Narcotráfico

Narco con domiciliaria conducía un colectivo por la ruta 12

César López fue visto por policías en un colectivo particular por la ruta 12 en Nogoyá. La Policía constató que el narco no estaba cumpliendo la domiciliaria.

Miércoles 06 de Julio de 2022

Desde que fue condenado por narcotráfico a inicios de la pandemia, en 2020, César López nunca fue a la cárcel. En su momento, por la crisis sanitaria que se avecinaba, lo dejaron permanecer con prisión domiciliaria, y nunca más le levantaron el beneficio para cumplir la pena en forma efectiva. Sin embargo, ahora se demostró que el narco ni siquiera cumplió con la medida de no salir de su casa, según se informó a UNO desde la Policía de Nogoyá. Lo vieron conduciendo un colectivo por la ruta nacional 12, luego constataron su ausencia en su domicilio. La situación fue informada a la Justicia Federal y se aguarda por una resolución al respecto.

narco domiciliaria en colectivo lopez.jpg

López no era un vendedor de drogas al menudeo, sino el cabecilla de una banda que traficaba drogas en Nogoyá, con importantes vínculos con pesos pesados del narcotráfico provincial, principalmente en Paraná. Además, es reincidente, porque tiene en total tres condenas por el mismo delito.

El 18 de mayo de 2020, fue condenado a seis años y tres meses de prisión por el delito de Comercio agravado de estupefacientes, debido a la intervención de tres o más personas. El juicio a él y otras seis personas había comenzado en marzo, antes del inicio de la cuarentena, y se reanudó un par de semanas después, por videoconferencia.

Al momento de la sentencia, el Tribunal Oral Federal de Paraná integrado por Noemí Berros, Roberto López Arango y Lilia Carnero le mantuvo la domiciliaria, por la incertidumbre que existía por entonces acerca del Covid y el temor de que el virus ingrese en las unidades penales. Pero pasó el tiempo, llegaron las vacunas, se flexibilizaron las medidas de cuidado sanitario, y López siguió cumpliendo la condena en su casa.

Hace dos semanas, policías de Nogoyá montaron un operativo en la ruta nacional 12, en el marco de un procedimiento por otra causa que se venía investigando. En ese momento, pasó por allí un colectivo tipo de línea urbana, pero particular. Lo conducía un hombre que resultó muy conocido para uno de los efectivos que estaba en el control. Dieron aviso a las autoridades y se dispuso un control del cumplimiento de la prisión domiciliaria en la casa donde debía estar César López, en el barrio San Francisco de Nogoyá. De este modo, confirmaron que el narco no estaba en la vivienda. Los policías fueron atendidos por familiares y no pudieron argumentar por qué el hombre se ausentó.

Se elaboró un informe que fue remitido al Juzgado de Ejecución de Penas del Tribunal Oral Federal. Hasta ayer, se según informó a UNO, López no había sido enviado a la cárcel. Se debería informar a la Fiscalía General y a la defensa de López, y se podría citar a una audiencia para escuchar del narco su versión de por qué se retiró. De todos modos, la explicación que podría ofrecer difícilmente lo haga zafar de ir a la Unidad Penal. Porque no salió a la farmacia, a un turno médico ni a llevar a un niño a la escuela. Estaba de viaje por la ruta al mando de un colectivo.

Se precisó que al momento de ver el paso de López por el control policial, no pudieron detener su marcha ni perseguirlo, porque el procedimiento era para otro fin, estaban esperando otro vehículo y no podían levantarlo.

El viaje de López era en sentido hacia Crespo. Por esto, además de solicitar el control de la domiciliaria, se dio aviso a la policía de General Ramírez y de Crespo para una eventual interceptación. Solo se supo que lo vieron por la zona de la rotonda de Crespo pero no se pudo establecer el recorrido ni el destino del colectivo.

La banda y su proveedor

La investigación a la banda de López, que terminó con múltiples detenciones, se inició en abril de 2017 y finalizó en mayo de 2018, cuando la Policía ejecutó 15 allanamientos simultáneos.

En el juicio se expuso que habían detectado una posible comercialización de drogas en un domicilio, y ubicaban como principal responsable a López y su socio, Sebastián Giménez. Luego de un par de semanas de estado de sospecha con trabajos de calle, vigilancias y filmaciones, siguieron las escuchas telefónicas que levó a otros partícipes en la venta de drogas.

Pero no se quedaron allí, sino que los investigadores llegaron a ver dónde López se proveía de marihuana y cocaína. En un principio hablaba por teléfono con un hombre de Paraná, un tal Leandro. Con él coordinaba cuando visitaba a su pareja detenida, y decía que iba a pasar por El Emporio de la Electricidad, propiedad de Roberto Sterz, condenado por la cocina de cocaína del Acceso Norte de Paraná y otras causas por narcotráfico.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario