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Juicio popular

Homicidio: "Era ellos o yo y decidí salvar mi vida"

Jonathan Rodríguez busca que el jurado popular lo declare "no culpable" del homicidio de Sergio Gómez por legítima defensa. Los acusadores piden condenarlo.

Viernes 03 de Septiembre de 2021

Un jurado popular debe resolver un caso muy intrincado: el homicidio de Sergio Gómez como consecuencia de las dos puñaladas que le asestó Jonathan Joaquín Rodríguez, el 10 de mayo de 2020 en Gualeguaychú. El imputado adujo que se defendió de un ataque en patota. Lo que se va ventilando en dos jornadas de declaraciones, es que el crimen se produjo en un claro contexto de violencia barrial, con los ánimos muy caldeados en plena cuarentena por la pandemia en el barrio La Cantera.

En los alegatos de apertura, el fiscal Mauricio Guerrero dijo: “Si tuviera que ponerle un título a esta investigación sería ‘Busco problemas, ando armado, agredo, mato y luego invento una legítima defensa’. Eso es lo que hizo en esta investigación Jonathan Rodríguez el día que asesinó de forma violenta, a traición, a la víctima Sergio Gómez”.

Según la hipótesis de la acusación pública, el imputado provocó la pelea al increpar a un amigo de Gómez y le mostró el mango amarillo de una cuchilla. Y cuando la víctima fatal salió a defenderlo, fue apuñalado en el corazón por Rodríguez, quien luego se metió en una vivienda y después intentó huir en un remís. “No hay una legítima defensa”, aseguró Guerrero.

Por su parte, el querellante José Morrison dijo al jurado: “Represento a la víctima, pero en realidad estas son las verdaderas víctimas”, y mostró la foto de los tres hijos del fallecido, de 9, 11 y 13 años. “Este viejo abogado asocia el argumento de la defensa con una vieja frase que dice ‘vestir al muerto, colocar al muerto el traje del homicida, es decir, echarle la culpa’. Se trata de apenas dos segundos que definen este juicio. Cuando Sergio dijo ‘me apuñaló’. Él estaba en su casa tomando unos vinos con unos amigos, era un trabajador esencial”.

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A su turno, el abogado defensor, Víctor Rebosio, expuso su versión: “No se ocupan de fijarse de con quién andaba esa noche la víctima. Sergio Gómez andaba con el Sicario García, a quien supuestamente Gómez fue a defender, era quien estando en la placita intercepta a Rodríguez y le dicen ‘queremos vino’. Les dijo ‘no soy gato de nadie’. El Sicario, temprano le empezó a pedir que le compre bebida ¿cómo hace para defenderse un hombre? Al otro día a la tía (de Rodríguez) le barrieron la casa”.

Luego agregó sin medias tintas: “Se trae una farsa a un juicio. Le quisieron sacar el dinero que se ganó con la motosierra, limpiando monte, y tenía que pagarles la bebida. Si la ley está, que se cumpla”.

El primero en declarar en el juicio fue el imputado, quien de entrada marcó la cancha donde se disputarán los argumentos en el juicio. El hombre de 27 años, que es gasista y remisero, relató: “Esa noche yo llegué de trabajar alrededor de las 7.30, 8 de la noche, venía de hacer una changa haciendo leña para poder tener un poco de plata para alimentarme esos días ya que había perdido el trabajo de gasista. Se me había vencido el carné de remisero. Llegando al caso, esa noche cuando llegué de trabajar, llega mi primo a invitarme a tomar una cerveza. Después me invitan a un cumpleaños (a una casa vecina). Entro y estábamos divirtiéndonos muy bien cuando aparece esta persona Sergio Gómez, y tres más. No sabía por qué, era la primera vez que tenía un problema con ellos, nunca he tenido ni un drama. Querían que les compre vino. Yo no soy nadie para andar pagándole las cosas a nadie, si me lo piden de buena manera yo soy solidario con todos, no tengo problemas con nadie. Pero como vinieron esa noche esas cuatro personas a querer agredirme. Que vengan a decirme que yo los ataqué a ellos no es cierto, yo me defendí de los cuatro que me estaban agrediendo”.

Rodríguez dijo que su situación en ese momento fue como el ataque que sufrió Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, en enero de 2020: “Como los chicos del rugby que atacaron entre varias personas, fue similar a eso. Yo me hice cargo desde el principio, hice esa puñalada pero me defendí, no fue mi intención matar a una persona, yo solamente me defendí, y todo lo sucedido pasó dentro de una casa donde ellos no estaban invitados. Estaba agazapado queriendo defenderme, no tenía forma de salir de la casa, me llovían trompadas y patadas”.

Además, el acusado se quejó del sistema judicial penal: “Nunca me resistí al arresto, colaboré y nunca me quise fugar. Hace un año y cuatro meses que no veo a mis hijas de 8 y 6 años. No sé cómo están, si comen, si no comen, no tengo novedades de nada. He pedido muchas cosas. Nunca me resistí y me pusieron peligro de fuga, no tengo dinero para irme, no tengo lugar a dónde ir, no tengo antecedentes penales, de nada. Me negaron hasta el arresto domiciliario con pulsera y visitas a mis hijas”.

Por último, Rodríguez se dirigió a la familia de la víctima: “Le pido disculpas a la familia, sí, estoy arrepentido de lo que hice, de todo corazón, pero era ellos o yo y decidí salvar mi vida”.

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