Narcotráfico
Viernes 28 de Diciembre de 2018

Caudana recibió 12 años, la pena más alta por narcotráfico, y su hijo Matías quedó absuelto

El traficante de cocaína de Paraná tiene su cuarta condena por el comercio ilícito, pero logró su principal objetivo en el juicio más largo

El agotamiento se notaba al extremo en todos los rostros ayer por la tarde en el Tribunal Oral Federal de Paraná. Durante un mes y un día, 22 acusados, dos fiscales, nueve abogados defensores y tres jueces convivieron en los comprimidos espacios de la casona de calle Urquiza. El calor y la humedad aplastantes hicieron eterna la espera de la decisión final del tribunal integrado por Roberto López Arango, Noemí Berros y Lilia Carnero.

No solo fue el juicio con mayor cantidad de procesados, el más largo que se recuerde en la Justicia Federal y con los alegatos más extensos, sino también la deliberación más prolongada: al concluir las réplicas y escucharse las últimas palabras de los acusados primero informaron que darían a conocer el veredicto a las 15. Luego de tres horas de espera, Carnero informó que en 30 minutos más estaría lista la resolución. Pero a las 18.30 aún no había señales de los tres magistrados, reunidos en una sala del primer piso. Los nudos de las corbatas en los cuellos de los abogados era lo único que parecía resistir al agobio. Cuando ya no había más temas para charlar, ni pasillos por donde caminar, y el silencio sonaba a fastidio, aparecieron los jueces en el salón. López Arango explicó que la complejidad de la causa ameritaba prolongar la discusión entre ellos. Luego leyó el veredicto.

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Expectante. Caudana sabe que será condenado, pero sostiene la inocencia de su hijo y busca que quede libre.
Expectante. Caudana sabe que será condenado, pero sostiene la inocencia de su hijo y busca que quede libre.

Es una sentencia (aún faltan los fundamentos) que no perdonó a casi nadie, pero zanjó bien las diferencias entre los que mandan y los que obedecen en el negocio del narcotráfico. También entre los empresarios de la droga y los que subsisten con el narcomenudeo.

Cuando Gonzalo Caudana escuchó que le imponían 12 años de prisión, asintió un par de veces con la cabeza, sin mover la vista de López Arango. Siguió atento la lectura y apenas giró la cabeza y sonrió al saber que su pareja, Rosalía Sánchez, quedaba libre al recibir una pena condicional, al igual que su amigo Juan Colliard, y que su hijo Matías era absuelto y anoche iba a abandonar la cárcel para dormir en su casa. Al finalizar la lectura del veredicto, se dio vuelta y abrazó al hijo y besó a su pareja. La mujer lloraba con un bebé en brazos que es, lejos, el que mejor se portó en más de un mes de audiencias.

Respecto de las duras condenas que habían solicitado en sus alegatos el fiscal general José Ignacio Candioti y el adjunto Leandro Ardoy, el tribunal coincidió en la mayoría de los casos, con penas un poco menores. Para Caudana, de 14 a 12 años, para el hombre de los contactos en el mundo narco, Walter Ramírez, de 12 a 10, para la concordiense Natalia Bonasola, de 10 a ocho; para la paranaense Sandra Bernal, de nueve a seis y dos meses. Las principales diferencias estuvieron en torno a Matías Caudana, hijo del jefe, quien fue absuelto, y a la pareja, Rosalía Sánchez, que recibió una pena condicional, pese a haber sido detenida junto a Gonzalo, transportando más de 10 kilos de cocaína.

De este modo, casi todos parecían algo conformes con el veredicto. Los fiscales lograron una sentencia histórica: la mayor pena por narcotráfico y la condena para 21 de los 22 juzgados, 15 de ellos con prisión efectiva.

A su vez, esto significó un espaldarazo a un tipo de investigación por parte de la Delegación Paraná de la Policía Federal y el Juzgado Federal local, que fue siempre por el pez gordo del negocio de la cocaína y desbarató una estructura funcional, como la llamó Candioti, que comerciaba droga a gran escala en la costa del Paraná y la del Uruguay.

Por otro lado, Caudana logró su principal objetivo: liberar a su sangre y su novia. Sus abogados Augusto Lafferriere y Guillermo Retamar se veían triunfales. Anoche había brindis en el pabellón. Durante todo el juicio el líder narco hizo lo que quiso: se paró, se sentó, habló y se quejó, salió y entró, se echó en el suelo a jugar con su niño y hasta un agente penitenciario fue a comprarle una Coca.

Algunos imputados recibieron penas condicionales y ayer salieron caminando del Tribunal Federal, y otros quedaron con penas mínimas que, en breve, les permitirán recuperar la libertad.

De los 21 condenados ayer, en poco tiempo quedarán en el encierro seis de ellos, los principales responsables de la organización narco. Al resto de quienes recibieron penas efectivas se les computará los dos años y dos meses de prisión preventiva y podrán acceder a salidas y condicionales. El año próximo habrá otros debates similares a estructuras que habían copado el negocio de la droga en Paraná. Principalmente el de los hermanos Daniel Tavi y Miguel Titi Celis, en la causa de la narcoavioneta que reveló el uso de la estructura municipal para el negocio narco y el acuerdo político con Sergio Varisco durante las elecciones de 2015.

Un veredicto piramidal, con penas según los roles en la banda
• Los organizadores del tráfico de cocaína fueron dos: Gonzalo Caudana (12 años) y Natalia Bonasola (ocho años).
• Walter Ramírez operaba como intermediario con los proveedores de droga en Capital Federal, provincia de Buenos Aires, Corrientes y Paraguay: 10 años por partícipe necesario en la organización del negocio.
• Sandra Bernal: seis años y dos meses por comercio de droga, en Villa Mabel de Paraná, junto a Víctor Hugo Solioz (seis años), al igual que la pareja de Bonasola en Concordia (seis años).
• Rosalía Sánchez, Juan Colliard y Agustín Cabral (pareja y colaboradores de Caudana), tres años de prisión condicional por partícipes secundarios.
• Jorge Alberto Rocha: cuatro años de prisión por vender en Federal la droga que le compraba a Bonasola. Igual pena y delito que Patricia Leiva, Sandra Toledo, Enrique Osuna y Keila Gutiérrez.
• Carlos Gómez, Norma Osorio, Sonia Taborda y Raúl Hollotte: cuatro años por partícipes secundarios en el comercio agravado de estupefacientes.
• Marcelo Osuna: tres años condicional por partícipe secundario en la venta de drogas, al igual que Carina Díaz (respecto de esta última con votos por mayoría en el Tribunal).
• Daian Navarro: un año condicional por tenencia simple de estupefacientes.
• Matías Caudana: el único absuelto de culpa y cargo, por mayoría: se presume que López Arango quiso condenarlo, mientras que Noemí Berros y Lilia Carnero votaron por su inocencia.

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