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Caso Julieta Riera: Cruces de pruebas y conjeturas por el encierro de Christe

El fiscal y los defensores protagonizaron una agria discusión en torno a la muerte de la joven. La resolución del juez será apelada ante la Cámara.

Miércoles 01 de Julio de 2020

La guerra está declarada en la causa por la muerte de Julieta Riera: en una trinchera la Fiscalía y la querella infieren de evidencias y testimonios que se trató de un femicidio; en la de enfrente los defensores sostienen la inocencia de Julián Christe y cuestionan la absoluta falta de pruebas que sostengan la acusación. Lo único irrefutable por las partes es que la joven falleció como consecuencia de la caída del balcón del octavo piso del edificio de San Martín 918.

Ayer hubo un adelanto de posiciones al respecto en la audiencia de prórroga de prisión preventiva. El fiscal Ignacio Aramberry solicitó 60 días más de encarcelamiento para el imputado; la querellante Corina Beisel adhirió; los defensores Franco Azziani Cánepa y Ladislao Uzín Olleros reclamaron la excarcelación o el arresto domiciliario. El juez Mauricio Mayer dictó la medida pedida por los acusadores.

El fiscal Aramberry sostuvo “la probable participación del imputado en el hecho investigado, pero además el riesgo de fuga y peligro de entorpecimiento” para pedir la prórroga de la preventiva.

“En cuanto a lo primero, así como se produjo una nueva imputación, también se incorporaron nuevas evidencias cargosas a la investigación, de claro corte incriminatorio. Cabe mencionar que se produjo el hallazgo de los lentes de la víctima debajo del sillón de dos cuerpos del departamento, que estaban con manchas de sangre y entendemos que tiene una patilla doblada. En igual sentido se recibieron declaraciones que nos permiten seguir sosteniendo que el imputado ejercía violencia de género”, agregó.

“Podemos sostener que aquella madrugada del 30 de abril de 2020 Julieta Riera fue agredida por Christe. Es así que consideramos que aún con mayor solidez estamos en condiciones de establecer la probabilidad del vínculo delictual del imputado, que habilita la prórroga de la medida de coerción”, aseveró el fiscal.

Por otro lado, Aramberry argumentó que la acusación de homicidio agravado por alevosía y violencia de género llevaría a Christe a la pena de prisión perpetua, lo cual se suma al escaso arraigo familiar y laboral del acusado por lo cual “tiene serias posibilidades de rehacer su vida en otro lugar, dentro o fuera del país, pero más poniendo énfasis en que posee una hermana radicada en Paraguay”, dijo respecto a la posibilidad de que se fugue.

“En cuanto a la posibilidad de entorpecimiento de la investigación, podemos inferirlo a partir de la mecánica del suceso y de las características del hecho, pero además hicimos hincapié en que en el lugar del hecho se hallaron dos teléfonos celulares dañados, y uno de ellos con la faltante del chip. Podemos inferir que estaban en uso y fueron llevados u ocultados (al departamento de la hermana de Christe). Esto constituye una eliminación de objetos de prueba. Bien pudieron ser destruidos para ocultar la información existente. Esto nos autoriza a desconfiar del imputado e inferir que estando en libertad pueda seguir modificando u ocultando pruebas”, concluyó el fiscal.

Además, sostuvo que Criste “puede influir en testigos que pertenecen al ámbito social del imputado, por ser familiares de la víctima, amigos o vecinos o empleados del edifico, que pueden ser amenazados”.

Además, Aramberry aportó otro fundamento al oponerse a una prisión domiciliaria: “El contralor queda en cabeza de una mujer (la madre de Christe), frente a los probables hechos de violencia cometidos contra la mujer por el imputado”.

Christe

“No pueden justificarlo”

El defensor Cánepa remarcó “las inexactitudes y el relato para nada certero” de la Fiscalía. Lo mencionado sobre el lente de Julieta, dijo: “Acá está la foto del informe, y no consta que tenga ninguna rotura. Si vamos a hablar de una situación tan delicada, tenemos que hablar con sinceridad”.

“Si se lee la imputación concreta se habla que Christe sometió a Julieta física y sexualmente, le comprimió cuello y la arrojó al vacío. Con el mayor de los respetos, hay tres informes médicos en este legajo, en ninguno de esos tres informes se deja explícitamente aclarado que haya habido por parte del Christe agresiones sexuales ni que haya habido dejado en estado de inconsciencia a Julieta. Esto es una conjetura de la Fiscalía”, cuestionó el defensor, y agregó: “Nos hubiese gustado escuchar un poco más de la imputación concreta, no lo ha hecho porque no pueden justificarlo”.

“En los tres informes del médico forense Bruner, no se establece que haya habido agresiones sexuales ni un estrangulamiento que haya producido la pérdida de consciencia. Es una conjetura de la Fiscalía”, dijo Cánepa.

