El atleta Máximo Andino sigue cosechando éxitos y experiencia. El victoriense de 17 años logró el subcampeonato Nacional Evita en Acuatlón, luego el subcampeonato nacional de triatlón, el campeonato nacional de cross country U18, el oro en el nacional de pista y se viene un segundo semestre a pleno en el que buscará meterse en el Iberoamericano de Lima, Perú con el equipo nacional.
Máximo Andino sigue los pasos de la Victoria
Máximo Andino sigue los pasos de la Victoria
El deportista de Victoria confesó que su especialidad son los 3.000 metros, pero aclaró que se adapta a todas las competencias y adelantó que el año que viene buscará probar en los 3.000 con obstáculos. Contó que a pesar del esfuerzo y la ayuda que recibe se le hace muy difícil afrontar todos los gastos para estar en todas las competencias, y destacó el apoyo de su familia. “El año es muy bueno”, dijo a Ovación el victoriense.
—¿Cómo definís este primer semestre de un año exigente en el cual no te bajaste del podio en varias especialidades?
—Fue muy bueno. A comienzos de año fui convocado para la delegación Entre Ríos para disputar los Juegos Evita Playa. Hice puesto cuatro en la prueba Atletismo individual de acuatlón y puesto dos en los reelevos mixto. Después me tocó correr la final del tria, donde hice el subcampeonato. Hace dos semanas gané el campeonato nacional de cross country y hace dos días competí en el nacional de atletismo U18 y logré el oro en los 3.000 metros en el Centro Nacional de Alto Rendimiento.
—¿Cómo es una semana de Máximo para poder estar en ese nivel?
—Corro los lunes, miércoles y viernes. Hago fondo los domingos de 16 a 20 kilómetros. Los jueves hago ciclismo y gimnasio y los sábados me voy con un grupo de aguas abiertas a nadar a Rosario.
—¿Y además estudiás, cómo hacés?
—Sí, estoy en el último año de la escuela, así que hago un sacrificio, pero es lo que me gusta y lo disfruto.
—¿Cómo hace un deportista amateur para afrontar tantos gastos de preparación y competencias?
—Se hace muy difícil porque necesito, ropa. zapatillas, comida, inscripción, combustible, pileta, el profesor y a eso hay que sumarle lo que gasto en los viajes, los alojamientos y los traslados.
—¿Y qué apoyo recibís?
—Tengo ingresos de 16.000 pesos de espónsor, más la ayuda de la Municipalidad que me da 20.000 por mes y el aporte de la Provincia. Pero no me alcanza porque cuando tengo que viajar se hace todo muy caro, y más ahora. En ese caso me tiene que bancar mi familia.
—¿Cuáles son los desafíos para el próximo semestre y de qué depende que vayas al Iberoamericano?
—Solo queda esperar el llamado para participar del Iberoamericano de Lima, Perú, porque ellos hacen una lista con todos los chicos seleccionados.
—Mientras tanto no tenés descanso.
—No, este fin de semana voy a correr en Nogoyá un Rural Bike que son 40 kilómetros en bici y la semana que viene tengo los Juegos Nacional Evita.
—¿En qué especialidad te sentís más cómodo si te tuvieras que definir?
—Yo me considero atleta. Lo que más gusta es el atletismo porque siempre me gustó correr. Ahora también me gusta mucho el triatlón, pero soy del atletismo. Y mí me gusta mucho correr los 3.000, que es la prueba que vengo haciendo desde hace más de tres años.
—¿Te vas a perfeccionar en los 3.000 o vas a ir viendo de acuerdo a los resultados de los próximos años?
—Este es mi último año en U18 y el año que viene paso a U20 y vamos a analizar con mi profesor qué distancia vamos a correr. Probablemente pasemos de los 3.000 metros a los 3.000 con obstáculos.
—¿Quién es tu referente deportivo?
— Mi referente deportivo es Jakob Ingebrigtsen (nació en Sandnes, Noruega el 19 de septiembre de 2000); que es un corredor que se especializa en 1.500 y 800 metros. La verdad que es muy admirable todo lo que hace dentro del deporte y es el campeón del mundo en atletismo.


















