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Pescadores desaparecidos

A tres años, no hay justicia ni respuestas para las familias de dos pescadores desaparecidos

Muchos indicios apuntan que Roberto Godoy y Omar Maldonado, de La Paz, fueron asesinados. A tres años sus hijos, hermanos y padres no encuentran consuelo.

Lunes 06 de Julio de 2020

La investigación por la desaparición de dos hombres, con pinta de doble homicidio, en la ciudad de La Paz, no ha dado respuestas a las familias de las víctimas luego de tres años. Tampoco lo hizo a los dos años, ni al primer aniversario de aquel 6 de julio de 2017. El silencio, el miedo y escasas medidas de prueba adoptadas en la pesquisa, allanaron el terreno a la impunidad.

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“Se están cumpliendo tres años de la desaparición de los pescadores Roberto Darío Godoy y Omar Maldonado, ya pasaron tres años y aún no tenemos ninguna respuesta hasta el día de hoy, solo queremos que no nos olvidemos de ellos, los paceños pescadores que desaparecieron que se fueron a pescar y no regresaron más”, expresó en un comunicado enviado a UNO la familia Godoy, y agregaron: “Dejaron a sus familias destrozadas, lo único que queremos es que nadie se olvide de ellos, eran seres humanos. Solo confiamos en la Justicia de Dios, tarde o temprano vamos a saber de los culpables. Los recordamos como eran ellos, personas buenas. ¡Prohibido olvidar!”.

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La investigación por la desaparición de dos hombres, con pinta de doble homicidio, en la ciudad de La Paz, no ha dado respuestas a las familias de las víctimas luego de tres años

La investigación por la desaparición de dos hombres, con pinta de doble homicidio, en la ciudad de La Paz, no ha dado respuestas a las familias de las víctimas luego de tres años

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La causa está a cargo del fiscal Facundo Barbosa, no tiene imputados y no ha avanzado en mucho tiempo. La familia Godoy es representada por el abogado Erardo Monzalvo. No hay testigos presenciales de lo que le pudo haber ocurrido a los pescadores, pero los indicios apuntan a la participación de terceros en la desaparición. Asimismo, hay testimonios que sembraron las dudas sobre algunas personas, principalmente sobre el dueño de una isla.

Estela Godoy, hermana de Roberto, dijo a UNO: “Con el fiscal hace rato que no tenemos contacto, cada vez que vamos tiene una excusa para no atendernos. No nos atiende. No tenemos ninguna novedad, de nada, ya van tres años y es como que nada pasó. Estamos redisconformes. Nosotros queremos respuestas”.

Como desde el primer momento, las familias de los pescadores saben que llegar a la verdad depende de quienes se animen a dar su testimonio: “Lamentablemente hay mucha gente que sabe lo que pasó, pero no quieren hablar”, afirmó Estela.

Además, lamentó que el paso del tiempo haga perder pruebas fundamentales: “Fallecieron dos testigos, ellos querían hablar pero tenían miedo porque había gente de poder, que eran dueños del campo”, contó la hermana de Godoy.

Claroscuros

El caso parece un verdadero misterio, pero en el primer tramo de la investigación surgieron indicios y sospecha que no se profundizaron, aunque sea para descartarlas.

La tarde del 6 de julio de 2017, Godoy y Maldonado salieron en la canoa del primero a pescar, y dijeron que volvían esa noche, pero no regresaron nunca más. Tras la denuncia, la búsqueda se extendió en toda la zona del Paraná cercana a La Paz, con Prefectura, policías y allegados a los desaparecidos. Unos días después hallaron la canoa y se descartó la hipótesis del extravío y el accidente náutico: estaba sumergida en la isla inundada y amarrada a un árbol, con algunas pertenencias. El nudo de la soga fue hecho por otra persona, según un testigo que sabe que ellos lo hacían diferente.

Luego se supo que un par de meses antes, el puestero de una isla habría amenazado a Maldonado en su casa: “No aparezcan más porque la próxima los fondeamos”. Los acusaban de las carneadas de animales. Todos apuntaban al dueño de esa isla, que nunca fue citado en la causa.

Además, apareció otro testigo clave. Un isleño del barrio Puerto Márquez que dijo haber visto una circunstancia extraña: el dueño de la isla en una lancha que llevaba a tiro una canoa. El fiscal Barbosa no le creyó e incluso, por contradicciones con otras declaraciones, lo acusó de falso testimonio.

Las expectativas de esclarecimiento son escasas y muchos lamentan que el caso no haya causado preocupación alguna en las autoridades ni pedidos de informes sobre la desaparición de dos entrerrianos.

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