Pablo Santiago Urtubi tiene 54 años y desde hace tiempo buscaba una manera de mantener vigente la causa Malvinas y acercarla a las nuevas generaciones. De esa inquietud nació Malvinito, un personaje infantil que utiliza herramientas de inteligencia artificial y otros recursos audiovisuales para contar breves historias de grandes héroes argentinos.
Malvinito: una nueva forma de recordar Malvinas
Pablo Santiago Urtubi en dialogo con UNO, conto como creó a Malvinito para acercar historias de héroes y mantener viva la memoria de Malvinas.
Malvinito: una nueva forma de contar Malvinas
La propuesta surgió a partir de una preocupación concreta: cómo lograr que los chicos tengan un vínculo cercano con una parte de la historia argentina que, según Urtubi, muchas veces conocen de manera fragmentada. La respuesta fue apostar por un lenguaje diferente, basado en personajes, animación y contenidos pensados especialmente para los más chicos.
“Los niños son los portadores del futuro”, sostiene Urtubi al explicar por qué eligió un personaje infantil para desarrollar el proyecto. Para él, Malvinito permite abordar temas complejos desde la empatía, la ternura y la curiosidad, sin perder de vista la profundidad de aquello que se busca transmitir.
El origen de Malvinito
La creación del personaje tuvo, además, un componente familiar. Su hija Mercedes, en tono de broma, lo representó con un uniforme de soldado debido a que Pablo hablaba frecuentemente sobre Malvinas. Aquella representación terminó convirtiéndose en el punto de partida para darle forma al personaje.
Malvinito nació como un proyecto pedagógico y cultural orientado a transmitir valores relacionados con la identidad y la soberanía. La intención es que las historias de los héroes queden registradas tanto en pequeños libros como en videos para que puedan ser conocidos por las nuevas generaciones.
El momento decisivo llegó cuando Urtubi comprendió que muchos chicos no tenían un vínculo cercano con la historia de Malvinas. Fue entonces cuando decidió aportar desde la animación y la creación de personajes para buscar una manera distinta de mantener viva la memoria.
“Malvinito representa un puente entre mi vocación creativa y mi compromiso con la memoria histórica. Es un proyecto que me da sentido y me conecta con la comunidad”, explica.
Una historia que nació en la infancia
El vínculo de Pablo con Malvinas no comenzó con este proyecto. Las charlas familiares y los relatos escolares sobre la guerra fueron parte de sus primeros acercamientos a esa historia.
Desde entonces, asegura haber sentido que Malvinas es una parte de la identidad argentina que debe ser cuidada y transmitida. Entre las historias que más lo marcaron menciona la de Julio Rubén Cao, el maestro que fue soldado durante la guerra. Su ejemplo de compromiso y entrega fue una de las inspiraciones que lo llevaron a darle vida a Malvinito y a pensar en la importancia de rescatar las historias individuales detrás de la guerra.
Para Urtubi, las nuevas generaciones conocen algunos fragmentos de la historia de Malvinas, pero todavía existe una distancia que es necesario achicar. En ese sentido, considera que propuestas educativas y culturales pueden ayudar a despertar el interés desde la infancia y contribuir a la construcción de una memoria colectiva.
La Inteligencia Artificial como herramienta
La tecnología ocupa un lugar importante en el proyecto. La inteligencia artificial apareció como una herramienta para potenciar la producción audiovisual y permitir que las ideas pudieran transformarse en recursos visuales y narrativos.
Sin embargo, Urtubi aclara que no todo el proceso depende de la IA. Los videos también se realizan con otros programas, debido a que la tecnología todavía presenta limitaciones y no siempre ofrece el resultado buscado. Detrás de cada contenido existe un proceso de producción que combina creatividad, herramientas digitales y trabajo humano. En ese camino, Urtubi cuenta con el acompañamiento de su esposa y sus dos hijas, además de tres colegas vinculados a la producción audiovisual.
También forman parte del proyecto docentes, veteranos y especialistas que aportan sus conocimientos. Entre ellos menciona a Néstor Aguilar, integrantes del grupo Malvinas, Educación y Valores, y los historiadores Sebastián Miranda y Jorge Flores.
Llevar a Malvinito a las escuelas
Uno de los objetivos del proyecto es que las historias no queden solamente en las pantallas. Por eso, Urtubi comenzó a recorrer escuelas junto a Néstor Aguilar para llevar el personaje directamente a las aulas.
La experiencia busca acercar a los chicos a las historias de Malvinito y generar un espacio de encuentro alrededor de la memoria y la educación.
“Compartir las historias de Malvinito en las aulas, junto a Néstor Aguilar, significa sembrar memoria y soberanía en el lugar donde más importa: la educación”, señala.
Para Urtubi, ese contacto directo permite que los contenidos cobren otra dimensión y que los chicos puedan acercarse a la historia desde un lugar más cotidiano.
Un proyecto sostenido con trabajo propio
El desarrollo de Malvinito también implica un esfuerzo económico personal. Urtubi remarca que no recibe aportes económicos para llevar adelante el proyecto y que lo solventa con su trabajo en una mercería.
También busca dejar en claro que Malvinito no tiene una identificación político-partidaria. Para Urtubi, la causa Malvinas debe funcionar como un punto de encuentro entre los argentinos.
“La causa Malvinas tiene que ser para unir a los argentinos bajo una única bandera que es la celeste y blanca. Hay una sola bandera y nos abraza a todos por igual”, sostiene.
Con esa premisa, Malvinito continúa creciendo como una propuesta que busca combinar historia, educación, creatividad y tecnología. Para su creador, el desafío sigue siendo el mismo que estuvo presente desde el comienzo: encontrar nuevas formas de contar para que la memoria no se pierda y pueda llegar a quienes serán los encargados de transmitirla en el futuro.
















