Ahora los perros tienen su lugar para pasar las vacaciones mientras que sus familias adoptivas aprovechan el verano para descansar lejos de casa.
Es que por muchas razones es mejor que la mascota evite los viajes largos. La principal: el estrés.
Los perros también se toman sus merecidas vacaciones
Entonces aparece la opción de dejarlos con cuidadores, en la ciudad, por algunos días. En ese momento es en donde hay que empezar a tomar decisiones. Lo último que se conoció en el mercado paranaense son las “guarderías libre de caniles”. Es decir que duermen en sus “cuchas”, comen en sus comederos y pueden llevarse sus juguetes.
También está la opción de llevarlos y dejarlos con la comida o se paga una diferencia de cinco pesos y el animal recibe su alimento diario. O sea que con pensión completa cuesta 45 pesos por día y si el dueño lleva el alimento, acorde a los días que se quedará en la guardería, tiene que pagar 40 pesos por noche.
En algunos lugares la tarifa llega a valer 10 pesos menos aunque algunos duermen en jaulas y otros al aire libre. Lo llamativo es que en una de las guarderías que se encuentra vía Facebook/Guardería Canina Mabel también ofrecen la posibilidad de alojar, por 200 pesos al mes, a los perros de la calle que son adoptados por personas que no tienen espacios en sus hogares.
Vacaciones
Carolina aseguró que su guardería es una de las pocas en Paraná en donde los perros duermen en sus “cuchas o sus mantas y tienen la libertad de andar en el patio o dentro de mi casa sin inconvenientes”, explicó la administradora que ayer recibió a UNO junto a Alan, su hermano, que la ayuda.
Ayer la cuidadora tenía en su casa a Micky, Rocco, Canela, Amadeo, Florencia y Poro. Todos estaban contentos y jugaban entre ellos como grandes amigos.
Los perros llegan a estar 15 días juntos y forjan una relación que después mantienen con los años. Los dueños toman como costumbre llevarlos al mismo lugar para que los cuiden porque reconocen que las mascotas la pasan bien.
Es más, algunos dueños, los primeros días se ponen celosos porque los perros extrañan a sus “compañeros de vacaciones”.
Carolina tiene algunas restricciones. Recibe a los animales que tienen más de cuatro meses y evita las razas que se saben son potencialmente peligrosas.
“Si yo sé que me van a traer un perro de las razas más agresivas, me organizo para no tener otros animales en casa”, explicó la cuidadora que ahora volverá a trabajar en una veterinaria. Ella contrató un servicio de atención de urgencia de 24 horas. “Nunca pasó nada, pero soy precavida porque sé que estoy tratando con mascotas que sus dueños aman. Los perros son muy importantes para las familias y por eso necesitan dejarlos con alguien de confianza”, detalló. Es que, como hay tanto amor en juego, algunos se aprovechan para hacer negocios poco claros. Sabiendo que la seriedad, la limpieza y el buen trato son fundamentales para seguir teniendo clientes, la mayoría de los que contratan el servicio de Carolina llegan desde los barrios residenciales de la capital provincial.
“Los dueños buscan evitar el estrés de sus mascotas y saben que si los dejan con otros animales similares pueden jugar y estar entretenidos”, resaltó la mujer que tiene la guardería en la zona del Aeropuerto.
En la otra punta de Paraná, el veterinario Guillermo Cura le contó a UNO que “mientras que los perros estén contentos cualquier persona puede cuidarlos”.
El profesional reconoció que algunas de sus clientas le consultaron por si pueden abrir sus propias guarderías para tener algunos ingresos extras y él nunca se opuso, pero pide que se capaciten.
“Hay que saber manejar un dogo de 70 kilos que comparte una tarde de juegos con un bichón”, advirtió Cura que fue uno de los pioneros en el cuidado libre de los animales en vacaciones.
Con estas opciones se vuelve inaceptable que un perro quede abandonado el tiempo que dure las vacaciones de su amo.
Un veterinario precursor
Guillermo Cura es el veterinario que se adelantó en el tiempo y entendió que el servicio de guardería tenía que tener una suerte de espíritu más lúdico.
En su casa veterinaria de Casiano Calderón 1648 apunta a que los animales escapen del estrés jugando con agua, a los que les gusta, o corriendo detrás de una pelota. Cura aseguró a UNO que si el cliente lo pide, muchas veces, permite que los animales entren y duerman con aire acondicionado. “En esta época del año, hay algunas razas que sufren mucho el calor y por eso, durante el día, están quietos y juegan por las noches”, explicó. En la guardería tiene caniles grandes pero de puertas abiertas para los que viven dentro de casas techadas. En los días de lluvia los animales solos ingresan para evitar el agua. Cura cobra 60 pesos por día al servicio que denominó: “All inclusive”.













