Pasión por su deporte y sentido de pertenencia con el club que las cobijó durante años. Ésas fueron las razones que motivaron a un grupo de mujeres a reflotar el equipo de rugby femenino del Capibá RC, disciplina que llevaba más de un año sin practicarse en la entidad.
El femenino de Capibá RC se prepara para volver
Tras haber estado disuelto durante más de un año, las chicas de Capibá RC regresaron a los entrenamientos y anhelan con estar nuevamente en competencia.
Por Víctor Ludi
Víctor Ludi/UNO
Las prácticas del equipo femenino de Capibá RC son martes, de 20 a 21.30, y sábado, de 15.30 a 17. El plantel cuenta con unas 12 jugadoras.
Pero, tal como le está pasando de manera integral a la institución Amarilla, gracias al empuje y las ganas de su gente, resurgieron luego de tiempos de ostracismo y vienen manteniendo un crecimiento lento pero sostenido.
Esta reactivación tuvo como base la iniciativa de la capitana del equipo, Haritza Urgorri, quien sitió la necesidad de volver a su segunda casa. Tras hablar con los dirigentes y comentarles su idea, recibió el visto bueno de estos e inmediatamente empezó a escribirles a sus compañeras, a quienes les gustó la propuesta, se pusieron de acuerdo y desde hace aproximadamente retomaron a los entrenamientos.
Martes, de 20 a 21.30, y sábados, de 15.30 a 17, un grupo de 12 jugadoras se entrena bajo las órdenes del head coach Julio Rivas y de la profesora Cristela Romero, con el objetivo de volver pronto a la competencia oficial.
Haritza Urgorri, Ana Luz Corvalán, Andrea Belén Bernini, Evelyn Berta, Lara Iriondo, Nahiara Soñez, Melen Urgorri, Milagros Herbel, Paula Fernández, Sharon Ariste, Paola Saavedra y Milagros Belén Mantay son quienes sueñan con defender sus colores en cancha.
UNO visitó las instalaciones de Capibá RC y, previo al inicio del entrenamiento, dialogó con las protagonistas.
La referente del rugby femenino del Capibá RC
Quien tomó la palabra fue Haritza, que además de ser la capitana en el rectángulo de juego es una de las referentes del grupo.
“Hace mucho tiempo que juego al rugby. Es algo que me gusta y me desconecta de lo que me pasa en mi vida en general, de los problemas que tenemos a diario. Vengo y disfruto de estar con el resto de las chicas, de estar en mi club. Jugar con esta camiseta significa muchísimo para mí, por el grupo humano que tenemos y por mi sentimiento hacia la institución. Cuando no teníamos equipos me fui a jugar a otro club, donde me recibieron muy bien, pero no lo sentía de la misma manera. Necesito estar en Capibá. Desde la subcomisión de rugby del club me hablaron para conocer mi opinión sobre la posibilidad de que Julio estuviera a cargo del equipo. Él es una persona que sabe trabajar con mujeres, nos pusimos de acuerdo entre todos y acá estamos preparándonos para volver a las canchas”, explicó la mentora del regreso del rugby femenino a Capibá RC.
Luego, manifestó su felicidad porque el respaldo de sus compañeras: “Estoy desde que iniciamos el rugby femenino en Capibá, por lo que tengo un montón de contactos de la mayoría de las chicas que habían pasado por la institución. Me contacté con cada una de ellas, haciéndolas sentir que son especiales y remarcando la importancia que tienen para el equipo. Les conté que estábamos reactivando al club y que ellas son parte de esta familia. Viendo que estábamos casi todas en la misma condición, muchas quisieron volver y eso me puso muy feliz”.
“Pensaba que íbamos a ser dos o tres –prosiguió–, pero ya en las primeras prácticas éramos siete, y se fueron sumando. Quedé sorprendida para bien”.
Urgorri y el resto de sus compañeras son conscientes de que durante este tiempo deberán abocarse a entrenar, sabiendo que todavía falta para volver a jugar oficialmente. Sobre esto, sostuvo que “este es un trabajo a mediano plazo, porque todavía no sabemos cuándo volveremos a competir. Estamos formándonos y queremos estar bien consolidadas para cuando nos toque volver a la cancha. La mayoría estamos más cerca de los 30, por lo que tratamos de asentarnos en nuestra vida personal, y todas debemos hacernos un tiempito para venir a practicar. También se acerca el invierno y sería más fácil quedarnos en nuestras casas, pero venimos felices a entrenar porque disfrutamos de esto”.
Para finalizar, Haritza invitó a las mujeres, con o sin experiencia en la disciplina, a que se acerquen a practicar: “Al rugby lo pueden jugar personas con cualquier tipo de cuerpo, sin importar la edad, y todos serán bien recibidos. Nuestro club es humilde, pero que tiene un corazón grande y la cuota, que es accesible, no es un impedimento para nadie, ya que siempre buscamos la vuelta para ayudar a la gente”.
















