Homicidio
Miércoles 22 de Agosto de 2018

Juzgan a un menor por el homicidio de un joven que fue bisagra en el Maccarone

El crimen de Enzo Yedro conmocionó al barrio de Paraná. Tras la destrucción de la casa de la familia del acusado en un espacio público, se hizo una plaza

Enzo Yedro tenía solo 20 años cuando la muerte lo sorprendió a metros de la puerta de su casa, en el barrio Maccarone de Paraná. En la tarde del 3 de julio de 2016 un balazo que iba dirigido a otro joven lo alcanzó en el pecho y murió minutos después. Un adolescente que entonces tenía 16 años fue detenido e imputado por el homicidio. Desde la semana pasada y hasta mañana se desarrolla el juicio donde se intenta determinar su responsabilidad en el crimen.
Tras el hecho asomó una historia de violencia donde todos apuntaron a una familia como la responsable. Sus casas habían sido levantadas sobre un espacio público. La furia desatada por la muerte de Enzo la destruyó y luego se conquistó en ese sitio una plaza que lleva el nombre de la víctima.
El juicio se lleva adelante en el Juzgado Penal de Niños y Adolescentes, a cargo de Pablo Barbirotto. Han declarado, desde el martes de la semana pasada, decenas de testigos (vecinos del barrio, jóvenes que presenciaron el violento episodio y los investigadores que actuaron en el caso), se ventilaron numerosas pruebas, y el viernes serán los alegatos de las partes: la fiscal Viviana Ferreyra, el querellante Ignacio Díaz y la defensora oficial Susana Carnero.
Luego el juez pasará a analizar las pruebas presentadas en el debate para luego dictar sentencia. En caso de encontrar al menor autor responsable del hecho, se hará luego un juicio para establecer la pena que deberá cumplir.
Tal como se informó en la cobertura del caso realizada por UNO, aquella tarde de domingo alrededor de las 18.30 Yedro fue baleado luego de una discusión, y también de varias semanas de amenazas y tiroteos.
Muchos hablaron de un mar de fondo ligado al delito y la venta de drogas en la zona, del que nada tenían que ver víctima y victimario, pero que profundizaba el contexto marginal y potenciaba la violencia en el barrio.
El adolescente imputado es integrante de una familia a la que señalaban como responsables de los principales conflictos: tanto los robos en la calle como las constantes amenazas y actos intimidatorios contra vecinos.
La discusión habría sido entre el acusado y otros dos jóvenes, en calle La Rioja, entre bulevar Moreno y Manuel Dorrego. Al parecer, el disparo efectuado por el menor iba dirigido hacia un chico, quien recibió un tiro en una pierna, pero otro impactó en el pecho a Yedro, quien murió poco después.
Al día siguiente, luego de despedir los restos del joven fallecido, una pueblada demolió las casas de los acusados de generar la violencia. Estas viviendas habían sido construidas sobre lo que antes era la plaza del barrio, por lo que la acción de venganza fue también la recuperación del espacio público.
Así, tiempo después, los vecinos lograron que se remuevan los escombros y los cimientos, que crezca el césped, que se coloquen arcos de fútbol, entre otros elementos. En noviembre de 2017, estudiantes y docentes de la escuela María Reina Inmaculada bajo la coordinación de artistas plásticos especialistas en mosaiquismo, trabajaron con el objetivo es construir "un canal de educación y comunicación con la comunidad del barrio". Fue a su vez un homenaje a Enzo Yedro. Buscaron embellecer un sector del barrio muy significativo que recordaba la violencia.
Ahora, con lo que resuelva la Justicia en los Tribunales, se espera que sea el punto final de una tragedia, y que los vecinos de un barrio estigmatizado puedan comenzar a contar otras historias.

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