En el ciclo de entrevistas UNO a UNO, Sergio Albornoz repasó su historia, los comienzos de Medical y los desafíos de sostener una empresa de emergencias médicas durante casi 40 años. También habló sobre deporte, salud mental, prevención y los proyectos que impulsa actualmente en Paraná.
Sergio Albornoz: "Queremos que la gente esté sana y viva tranquila"
Sergio Albornoz repasó los inicios de Medical, habló sobre prevención, familia y el desafío de cuidar vidas hace casi 40 años.
Sergio Albornoz: "Queremos que la gente esté sana y viva tranquila"
Del club y el deporte a una forma de vida
Nacido en Paraná y criado en la zona del Parque Urquiza, Albornoz recordó una infancia atravesada por el club y la actividad física. “Éramos socios del Club Atlético Estudiantes y prácticamente vivíamos ahí. Hacíamos natación en verano, rugby en invierno y siempre algún deporte más”, contó el empresario.
A sus 71 años, continúa ligado a la institución como socio vitalicio y asegura que mantenerse activo es una parte esencial de su vida cotidiana.
“La salud mental es lo más importante. Y la empresa también te obliga a no aflojar nunca. Todos los días son un partido distinto”, reflexionó.
Una experiencia personal que cambió su vida
Aunque hoy es reconocido por haber creado una de las empresas más tradicionales del sector en Paraná, aclaró que nunca estudió medicina y que siempre entendió que el rol del empresario debía ser diferente al del profesional de la salud.
“Los médicos tienen que hacer medicina. Las empresas tienen que ser conducidas por empresarios para que haya buenos médicos y buenas organizaciones”, explicó.
La semilla de Medical, sin embargo, nació a partir de una experiencia profundamente dolorosa. Cuando tenía apenas 16 años, perdió a su padre a causa de un problema coronario ocurrido delante suyo. Ese episodio marcó su vida para siempre y terminó convirtiéndose, años más tarde, en el origen de su proyecto empresarial.
“Mi papá no tuvo ningún tipo de asistencia. Yo tampoco tenía herramientas para ayudarlo. Seguramente me quedó esa deuda interna”, expresó Sergio.
A partir de esa experiencia comenzó a interesarse por la atención de emergencias y por la necesidad de que las personas pudieran actuar rápidamente frente a situaciones críticas. Incluso recordó que hace casi dos décadas presentó un proyecto para que los cursos de RCP fueran obligatorios en escuelas y distintos ámbitos sociales.
“La gente debería ser el primer eslabón de una cadena que salva vidas. Mientras llega la ambulancia, siempre es importante que alguien pueda hacer algo”, reflexionó.
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Los comienzos de Medical y una apuesta pionera
Con el correr de los años y junto al médico Tito Short —ya fallecido— comenzó a analizar la posibilidad de crear un servicio de emergencias médicas en Paraná. En aquel momento, el modelo prácticamente no existía en el interior del país.
“En Argentina recién empezaban algunas experiencias en Rosario y Santa Fe. Acá nadie entendía bien de qué se trataba”, recordó.
Los comienzos estuvieron atravesados por dificultades económicas, desconfianza social y también resistencia de sectores vinculados al sistema médico tradicional. “La gente no podía creer que pagando una cuota relativamente baja podía tener un servicio que le salvara la vida a su familia. Costó muchísimo instalar esa idea”, relató.
Según explicó, incluso tuvieron problemas para conseguir profesionales dispuestos a trabajar en la empresa debido a las restricciones existentes en ese momento.
“Tuvimos médicos de Santa Fe, después profesionales extranjeros. Vinieron médicos bolivianos, costarricenses y nicaragüenses porque directamente les impedían trabajar con nosotros”, recordó.
Pese a ese escenario, Medical logró consolidarse y crecer hasta convertirse en una referencia regional en emergencias, medicina laboral, cobertura de eventos, traslados y asistencia prehospitalaria.
“Demostramos que el sistema funcionaba y que realmente salvaba vidas”, resumió.
El presente de la empresa y el valor de la prevención
Al analizar el presente económico del país, Albornoz reconoció que sostener una estructura de este tipo continúa siendo complejo. Habló de la presión impositiva, de las dificultades financieras y de la necesidad de mantener inversiones permanentes para garantizar capacidad operativa.
“Los buenos pilotos se ven en las tormentas. Nosotros seguimos siendo los mismos desde el principio y eso también tiene que ver con sostener convicciones”, afirmó.
En ese marco, adelantó uno de los proyectos más importantes que actualmente desarrolla la empresa: la apertura de una nueva base operativa en la zona este de Paraná, sobre avenida Almafuerte.
“La ciudad creció muchísimo hacia ese sector y desde el centro llegábamos tarde a emergencias críticas. Por eso decidimos hacer un esfuerzo enorme para tener una base más cerca y mejorar los tiempos de respuesta”, explicó.
Hoy Medical cuenta con personal estable, médicos contratados, cobertura para empresas, convenios colectivos, asistencia en espectáculos y traslados terrestres y aéreos de pacientes. “Todo lo que hacemos está relacionado con el riesgo de vida y con la posibilidad de responder rápidamente cuando alguien lo necesita”, señaló.
Durante la entrevista también dejó una reflexión sobre el concepto de salud y el verdadero sentido del servicio que brinda la compañía. “Nuestro negocio no es la enfermedad, sino la salud. Nosotros queremos que la gente esté bien”, sostuvo el paranaense.
En ese sentido, remarcó que muchas veces las emergencias ocurren en personas aparentemente sanas y por eso insistió en la importancia de la prevención.
“Uno cree que nunca le va a pasar nada, pero los eventos cardíacos o las muertes súbitas aparecen muchas veces en gente que estaba haciendo una vida normal”, advirtió.
Además, explicó que el objetivo principal de la cuota que pagan los asociados no es solamente acceder a una ambulancia, sino ganar tranquilidad. “ Nosotros siempre le decimos al socio nuevo que ojalá nunca tenga que llamarnos. Lo que está pagando es tranquilidad, saber que hay un sistema disponible las 24 horas para ayudarlo si ocurre algo”, indicó.
Sobre el plano personal, habló de su presente familiar y del vínculo con sus hijos: Jerónimo, de 36 años, y Margarita, de 9. Contó que su hijo mayor colabora con la empresa, aunque aclaró que siempre respetó sus decisiones.
“Él va a hacer lo que quiera hacer. Yo le mostré una posibilidad y lo acompaño”, expresó.
También se emocionó al describir a su hija menor, a quien definió como una niña solidaria y con perfil emprendedor. “Le gusta ayudar, colaborar y estar atenta a los demás. Creo que tiene alma de empresaria”, concluyó.












