Caso Sergio Martín López
Miércoles 13 de Junio de 2018

El dueño del campo donde mataron al cabo López entregó los celulares de la víctima

Los teléfonos del cabo Martín López fueron enviados para pericias. Los hermanos sospechan que el estanciero obstruyó la Justicia

Durante cuatro meses el dueño del campo de Santa Elena donde fue asesinado el policía Martín López tuvo en su casa los teléfonos celulares de la víctima y recién hace unos días los entregó. La circunstancia resultó extraña y por eso está siendo investigada por la Fiscalía con el fin de saber si tiene alguna relación con el hecho por el cual están imputados cazadores furtivos. Hasta ahora, no hay nada que así lo indique. Los hermanos de López sospechan que hay un autor intelectual detrás del homicidio y la ausencia de los teléfonos consolidó esas dudas. Los aparatos fueron enviados para ser peritados y se aguarda por los informes de los especialistas.
La hipótesis principal de lo ocurrido el 8 de febrero sigue siendo la misma y ningún elemento hasta ahora la ha alterado. El suboficial de Delitos Rurales ingresó al campo de la estancia Puerto Buey luego de que el dueño denunciara la presencia de desconocidos. Eran cinco los cazadores furtivos que fueron vistos por el cuidador que llamó a la Policía. Primero arribaron al lugar López y su compañero, quienes junto al baqueano comenzaron la persecución por el monte. Al llegar a una cañada los intrusos se parapetaron detrás de unos pajonales, y al acercarse López uno de ellos se apareció a unos ocho metros y le gritó algo así como "te mato milico de mierda". Le disparó y por las lesiones sufridas en la zona abdominal, murió semanas después.

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Unas horas después los cinco jóvenes que estaban en el campo, uno de ellos menor, fueron detenidos. Luego otro quedó desvinculado por no estar al momento de la agresión fatal. Finalmente, en base a varias declaraciones y pruebas objetivas, se imputó al joven de apellido Barrios como el autor del disparo mortal.
Cuando fue baleado, el funcionario policial tenía dos teléfonos celulares. Sebastián y Walter López, hermanos de Martín, aseveraron que detrás del joven que disparó hay un instigador, un autor intelectual, y creen que el dueño del campo se quedó con los celulares porque los mismos contenían información que lo comprometía.
El dueño del campo, a requerimiento del fiscal que instruye la causa, Santiago Alfieri, se presentó con un abogado y entregó los celulares. Dijo que el mismo López, cuando lo asistían por el escopetazo, se los dio para que los tenga.
Cuando los hermanos de la víctima le informan al fiscal sobre la desaparición de los celulares, Alfieri investiga y recibe los informes de la actividad de las dos líneas por los impactos en las antenas y por los historiales de cada una. Los contactos telefónicos coinciden en cantidad, horario y lugares con lo manifestado por los testigos en la causa. Ahora, con las pericias a los celulares esto sería corroborado, salvo que surja algún dato en los mismos que haga sospechar otra cosa.
Es decir, según la Fiscalía, las pericias serán para terminar de agotar esa línea de investigación y para corroborar lo que dice el dueño del campo, que los apagó y no los prendió más. La pregunta sobre por qué se quedó con los teléfonos y no los devolvió a la familia sigue abierta, pero esta conducta no lo involucra en el homicidio, por más que no se los debió haber llevado.
Para la Fiscalía los celulares no forman parte del centro de la investigación, por todos los elementos que hay en la causa, ya cerca del juicio. La secuencia del hecho se corrobora con todos los elementos de prueba en la investigación. La primera hipótesis del ataque, que tiene testigos, se encuentra corroborada y ninguna otra línea de investigación la desvirtúa, según se informó.
Por otro lado, los hermanos de la víctima, que se constituyeron como querellantes en la causa, esperan que se determinen todas las responsabilidades en el hecho, y entienden que el dueño del campo cometió "obstrucción a la Justicia" al quedarse con los teléfonos.

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