Secciones
Hoy por hoy

Un feriado de carnaval sin sentido

El feriado de cuatro días, interpretado como una nueva medida demagógica para tratar de entretener a una parte de la población.

Miércoles 17 de Febrero de 2021

En el mundo y en la Argentina nos dicen que hay una epidemia, para lo cual se deben extremar los recaudos y tratar en lo posible evitar contactos con terceros. Si es necesario, urgente y prioritario, se debe salir a la calle tomando todas las medidas se seguridad sanitaria para no contagiarnos de coronavirus.

El mensaje es claro, y se mantienen las restricciones o recomendaciones de seguir con los mayores recaudos hasta que se avance en un mayor porcentaje de la población con la vacunación.

Pero, lo que viene pasando en los últimos tiempos en la Argentina son las ambivalencias, contradicciones o cambios permanentes de criterios. El actual gobierno demostró tener una versatilidad y reacomodamiento a las situaciones para lo cual no tuvieron problemas en “ajustar” sus discursos y pensamientos, llegando incluso a desdecirse en idénticas situaciones.

Un ejemplo de esto, es la postura –ahora– de la Nación de empujar sea como sea a empezar las clases, dejando mal paradas a las autoridades educativas y a sus aliados gremiales. Algunos especulan que el cambio se dio, simplemente, por una cuestión electoral y demagógica, y otros para tratar de quitarle protagonismo al jefe de Buenos Aires, que fue el primero en avanzar en esta iniciativa.

Es entendible que en esa circunstancia política los gremios docentes aliados al Gobierno le hicieran la vida imposible a Horacio Larreta, amortiguando las críticas y cuestionamientos al gobernador de Buenos Aires y a la gestión de Alberto Fernández.

Más allá de eso, con respecto a las contradicciones, llamó la atención la última: ¿Qué hacer con el feriado de carnaval del lunes 15 y martes 16 de febrero?

Basándose en la sufrida actividad turística, golpeada por la pandemia, se la intentó ayudar con el mantenimiento de un fin de semana largo.

Seguramente la actividad hotelera, gastronómica, inmobiliaria y económica ligada con el turismo se vio beneficiada en algo. Al menos Entre Ríos se consolidó como la tercera provincia más visitada. Eso fue muy positivo, y bienvenido para los empresarios, trabajadores y personas que viven de los visitantes.

A la hora de poner en la balanza los beneficios y perjuicios, habrá que mirar en 10 días la cantidad de contagios de Covid, ya que es imposible no contagiarse en estas actividades ligadas con el turismo. Incluso, los especialistas en salud alertan que no es recomendable permitir el movimiento de grupos importantes de personas de una ciudad a la otra.

Así y todo, para habilitar cuatro días de vacaciones se minimizaron las recomendaciones de salud y se dio para adelante.

Mientras escribía esto, escuchaba este miércoles a la tarde, al ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, que alertó que no están dadas hoy las condiciones para realizar las elecciones (PASO) de los primeros días de agosto. El criterio de Salud es compartido por Presidencia, por lo que se insistirá en no realizar este proceso eleccionario, no solo por la pandemia, sino que se ahorrarían 13.000 millones de pesos que no se gastarán.

La verdad es que cuando los políticos se ponen en rigurosos, siempre tienen argumentos sólidos, lástima que también muchas veces quedan en offside, haciendo más adelante todo lo contrario.

Para ir un domingo a votar, (y porque dicen que el resultado podría dejar mal parado al Gobierno), se alienta a no hacer las PASO bajo el argumento de proteger a la población. Pero para seguir cuidando a la gente se les permite vacacionar cuatro días, mientras se sacrifica al resto de las economías, industrias y empresas, que también están golpeadas por la pandemia, a permanecer cerradas.

En definitiva, fueron cuatro días aprovechados por algunos, pero con la sensación de que fue una nueva medida demagógica para tratar de entretener a una parte de la población que tiene capacidad de movilización y afectar a los estamentos productivos que perdieron días de, al menos, mover un poco la rueda de la alicaída economía del país.

Todo esto revela que no hay una planificación y que muchas de las resoluciones que se toman parten del más absoluto desconocimiento, o bien priorizando la visión optimista, positiva y (poco real), que se está saliendo de la pandemia y de la gran crisis económica y financiera en la que estamos sumergidos.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario