Secciones
Miradas

Germán Brusa, el cura sembrador de esperanza

Germán Brusa, el sacerdote a cargo de la parroquia San Martín de Porres, en el barrio Anacleto Medina, sostiene una encomiable labor social y solidaria

Sábado 13 de Noviembre de 2021

Hoy se cumple una semana de la agresión que recibió el padre Germán Brusa, cuando “un grupo de personas irrumpió en plena celebración de la misa en dependencias de la capilla San Martín de Porres, del barrio Anacleto Medina Sur de la ciudad de Paraná”, tal como consignó el Arzobispado de Paraná, que esta semana emitió un comunicado brindando su apoyo al sacerdote.

En la misiva confirmaron que el “episodio de violencia que incluyó golpes al sacerdote, insultos, tentativas de daños a bienes y personas, y amenazas a la feligresía”. Y tal como él mismo manifestó este lunes, sintió miedo tras las amenazas de los hijos de la mujer que había intrusado años atrás un inmueble que pertenece al Arzobispado y que fue recuperado a través de gestiones judiciales.

Quienes creemos que el amor vence al odio, al temor y a las adversidades más difíciles de afrontar, seguramente confiamos en que ni este repudiable hecho ni ningún otro lograrán que baje los brazos el sacerdote que decidió dejar a un lado su título de bioingeniero siguiendo su vocación, y se abocó a gestar proyectos que siembran la esperanza en los lugares más hostiles y vulnerables.

Brusa, el cura sembrador de esperanza.jpg
Brusa, el cura sembrador de esperanza.

Brusa, el cura sembrador de esperanza.

Autor del libre “El Evangelio de las periferias” e impulsor de la primera escuela de gestión social en la provincia, que hoy lleva el nombre de Pablo de Tarso —conocido como San Pablo y llamado el “apóstol de los gentiles”—, Brusa sostiene una encomiable labor social y solidaria en una de las zonas más postergadas de la capital entrerriana. Fue con un grupo de amigos y allegados con el que emprendió la tarea de forjar un espacio pionero que trabaja teniendo en cuenta el contexto de los estudiantes.

“De la mano de la educación crecen las oportunidades en el Anacleto Medina”, fue el título de una nota publicada el 21 de julio de 2019 anunciando que a finales de ese año iba a egresar la primera promoción de la Secundaria, un logro inmenso cuando la desigualdad se roba el futuro de tantos jóvenes que bajan los brazos cuando el sistema los excluye. “Entendiendo que la educación es una valiosa herramienta de inclusión social, que genera oportunidades y transforma realidades, enseguida se sumó mucha gente dispuesta a dar una mano y ponerle el corazón a esta propuesta pedagógica innovadora”, se explicaba en dicha página.

“La institución nació en 2014 para abrirle camino a los jóvenes de la zona para que pudieran seguir estudiando al finalizar el nivel Primario, ya que un par de años antes se había cerrado el nivel medio de la escuela pública de gestión privada Nº 22 San Antonio María Gianelli. En ese entonces muchos chicos del lugar quedaron excluidos del sistema educativo por no poder ir a clases a otro sector de la ciudad, o por no sentirse integrados en escuelas ajenas a su realidad social”, había expresado entonces el cura, que de manera incansable y con mucha creatividad genera opciones para que los chicos del Anacleto puedan estar contenidos y puedan soñar con abrirse camino hacia un mejor porvenir.

“Tirando para no aflojar” es el nombre de otro de los proyecto que inició este año, a través del cual un grupo de adolescentes aprende a tirar con arco y flecha, de la mano del gran campeón paranaense de tiro con arco Nelson Salinas, quien integró durante varios años el seleccionado nacional de arquería y obtuvo cuantiosos logros, quien junto con el instructor Marcelo Mariani, forman parte de Club de Tiro con Arco Paraná, y emprendieron solidariamente esta tarea.

“La vamos remando” es otra de las ideas que se proyecta en el barrio, con un curso de canotaje en la laguna de la zona. “El proyecto a la vez incluye una serie de acciones para poner en valor el entorno, como por ejemplo recuperar espacios, sacar la basura, plantar árboles, hacer esculturas reciclando material que se obtiene de los residuos. Es una propuesta artística y deportiva”, había contando Brusa a principios de este año.

La justicia debe velar imperiosamente por la integridad de las personas, en este caso por la del sacerdote y sus colaboradores, para que sin miedos puedan seguir con su maravillosa misión.

LEER MÁS: Sacerdote Germán Brusa dijo tener miedo tras ser amenazado

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario