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Coronavirus: en su mejor momento entró en cuarentena

El 25 de febrero Gabriel Patat comenzó su primera experiencia en el máximo nivel del fútbol de Costa Rica. Tres semanas después el país centroamericano ingresó en el aislamiento social.

Jueves 02 de Abril de 2020

El 25 de febrero Gabriel Patat comenzó un nuevo ciclo en su carrera deportiva. El entrerriano, que se desempeñaba como preparador físico del Municipal Liberia, equipo de la Segunda División del fútbol de Costa Rica, subió un escalón al sumarse al cuerpo técnico de la Asociación Deportiva y Recreativa Jicaral, equipo que compite en la máxima categoría del país centroamericano. Pero antes del mes de haber iniciado esta experiencia la pelota se frenó. La emergencia sanitaria motivó a las autoridades nacionales a decretar el aislamiento social y obligatorio a medida que el virus Covid-19 comenzó a circular con mayor celeridad.

Patat
Coronavirus: Patat de cuarentena en Costa Rica

Coronavirus: Patat de cuarentena en Costa Rica

Patat concentra el tiempo en los trabajos que diagrama desde su hogar para trasladárselo a los futbolistas del elenco que debutó esta temporada en la Primera División del fútbol Tico. En una pausa dialogó con Ovación. “Me agarró con menos de un mes en el club, pero fueron bastante intensos porque jugamos cuatro partidos y tuvimos dos viajes muy largos”, relató.

En el Huracán de La Península, como se denomina a Jicaral, Patat dejó momentáneamente el traje de preparador físico para transformarse en ayudante de campo del DT Erick Ramírez. “Llego como ayudante de campo por este torneo, pero me confirmaron la continuidad para la próxima temporada y quieren que me haga cargo de la preparación física. En el transcurso del mes firmaré el contrato para ser el encargado de la preparación física del plantel mayor y encargado de todo el área de preparación física de la institución y control de los preparadores físicos de liga menores”, indicó.

El párate que sufrió toda la actividad obligó a modificar la modalidad de trabajo. “Hice un relevamiento de la situación que los futbolistas viven y cómo son sus lugares para entrenar dado que hay chicos que viven en un departamento y otros tienen un patio. Armé una rutina estándar para los primeros días en la cual trabajé mucho en prevención de lesiones, fortalecimiento de zona media, tren inferior y superior, algo básico de lo que veníamos trabajando con algunos circuitos coordinativos intermitentes que se pueden hacer en espacios reducidos. Y a partir de la segunda semana con un poco más específico a las realidades de cada uno”, describió.

“El entrenamiento se basa en mantener el estado de forma, de perder lo menos posible el rendimiento físico, que el cuerpo no se desacostumbre al entrenamiento diario, que siga acostumbrar a la hora que lo hacíamos. Ellos cada dos días tienen que enviar su pesaje. También hacemos videos con tres, cuatros en el cual entrenamos juntos, charlamos, le consulto como están, como se sienten y vamos focalizando más el entrenamiento en algo individual para que, cuando vuelva el balón y el trabajo colectivo, poder conectar esas individuales”, redondeó el concepto.

Escenario social. El 16 de marzo el gobierno de Costa Rica declaró estado de emergencia Nacional. El aislamiento se decretó a las 48 horas. “Actualmente hay más de 300 infectados repartido por todo el país, pero el 70 por ciento se concentra en lo que es la provincia central, San José, Alajuela, Santa Ana. Después comienza a repartir en el resto del país con 4, 5 casos por provincia”, informó Patat.

Gabriel mencionó que el escenario es similar al que se vive en la Argentina, pero con controles más rigurosos por la noche. “El gobierno pide que la ciudadanía salga a la calle si lo necesita, que no estén en contacto con las demás personas para no generar focos de contagios. Para poder circulas en las calles del cantón principal hay retenes donde solicitan permiso. Y desde las 20 hasta las 5 no puede transitar ningún auto, salvo policía, ambulancias y demás”.

Patat reside en la península de Nicoya. En ese sector no se han detectado casos de infectados. “Es un pueblo de 2.000 habitantes. La vida es un poco más normal, pero con todos los cuidados. En los supermercados se limita la cantidad de personas como también hay lugares para higienizarse las manos, No hay tantas restricciones porque es una zona donde no hay síntomas ni personas que hayan dado positivo. En ese sentido estoy más tranquilo que el resto de las provincias. La parte central está como Argentina, con muchas restricciones. Solamente está funcionando lo básico y necesario”, subrayó.

“Las fronteras están cerradas, tanto al norte con Nicaragua y al sur con Panamá. Están bloqueadas y no hay ingreso ni egreso de personas. El aeropuerto Santamaría de Alajuela también está cerrado. Y cualquier ciudadano o residente del país que quiera salir de Costa Rica perdería el status migratorio”, añadió.

Lejos de casa. Gabriel atraviesa el aislamiento lejos de sus afectos. “Es el punto más difícil”, se sinceró. “Estando lejos es lo que más extraña, es lo que más anhela tener cerca al salir de la vorágine. Estando lejos y solo hay más tiempo para pensar y para poder disfrutar con ellos. Uno empieza a darse cuenta lo importante que es la familia. Pero uno está convencido que esto es un esfuerzo para mejorar y crecer en lo profesional. Con mi mujer decimos que este esfuerzo valga, nos proyecte y lleve a estar juntos dentro de muy poco tiempo. Es algo que la vida nos pone por delante, que hay que asumirlo con actitud. Todo finalizará de la mejor manera y dentro de poco estaré junto con mi familia”, concluyó.

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