Suplemento Aniversario 2022

La riqueza arqueológica que vive en el anticuario

"El Coleccionista" es una tienda de Gualeguaychú y su dueño, Juan Olivera, es un apasionado por las piezas antiguas, vintage y retro

En otros países, como por ejemplo España, el mundo de las antigüedades está más vivo que nunca. Los comerciantes de muebles, joyas, objetos de decoración, pinturas, esculturas y cualquier otro producto en manos de los anticuarios y galerías buscan conquistar nuevamente a los amantes del arte.

Muebles, relojes, porcelanas, lámparas, piezas hechas de plata o cristal, alfombras y tapices, elementos arquitectónicos, instrumentos científicos, mapas y otros artículos, como joyas han sido usadas en otros tiempos para adornar, embellecer y fueron parte de una sociedad en diferentes períodos históricos. De ahí su importancia y la invitación a visitarlas por inspiración, influencia y como fuente de información.

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Grandes ferias convocan a los anticuarios a llevar la riqueza arqueológica que poseen y de esa forma acercar el arte al público en general y también incentivar el coleccionismo. En Buenos Aires, el casco histórico de la ciudad promueve para el próximo 24 de noviembre, la segunda edición de "La Noche de los Anticuarios" destinada a la venta de antigüedades del mundo.

Recorrer, buscar, admirar y recordar son algunas de las sensaciones que despiertan las antigüedades y en Gualeguaychú hay un espacio que reúne estas características e invita a descubrirlo.

Juan Olivera es oriundo de allí y sobre calle San Luis al 400 -casi Clavarino- abrió su anticuario “El Coleccionista” que reúne más de 5.000 artículos que dejaron su huella en el pasado y que al verlos hoy remiten inmediatamente a una época, un secreto, un oficio o simplemente un recuerdo familiar.

Si bien el anticuario es un coleccionista efímero de un conjunto heterogéneo de piezas que va cambiando conforme entran y salen, Juan también disfruta de coleccionar sus propios tesoros, además de ofrecer a los clientes un encuentro feliz con las adquisiciones que allí permanecen.

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Antigüedades. Juan Olivera es el dueño del anticuario

Antigüedades. Juan Olivera es el dueño del anticuario "El Coleccionista" un lugar que conjuga arte e historia.

Tiene 47 años y hace 17 años que se dedica a la compra y venta de antigüedades, primero comenzó como compra solamente y hace un tiempo vende. Actualmente colecciona botellas antiguas, anteriores a 1950 y por esa afición a atesorar recuerdos es que decidió llamar a su tienda “El Coleccionista”.

“Cuando era niño, alrededor de los 10 años, coleccionaba etiquetas de cigarrillos, latas, figuritas, bolitas, almanaques pequeños; en mi juventud empecé a coleccionar entradas a boliches bailables, calcomanías, entonces para mí el coleccionismo es una pasión, es algo que disfruto hacer. El próximo 25 de noviembre se van a cumplir 5 años desde que abrí mi propio negocio de antigüedades, antes lo hacía de forma particular y por Internet”, le contó a UNO.

Sobre las personas que se acercan a su tienda, contó: "Tengo una muy buena clientela, de todo tipo. La gente me encarga cosas, hay objetos que son más buscados que otros, y la variedad de coleccionistas que vienen es bastante amplia. Desde numismáticos que colecciona monedas, billetes, postales, estampitas, a coleccionistas de cosas enlozadas, de radios, discos, faroles, planchas, también de platería criolla, de armas, de cerraduras, llaves, candados y varios más que seguro me olvido".

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—¿Cómo llegan los objetos al anticuario? ¿Los compra, se los ofrecen, los busca?

—Las cosas llegan por diferentes medios, a veces me las ofrecen, me las regalan o voy a domicilios a comprar, no trabajo a consignación sino que compro y vendo, en mi negocio debe haber 5.000 artículos, algunas cosas restauro, otras no porque pierden la historia. Hay veces que la gente prefiere que las cosas queden como llegaron y no restauradas o intervenidas. Particularmente me gustan como llegan porque ahí se ve realmente la historia y el paso del tiempo.

—¿Qué tiene de especial comprar una antigüedad? ¿Qué le dice a la gente que se acerca a su negocio?

—La gente llega a mi negocio con muchas inquietudes, algunos llegan y me dicen 'estoy en el shopping', 'vine a Disney' o 'es el mejor lugar que vi en mi vida', siempre la gente es muy amable, cordial, dispuesta a ver con tiempo, porque hay mucho para mirar, gran variedad. En el anticuario te puedo vender desde una pieza de cristal hasta un clavo, un tornillo, un pasador, una ménsula, un cubierto de plata, un cartel, es muy variado el espectro, podés conseguir muebles, aberturas. Soy el negocio más variado y completo de la región, dicho por mis colegas.

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De todo como en botica. Entre los más de 5.000 artículos se encuentran carteles, pavas, perchas, adornos, cuadros.

De todo como en botica. Entre los más de 5.000 artículos se encuentran carteles, pavas, perchas, adornos, cuadros.

—¿Hay muchos anticuarios en Gualeguaychú? ¿Hay clientes que llegan por un recuerdo? ¿Por recuperar algún retazo de su pasado a través de la compra de una pieza?

—En Gualeguaychú hay unos seis negocios de antigüedades, nos compramos y vendemos simultáneamente. Mucha gente viene buscando algo que tenía en la casa de un familiar, de sus padres, abuelos, tíos y que en su momento se vendió, desapareció o se rompió. Quieren recuperar algo por nostalgia, añoranza, todos los días la gente me pide que le consiga una pieza.

—¿Qué pasa con los coleccionistas? ¿Se contactan? ¿Le piden que les consiga algo en particular?

—Hay cosas que actualmente se buscan más que otras. Todo lo que es enlozado, chapa enlozada, cocina, decoración, cartelería, por lo menos en esta región.

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—¿Qué pieza, objeto o libro le gustaría conseguir para su anticuario?

—Me gustaría conseguir armas antiguas, cuchillería antigua, carteles enlozados es lo que más me gustaría coleccionar y botellas muy antiguas, de antes de 1800, botellas de naufragios, de hecho tengo algunas de fines de 1800 y mediados que he logrado conseguir.

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