algunos sarpullidos sin motivos claros puede decidirse la internación para observación de evolución”.

“Pero luego la nena ya vuelve al hospital y vuelve a ser atendida por Aldao con fiebre alta que no se le bajaba con paracetamol. El sábado 8 a la noche la llevan a la Guardia, está el doctor Aldao con otra médica y el domingo (9 de marzo) cuando la levantan toda vomitada, la bañan y Eric Luto (el padre) la vuelve a llevar al hospital, la vuelve a ver Aldao”, dijo la fiscal.

Luego se refirió a la pericia de un médico forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación: “Si se pudiera determinar que el 9 la niña fue con vómitos, cefalea y somnolencia, está claro que se perdieron 36 horas de tratamiento que debió haberse iniciado ese 9 para mejorar la chance de la niña”.

“Existió un lapso de más de 36 horas donde se privó a la niña de recibir un tratamiento apropiado, que cuando existe sospecha de infección del sistema nervioso central debe iniciarse lo antes posible. Ninguno de los médicos que declararon pusieron en duda que esto sea así de acuerdo a la buena praxis médica”, afirmó.

“Tengo claro que no le estamos imputando al doctor Aldao que vio una nena con sarpullido y que la volvió a ver por segunda vez a horas de morir, o que la vieron varios médicos previamente y que el problema le estalla al doctor Aldao, que también podría pasar en una Guardia. No, acá es el doctor Aldao el que ve este cuadro desde el inicio, y eso nos habla de la gravedad de esta omisión de considerar estos síntomas que presentaba Clarita.

“Esto me interesa recalcarlo especialmente porque todos conocemos el sistema de salud pública, incluso creo que orgullosamente Argentina y Entre Ríos en particular brinda un excelente prestación en los sistemas públicos de salud, pero acá no tiene que ver con que hayan sido varios médicos, con que tenga la Guardia médica donde un médico atienda y después no vea más a la nena, no es el caso. Es el doctor Aldao el que la vio por lo menos tres veces antes de que la internen”, expresó Carmona.

“La alta alarma que presentan estos casos de meningitis para los médicos, justamente por este protocolo de tener que salir corriendo frente a los síntomas, da cuenta del grado de omisión e imprudencia ante tantos síntomas y sostenidos en el tiempo de no haber actuado como correspondía”, remarcó.

“El porcentaje de mortalidad en los casos de meningitis no tiene que ver con nuestro análisis, acá el hecho de que un 8% o un 10% de los niños fallezcan no es lo que estamos hablando en el caso de Clarita, porque podría haber fallecido si le hubieran hecho todo lo que correspondía el 8 de marzo, no lo sabemos, pero justamente lo que la ley Penal sanciona como delito es que frente a este deber de actuar de acuerdo a la buena praxis, y sobre todo en estos casos de meningitis de actuar ante los primeros síntomas, es de lo que ella se vio privada, y así se aumentó el riesgo de que justamente pasara lo que pasó: se la privó de salvarse, de salir absolutamente sana o de una lesión menor”, concluyó Carmona.

“Lo que dijeron todos los médicos es que la clínica del paciente es soberana, es la que manda, ni siquiera los estudios son fiables, y acá también nos encuadra en el actuar imprudente del doctor Aldao. No solamente se la revisó muy por encima, varios familiares hablan de cinco minutos, que no le tomaron la fiebre, que no le bajaba con el paracetamol, dicen que le miran la garganta y la mandan a la casa. Esto de no ir anotando en la historia clínica de ninguna manera puede tomarse en perjuicio del análisis de la clínica”, refirió la fiscal, y agregó: “Es llamativo que la historia clínica previo a la internación no coincida con lo que cuentan los papás y los abuelos de Clara, pero además no solamente porque dice angina, erupción, sino porque no está detallada la clínica de la paciente. Los médicos dicen que la clínica es soberana, y nosotros podemos reconstruirla por los padres y los abuelos que han declarado en forma totalmente desinteresada, idéntica a la vez anterior”. “Es llamativo –agregó– porque sí coincide lo que relatan los padres y los abuelos con lo que está anotado desde la internación”.

“Erró en el diagnóstico”

El abogado querellante que representa a los padres de la niña, Pedro Fontanetto D’Ángelo, adhirió a todo lo expuesto por la fiscal, y planteó algunas cuestiones: “Lo que estamos juzgando acá es una negligencia médica, que no se hizo lo que se tenía que hacer y que se privó a Clarita de un desenlace menos gravoso”, dijo.

“En cuanto a la autoría de Aldao en este homicidio culposo, hay dos cuestiones fundamentales. En primer lugar, la propia declaración de Aldao en su indagatoria asume haberla atendido por lo menos tres veces”, afirmó.

El querellante refirió además que “es evidente que Aldao no se dio cuenta, en ningún momento pensó que se trataba de una meningitis. Erró en el diagnóstico. Se privó a Clara de recibir un tratamiento efectivo lo antes posible, que podría haber evitado el resultado muerte”.

Para graficarlo, refirió que el día en que la niña fue internada, “la doctora Drueta (de la Sala 4) la atendió a las 9, y a las 13 la derivó a Terapia Intensiva. En cuatro horas diagnosticó bien, se dio cuenta de que era meningitis, ordenó la tomografía, la punción lumbar y antes de tener resultados empezó a medicarla y la envió a Terapia Intensiva”.

“Síntomas encubiertos”

El abogado defensor Ricardo Mulone afirmó que no está probada la imprudencia de Aldao, por el contrario, afirmó que hizo lo que debía hacer.

Refirió que sí atendió a Clara el 4 de marzo por la erupción en la piel, pero no lo hizo el 8, cuando su abuela y luego su padre la llevaron a la Guardia. Dijo Mulone que “el 9 transcurre todo el día y recién a las 17 los padres la llevan a la Guardia, con vómitos, fiebre y dolor de cabeza. Ahí sí la atiende Aldao, y como la vio como drogada pidió análisis de sangre y orina. Les dice a los padres que se queden, pero vuelven recién a las 23, con estado de somnolencia, y la interna”.

Por otro lado, el defensor dijo que difiere con que los síntomas de la meningitis estaban claros. La autopsia dictaminó que se trató de una meningitis subaguda: “Los síntomas estaban encubiertos, se daban solapadamente, no se dan todos juntos”, refirió, y agregó que “fiebre, dolor de cabeza, somnolencia, son síntomas de un montón de enfermedades (...) En el caso que la hubiera atendido Aldao (los días previos), no hubiera visto los síntomas”.

“El doctor Aldao cumplió con su trabajo porque el 10 a las 17 pide los análisis, y después la interna, desgraciadamente más tarde de lo que hubiera querido”, afirmó Mulone, quien asegura que “hay más dudas que certezas”.

Luego insistió: “Objetivamente Aldao no figura como tratante de la nena los días que dice la Fiscalía, y si la hubiera atendido no hubiese detectado la meningitis. Como dijeron los médicos, que con el diario del lunes todos somos Maradona”.

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