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Hermanas Mirabal: mujeres del alma mía

Se cumplen 60 años del asesinato de las hermanas Mirabal, que se convirtieron en un símbolo de la lucha contra la violencia que afecta a las mujeres

Lunes 23 de Noviembre de 2020

Se cumplen 60 años del asesinato de las hermanas Mirabal, conocidas como “las mariposas”, que se convirtieron en un símbolo de la lucha contra la violencia de género que afecta a las mujeres de todo el mundo.

Patria, María Teresa y Minerva eran activas militantes y fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por orden del dictador Rafael Leónidas Trujillo, quien gobernó República Dominicana desde 1930 hasta 1961. La muerte de las hermanas hizo reaccionar a una sociedad adormecida y temerosa que se levantó contra su opresor y enfrentó la estructura político-militar.

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Se cumplirán mañana 60 años del asesinato de las hermanas Mirabal, que se convirtieron en un símbolo de la lucha contra la violencia que afecta a las mujeres

Se cumplirán mañana 60 años del asesinato de las hermanas Mirabal, que se convirtieron en un símbolo de la lucha contra la violencia que afecta a las mujeres

Veinte años más tarde, en 1981, se celebró en Bogotá el Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe donde se decidió asignar al 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, en memoria de Patria, Minerva y María Teresa.

Ya en 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer a la que definió como “todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada”.

En 1999, la ONU apoyó que el 25 de noviembre sea, en todo el mundo, una jornada de reivindicación a través de la resolución 54/134 e invitó a gobiernos, organizaciones internacionales y no gubernamentales a convocar actividades dirigidas a sensibilizar sobre el problema y a reclamar políticas en todos los países para su erradicación.

Sin embargo, el 60° aniversario de la muerte de las hermanas Mirabal llega en tiempos de pandemia, donde el aumento de violencia contra la mujer creció exponencialmente.

Este año, los confinamientos decretados por el Covid-19 intensificaron la violencia en el hogar hacia las mujeres y las niñas.

Según datos de ONU Mujeres, publicados a finales de septiembre, el aislamiento conllevó un incremento de las denuncias o de las llamadas a las autoridades por violencia doméstica del 30% en Chipre, 33% en Singapur, 30% en Francia o 25% en Argentina.

Esta semana, la escritora Isabel Allende publicó un nuevo libro al que tituló Mujeres del alma mía y recorre allí su vinculación con el feminismo.

En declaraciones periodísticas –promocionando su obra– dio a conocer su pensamiento sobre los retrocesos en las conquistas femeninas en tiempos de coronavirus. “Se vive con mucho dolor, porque ha habido un aumento grave en la violencia contra la mujer. Pero también las mujeres fueron las primeras que perdieron el trabajo y las que lo van a recuperar con mayor dificultad. Lo que se había obtenido en igualdad de salario y de oportunidades se perdió; hay que volver a empezar. Dentro del confinamiento, la mujer tiene todo el peso de educar a los niños en la casa, porque se cerraron las escuelas, y de manejar el hogar. Les va a costar más a las mujeres que a los hombres recuperar la normalidad”.

La novelista chilena aseguró: “Vivimos en un continente bastante machista. Basta un mal gobierno, una crisis económica, un terremoto, lo que sea, para que se retroceda y haya que volver a empezar. Hay que estar siempre alerta”.

Este año el objetivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres no solo es llamar la atención sobre la desigualdad, la discriminación, los femicidios y las distintas formas de violencia, sino también reclamar la implementación de las políticas públicas que las acompañen en su lucha y transformen la realidad social de todas.

Para la reconocida escritora latinoamericana: “Se trata de cambiar las reglas del juego, de que haya paridad, de que la gerencia del mundo esté por igual en manos de hombres y de mujeres y que los valores masculinos y femeninos tengan el mismo peso”.

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