El Gobierno de Entre Ríos intervino en el conflicto registrado en la planta La China de la empresa Granja Tres Arroyos, ubicada en la ciudad de Concepción del Uruguay, y logró abrir una instancia de diálogo entre la empresa y los trabajadores. Como resultado de las negociaciones, se resolvió levantar la medida de fuerza y retomar la actividad productiva.
Miguel Klenner: "Esperemos que cumplan. Si no, volveremos a la lucha"
Miguel Klenner, secretario general del Sindicato de la Alimentación, dialogó con UNO sobre la reunión con Granja Tres Arroyos y la normalización de la faena.
Miguel Klenner: "Esperemos que cumplan. Si no, volvemos a la lucha".
La planta emplea a alrededor de 900 trabajadores distribuidos en tres turnos, y el conflicto había generado una fuerte preocupación social y productiva en la región. La protesta se originó tras más de diez días de paro, motivada por la falta de pago de haberes y del 50% del Sueldo Anual Complementario, lo que impactó también en una amplia cadena de actividades económicas vinculadas al sector.
LEER MÁS: "La gente anda sin dinero": el reclamo en Granja Tres Arroyos
Bono y cronograma de pagos destraban el conflicto laboral en Granja Tres Arroyos
Por indicación del gobernador Rogelio Frigerio, funcionarios provinciales participaron el jueves de una reunión realizada a las 8.30 de la mañana, de la que formaron parte los dueños de la empresa, directivos, representantes de Recursos Humanos, abogados de la firma, la Secretaría de Trabajo de la Provincia, y los sindicatos de la Alimentación y de la Carne, junto a delegados gremiales.
El secretario general del Sindicato de la Alimentación de Concepción del Uruguay, Miguel Klenner, explicó en diálogo con UNO que el objetivo del encuentro fue conocer la posición de la empresa y encontrar una salida al conflicto. "Se hizo una reunión a las 8.30 de la mañana. Vinieron los dueños de la empresa, directivos, gente de Recursos Humanos, abogados de la ciudad, la Secretaría de Trabajo de la Provincia, el Sindicato de la Carne y el Sindicato de la Alimentación. Invitamos a delegados de ambas partes para explicar el motivo del conflicto y escuchar cuál era el argumento de la empresa".
Klenner remarcó que la medida de fuerza se había tomado por incumplimientos salariales y que el paro generó un fuerte impacto económico. "Después de más de diez días de paro hubo un perjuicio económico muy grande, y planteamos que no se le descontara ese tiempo a los trabajadores, porque la medida se tomó por falta de pago de la empresa".
Durante el encuentro, la empresa reconoció atravesar dificultades financieras. "La empresa manifestó que está pasando por un momento económico complicado y que no podía cumplir con los vencimientos".
Ante ese escenario, se acordó una salida transitoria para llevar alivio a los trabajadores. "Se propuso el pago de un bono de 150 mil pesos para este viernes, para que la gente tenga plata el fin de semana, y el próximo miércoles se va a presentar un cronograma de pago por la quincena adeudada y el 50% del aguinaldo".
El compromiso quedó formalizado ante la autoridad laboral. "Se firmó una nota de intención con la Secretaría de Trabajo, que ahora se tiene que cumplir. Esperamos que esto salga adelante".
El dirigente sindical también destacó que, a pedido de los gremios, el dueño de la empresa habló directamente con los trabajadores. "El dueño habló cara a cara con la gente y explicó lo que está pasando. Planteó que la situación de la empresa requiere colaboración y pidió que se vuelva a faenar para poder seguir adelante".
Luego de ese intercambio, se realizó una asamblea con los trabajadores. "Después de que se fueron los dueños, debatimos en asamblea y por mayoría de votos los compañeros decidieron volver a trabajar y confiar en la promesa de la empresa".
En consecuencia, se retomó la actividad productiva y se levantó la protesta sobre la Ruta Nacional 14. " Se dejó sin efecto la medida en la ruta. Es una tranquilidad, porque es peligrosa cualquier manifestación en una ruta nacional, por el tránsito y las condiciones del lugar".
Finalmente, Klenner remarcó el impacto social que tuvo la paralización de la planta y la necesidad de que la situación no vuelva a repetirse. "No faenar dos millones de pollos es una locura. Esto afecta a los trabajadores, a los tercerizados y a toda una cadena enorme de comercios y servicios. Son muchas las familias perjudicadas".
Como cierre, el dirigente sindical remarcó que la continuidad del trabajo y la normalización de la actividad dependen del cumplimiento de los compromisos asumidos por la empresa. "Esperemos que cumplan. Si no, volveremos a la lucha".
Las partes volverán a reunirse el próximo miércoles en la Secretaría de Trabajo, donde se evaluará el cumplimiento de los compromisos asumidos.














