Por trabajo o por vocación, el compromiso es el mismo. No lo motiva las obligaciones laborales, sino la pasión que despierta el deporte en general y el fútbol en particular. Esto motivo el regreso a escena de uno de los goles más importante de la historia de Atlético Paraná: Adriel Bulay.
Adriel Bulay regresó a escena con la misma pasión
En 2019 Adriel Bulay disputó su último encuentro oficial. Este año el autor de uno de los goles históricos de Atlético Paraná se sumó a Las Flores de Federal.
Por Matías Larraule
En 2019 Adriel Bulay disputó su último encuentro oficial. Este año el autor de uno de los goles históricos de Atlético Paraná se sumó a Las Flores de Federal.
En los primeros meses de 2019 el mediocampista disputó su último encuentro para Huracán de Diamante en el Torneo Regional Amateur. Ese juego marcó el final de una etapa. A partir de ahí el oriundo de la localidad santafesina de Arequito estuvo vinculado con la redonda, pero cumplió otros roles. Formó parte del cuerpo técnico que encabezó Daniel Waldner en Belgrano. A su vez despuntó el vicio jugando en los torneos independientes.
Bula, como lo llaman en el ámbito del deporte más popular, sintió que no había cerrado una etapa. Por eso no dudó en aceptar una propuesta que recibió de parte de Nicolás Álvarez, uno de los amigos que forjó en la capital entrerriana. “Te invito a jugar en Las Flores de Federal”. El santafesino inmediatamente dio el visto bueno. Y tras prepararse durante un par de semanas se calzó los botines y salió a escena para formar parte del 11 inicial que enfrentó a Nueva Vizcaya en el marco de la décima fecha del Torneo Oficial de la Liga Federalense de Futbol.
Federal, el lugar donde volvió a jugar por los porotos
“Tuve varias sensaciones encontradas por como es la cabeza del futbolista. En estos años viví por diferentes momentos. Me encontré con y sin trabajo, después fui ayudante de campo en Belgrano. Si bien tuve competencias en torneos independientes, siempre me enojo cuando erró un pase porque vivo el deporte con mucha pasión y con la competitividad que nació conmigo y con cualquier deportista. Es muy difícil sacarse eso, pero los años pasan y cada vez se hace más difícil no encontrar con esos defectos”, relató Bulay, en diálogo con Ovación.
El mediocampista que formó parte de de la estructura de Atlético Paraná que conquistó dos ascensos consecutivos durante la temporada 2014 remarca que lo adquirido en el ámbito del fútbol forma parte de su filosofía de vida. Se siente agradecido a la pelota. Por eso realiza los esfuerzos necesarios para transmitir las herramientas que el deporte le brindó.
Nota Relacionada: De los pagos de la Sole a la capital entrerriana
“Mi presencia en Las Flores se dio gracias a Nicolás Álvarez, que es un amigo con el que construimos un vínculo en Paraná. Él regresó a Federal para darle una mano a su padre que preside el club. Armó un lindo proyecto con el objetivo de darle mayor seriedad al proceso con el propósito de potenciar la liga local. Más allá de nuestra amistad siempre estoy a favor de estas iniciativas”, resaltó.
El entusiasmó llevó a Adriel a realizar 400 kilómetros con un sólo propósito: jugar al fútbol y transmitir su experiencia deportiva. “Desde Paraná viajamos junto a Franco Carletti. Es una locura hermosa que sólo podemos entender quienes estuvimos en este ambiente”, aseguró.
La última aventura de Adriel Bulay
Esa locura transformada en aventura deportiva la encaró con el compromiso que amerita. “Llevo disputados dos encuentros con Las Flores. Demoré en debutar porque se tardó la habilitación. Pero antes de jugar firmé planillas como auxiliar. Estuve en el banco de suplentes como aguatero, asistiendo a mis compañeros”, subrayó.
La documentación llegó en la previa del décimo capítulo del torneo local. Con el dorsal número 5 ingresó a escena para reencontrarse con la adrenalina que despierta transitar un campo de juego para disputar un encuentro sin importar el escenario. La pasión es la misma ya sea en el terreno profesional como en el ámbito amateur.
“Me reencontré con las sensaciones hermosas y con el folklore que tiene el fútbol. De hecho cuando entré a la cancha los hinchas del equipo rival me gritaban Blancanieves por las canas”, rememoró en el medio de una carcajada.
“Me puse muy contento cuando le di indicaciones a mis compañeros y ellos están atentos y absorbiendo lo que les decía sabiendo que no tengo la verdad absoluta. Lo que quiero brindar es lo que me enseñaron durante mi trayecto dentro del fútbol. Mi intención es ofrecerles mis herramientas porque siempre se aprende y el futbol es tan lindo que nadie tiene la verdad”, añadió.
Bula se acerca a las cuatro décadas de vida. Después de varios años de inactividad el cuerpo pasó factura. Asimismo los hábitos que adquirió gracias al deporte le permitió sostenerse en escena durante gran parte del pleito.
“Me sobraron 45 minutos”, opinó, con el humor que lo caracteriza. “Jugué hasta los 80’. Me sacó entrenador porque antes me habían amonestado por protestar. Lo volví loco al árbitro. No le falté el respeto, pero es mi forma de vivir el fútbol”, reiteró.
El espíritu competitivo no lo perdió. Forma parte de su ADN. A su vez entiende que no se gana solamente levantando un trofeo. Hay otras victorias que buscará conquistar en su nuevo aventura deportiva. “La idea es motivar la pasión por el deporte. Si a los 40 años me entrego al máximo, ellos también pueden hacerlo”, cerró el volante santafesino
















