El nuevo testigo de la causa que investiga la desaparición de Juan José Morales, quien declaró haber visto al agenciero en Córdoba, unos meses después de aquel 30 de agosto de 2011, abrió una hipótesis que permite a la investigación sostener que Morales “no quiere ser encontrado”. Es decir, que se habría ido por sus propios medios y no quiere regresar a San Jaime de la Frontera. Sin embargo, para los familiares de Pocho “no es creíble” esta versión, y de ser así piden que lo encuentren y que él mismo diga que no quiere volver.
Para los Morales “no es creíble” que Pocho esté en Córdoba
Se trata de un hombre oriundo del pueblo del norte entrerriano, que hace 20 años reside en Córdoba, y a fines de 2011 mantuvo una charla breve con Morales en una terminal de ómnibus, cuando el quinielero ya era buscado por cielo y tierra hacía unos meses.
El hijo de Pocho, Walter Morales, descree de la versión de este testigo, ya que hay muchos que declaran bajo juramento pero “todos tienen sus partes oscuras”. En este sentido dijo que “no es muy creíble hasta que no vengan con pruebas, realmente si es así que lo traigan, que diga que no quiere volver y se cierra la causa ahí”.
Además, por la circunstancia en que desapareció también les resulta extraño que se haya ido a Córdoba. Era el 30 de agosto de 2011, a las 20.15 estaba levantando apuestas de la quiniela por el pueblo, como lo hacía siempre, en su bicicleta. “No tenía documento ni ropa, estaba con lo puesto, y tenía solo la plata de las jugadas”.
“Anima la investigación”
Este mismo testimonio fue valorado por el jefe de la Policía de Entre Ríos, Héctor Massuh, en declaraciones al sitio 7 Páginas de Federación: “Nosotros no podemos asegurarlo; lo que sí tenemos es una presentación en la fiscalía de Chajarí. Esto, por supuesto que anima y mucho a esta investigación, porque no es que nos vinieron a contar algo, sino que se trata de una declaración bajo juramento que hicieron este vecino de San Jaime y su hijo que residen en Córdoba, quienes estuvieron conversando con Pocho Morales. Ahora a la Justicia le queda comprobar que eso sea verdad, y la Policía como auxiliar de la Justicia poder establecer el paradero de este hombre, y los motivos por los cuales se ha ido”.
Además, agregó que “una comisión de la Policía está trabajando junto a la fuerza de Córdoba, ya que si fuera verdad lo que declaró ese vecino, si hay algo difícil es encontrar a una persona que no quiere ser encontrada. De ser cierto esto se fue de su casa porque tenía alguna razón, y seguramente no va a querer volver”.
Marcha a 17 meses
Hoy, al igual que cada martes y cada 30 de mes, se realizará una marcha en San Jaime en reclamo de justicia por la desaparición de Pocho Morales, al cumplirse un año y cinco meses del último día en que fue visto con vida.
Esta movilización tendrá la particularidad de no partir desde la iglesia local, como siempre se hizo, sino que se hará desde la tómbola de la familia Morales. Esto debido a que trascendió que el sacerdote Hugo Grimaux conocía desde hacía unos meses la existencia del testigo que lo habría visto a Pocho en Córdoba, pero no había dicho nada. Lo mismo sucedió con un concejal de la localidad que tenía la información y la dijo recién en diciembre.
Cristina no los atiende
La familia de Juan José Morales envió un fax a la Presidencia de la Nación, solicitando una audiencia con Cristina Fernández, (como lo hizo con otros familiares de víctimas) al menos por 10 minutos, con motivo de acelerar el envío de un instrumento importante para la investigación.
La respuesta no fue la esperada. Alfredo Gabriel, jefe de la Dirección General de Audiencias, les dijo que “por el momento no es posible responder a su pedido” y que “atento al tenor del mismo es remitido al ministerio de Seguridad, al que deberá dirigirse para pedir asesoramiento”. Esto disgustó a la familia, ya que hace varios meses estuvieron allí, y obtuvieron promesas aún no cumplidas.













