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Una definición del presidente Alberto Fernández

El presidente Alberto Fernández inaugurará hoy el período de sesiones ordinarias del Congreso nacional.

Lunes 01 de Marzo de 2021

El presidente Alberto Fernández inaugurará hoy el período de sesiones ordinarias del Congreso nacional. Y más allá de que la situación política se haya modificado respecto de lo que se imaginaba hace un mes, o incluso hace 15 días, con los criterios de vacunación contra el Covid-19 convertidos ahora en el principal tema de la oposición política; hay algunas cuestiones que siguen siendo incógnitas en el rumbo que defina el mandatario.

Uno de los puntos centrales es saber qué postura tendrá respecto de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para definir a los legisladores nacionales que protagonizarán el recambio de media Cámara de Diputados y un tercio del Senado a fin de año. Si bien es cierto que Fernández habilitó su tratamiento en el período extraordinario, no hubo ni una reunión de comisión para analizar la suspensión, alternativa que incluso cuenta con el apoyo unánime de los gobernadores oficiales, también de algunos gobernadores de la oposición, pero aparece bloqueada por el kirchnerismo.

Este sector quiere dar la disputa de cargos provinciales y comunales en Buenos Aires con vistas a 2023, saltear las PASO sería como perder un turno en esa construcción en el distrito que concentra el 40% de la población del país. Para los gobernadores justicialistas, que plantean desde el año pasado la suspensión de las PASO, hay razones sanitarias, políticas y económicas.

Lo económico podría resumirse en la pregunta de si vale la pena el enorme gasto del operativo de las PASO para definir los candidatos en el contexto de pandemia. Por ejemplo, en Entre Ríos surgirán de las PASO seis nombres que disputarán cinco bancas legislativas en las generales, dado que la distribución previsible en un 99,9% de tres diputados para el que gane la elección y dos para el que salga segundo. No parece entonces la primaria una elección imprescindible para la ciudadanía que podría ir a votar directamente a la general si los partidos decidieran otro mecanismo de selección: consenso, interna cerrada, encuesta o lo que fuera.

Mínimamente hay que señalar también que el costo de las PASO y el hecho de que han servido casi siempre como una gran encuesta determinó que muchos ciudadanos estén a favor de reemplazarlas por otro mecanismo. Y el contexto de pandemia fortalece esa mirada.

La razón sanitaria casi no requiere explicación. Nada garantiza que para agosto, en pleno invierno, la pandemia haya sido superada y la movilización que demanda este tipo de elección podría agravar las condiciones sanitarias.

Políticamente tampoco parece ser un escenario del que puedan salir fortalecidos los oficialismos provinciales, ni los peronistas ni los de Juntos por el Cambio. Aun si se considera que en provincias como Entre Ríos la elección primaria podría ser ordenadora de la oposición en algún sentido, es claro que la elección no fue pensada para eso.

El Presidente debería pronunciarse en ese sentido, o al menos dar una señal más clara, porque los tiempos de las definiciones se van agotando.

Nada indica que los ciudadanos estén ansiosos de votar en las PASO, o que se vayan a ofender si tienen que ir solamente a la elección general a pronunciarse sobre propuestas elaboradas de otro modo. Ni las chances del oficialismo parecen mejorar, ni las de la oposición empeorar porque se saltee la instancia de votación de las primarias. Suponer que el oficialismo tendrá más chances si se vota solo en octubre, o si se retrasa el cronograma completo un par de meses esperando la recuperación de la economía constituye un clásico de las hipótesis improbables de la política nacional. Nadie puede decir a ciencia cierta si a mediados de octubre la economía y el bolsillo de la gente estará mejor que a mediados de agosto.

Lo que se requiere es una definición del Presidente que debería elegir entre la postura de los gobernadores, a quien Fernández no termina de constituir como la base de su propio proyecto político pero sí los ha hecho valer como contrapeso del kirchnerismo duro en algunas oportunidades; o bien mantener la estructura inicial del acuerdo que le permitió ser candidato, asumiendo la realización de las PASO como un aspecto necesario de esa convivencia.

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