En cuanto a la violencia de género, el defensor manifestó: “Han depuesto todos los testigos y por sobre todas las cosas los familiares de Julieta Riera. Acá dijo el fiscal que el padre de Julieta ha dado cuenta de que padecía violencia de género. En realidad, el padre dijo que hace 20 años que vive en Buenos Aires, y no tenía ningún tipo de contacto con su hija, de hecho ni siquiera sabía qué carrera estaba estudiando. El tío y padrino de Julieta dijo que estuvo una semana antes y que la vio perfectamente enamorada. También lo dijeron la abuela y la madre, ninguno habló de un contexto de violencia de género, ninguno dijo haber visto o presenciado una pelea previa entre ellos”.

“No ha habido ni hay posibilidad de actos de entorpecimiento. La investigación ha avanzado de manera pacífica y rápidamente”, destacó Cánepa, y agregó: “No podemos pensar una fuga en este contexto donde ni siquiera se puede cruzar el túnel subfluvial. Nos parece descabellado. Tiene a su madre y su hijo menor de edad, mire si no tiene arraigo”.

Por esto, solicitó “la excarcelación lisa y llana” de Christe “y en el caso subsidiario, la morigeración por 60 días, en el domicilio de su madre Ana María Celia Stagnaro”.

A su turno, el defensor Uzín Olleros dijo: “Unos y otros, si somos honestos, debemos buscar la verdad real, que es la única que interesa”. “Ha manifestado la querella antecedentes violentos de Christe. Esto es tendencioso y canalla y se ha instalado en las redes sociales para lograr un linchamiento mediático. No tiene un solo antecedente de violencia ni de ningún conflicto”, aseguró.

“Dijeron que se habrían intentado suprimir pruebas con la rotura de los teléfonos, o la pérdida del chip. Esto no registra el menor análisis. Contamos hace años con el sistema Excalibur, todas las conversaciones pueden ser solicitadas, este argumento se tiene que descartar por maniqueo, tendencioso y mentiroso”, cuestionó.

“Se pretende imponer una condena anticipada al mejor estilo Torquemada, con una condena social anticipada en redes sociales y en algunos medios”, lamentó Uzín Olleros, y agregó: “Decir que nuestro defendido va a agredir a su madre o que ella corre riesgo al alojarlo en su domicilio, es una canallada”.

Por otro lado, el defensor expresó: “Se va a ir desarmando el relato. Se dijo que la muerte de Julieta fue la consecuencia de una pelea. Curiosamente el primer testigo que declaró, Facundo, vecino del lugar, traído por la Fiscalía, dijo que la noche del hecho estaba despierto, a escasos metros y que el único ruido que sintió fue el impacto del cuerpo de Julieta contra el piso. El único ruido. No hubo pelea, gritos, rotura de vidrios. Nobleza obliga, deberían haberlo dicho, pero se callan”.

Además, el defensor contó que Christe “lleva 60 días conviviendo con penados, con amenazas de muerte y otros vejámenes, con la vista gorda del Servicio Penitenciario. De los efectos que les llevamos, de cada tres cosas, dos no le llegan, o las tiene que compartir y tiene que callar ante ello. Las situaciones no las ha querido denunciar porque sabemos que se toman represalias”.

“Ofrecemos una caución de la madre, y si no alcanza súmele la mía personal o patrimonial para garantizar la medida”, propuso el abogado.

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¿Fallo moral? “No tiene una familia monogámica tradicional”

Al momento de resolver, el juez de Garantías Mauricio Mayer hizo una extensa alocución sobre teoría y jurisprudencia acerca de la prisión preventiva y demás medidas cautelares, y mencionó aspectos de los alegatos de las partes. En este sentido, dijo que “todas estas concatenaciones de evidencias deben obedecer las reglas de la lógica, la psicológica, la experiencia común para que sean razonables”.

“No se sabe qué va a hacer usted en el futuro -le dijo a Christe-, pero con todos estos elementos reunidos, ordenados y verificados, debo llegar a una conclusión. En este caso, yo creo que los riesgos procesales siguen existiendo, tanto por peligro de fuga como de entorpecimiento, siguen estando presentes”.

En este sentido, planteó que “no es descabellada la posición de la Fiscalía en cuanto que usted pueda fugarse, porque siguiendo los lineamientos de la lógica formal, no resultaría que por más que estén todas las fuerzas de seguridad en la calle, aún así sabemos que hay personas que incluso se han fugado de caréceles de máxima seguridad. Tampoco resulta contradictorio que una persona que pueda estar aguardando un juicio, que podría resultar condenado a perpetua, pueda verse tentado en profugarse. Todo individuo en esas circunstancias lo va a pensar”. En este punto, valoró también que el acusado tiene una hermana en Paraguay, donde cree que podría refugiarse.

El punto que más llamó la atención es un argumento cuasi patriarcal, utilizado por Mayer, al mencionar que Christe podría fugarse por la “laxitud en sus lazos familiares”. En este sentido, le dijo al acusado: “No ha podido construir una familia monogámica tradicional. Lazos familiares no suficientemente continentes. No lo veo absolutamente irracional a esto. A uno, en la adultez, los lazos de sujeción familiar con nuestros mayores se ven menguados”.

Los defensores anticiparon que presentarán el recurso de apelación a la prórroga de preventiva dictada por Mayer.

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