CGT
Miércoles 31 de Enero de 2018

La CGT decidió acompañar la marcha de los camioneros del 22

El apoyo al reclamo se decidió sin la presencia de los gordos ni de los independientes. Se avaló el documento de Mar del Plata, crítico del Gobierno

Los triunviros de la Confederación General del Trabajo (CGT) Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña informaron que el Consejo Directivo aprobó acompañar el 22 la movilización que encabezará el sindicato de Camioneros en la avenida 9 de Julio y ratificar el Documento de Mar del Plata, como se conoce al crítico comunicado firmado el 19 de enero contra la reforma laboral y las políticas económicas del Gobierno, durante un encuentro promovido por Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y la Corriente Federal.
La ausencia del triunviro Héctor Daer en la conferencia de prensa fue el reflejo del faltazo de Los gordos, como se conoce a ese sector, que dejaron vacíos ocho de los 35 lugares que reúne a la plana mayor de la organización.
"La CGT estará divida o no, según las respuestas que se vayan dando", se despegó Schmid al relativizar la ausencia de Los gordos en la reunión, y señaló: "Con el correr de los días, los que no estuvieron darán explicaciones de porqué no estuvieron presentes". Acerca de la ausencia de Daer, Schmid argumentó, primero, que está de vacaciones, y luego agregó que "tiene algunos matices alrededor de todo esto".
No es solo el gremio de la Sanidad, encabezado por Daer, el que no coincide con la mirada confrontativa a las políticas del gobierno nacional. Hubo otras ausencias importantes, especialmente por la cantidad de afiliados y capacidad de movilización de sus sindicatos, como Andrés Rodríguez (UPCN), Armando Cavalieri (Comercio), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Gerardo Martínez (Uocra).
"No sé cómo estará el país de acá a un año, mucho menos puedo imaginar cómo va a estar la CGT", cerró Schmid las consultas sobre una eventual ruptura de la central obrera, mientras Acuña pidió "preocuparse por los aumentos, la evasión fiscal y la desocupación".
En ese tono, los triunviros presentes –acompañados por Sandra Maiorana, titular de la asociación de médicos– ratificaron las críticas del Documento de Mar del Plata sobre los masivos despidos en el sector público, a los que se sumaron 30.000 cesantías en el sector energético en la Patagonia, la baja del poder adquisitivo, la caída del consumo y la "dificultad de encarrilar el proceso inflacionario".
Sobre ese último punto Schmid se detuvo para adelantar la posición de la CGT acerca del techo del 15% que el Gobierno pretende imponer en la negociación de salarios: "Las paritarias deben ser libres, sin interferencias, y no se acepta ningún tipo de referencia o techo, sobre todo porque nos hace dudar las dos últimas referencias dadas por el Gobierno, que fueron desbordadas por la realidad", señaló.
Frente a las detenciones de dirigentes gremiales acusados de corrupción, Schmid rechazó los discursos de "deslegitimación" de las organizaciones sindicales y repudió los casos que llevaron a la detención de Pata Medina (Uocra-La Plata), Marcelo Balcedo (Soeme) y Caballo Suárez (Somu).
"No podemos medir la realidad sindical por cinco, seis, 20 o 50 sindicalistas, cuando hay 38.000 compañeros", subrayó el triunviro y titular del gremio de Dragado y Balizamiento, en referencia a los representantes gremiales y secretarios de los 3.000 sindicatos confederados.
En un contexto marcado por las denuncias judiciales contra la familia Moyano, estuvieron presentes Pablo, secretario adjunto de Camioneros, y su hermano Facundo.

Para la conducción cegetista de Paraná "la confrontación resulta inevitable"
La CGT de Paraná emitió ayer un comunicado en el que repasó las medidas del gobierno nacional contra los trabajadores y afirmó: "Los sindicatos unidos y una central obrera fuerte son la mejor arma para asegurar la victoria". "Nuestra lucha tiene sentido si la damos por los derechos laborales, pero fundamentalmente por un proyecto de país que defienda la producción y el trabajo nacional, que enarbole la soberanía y la justicia social", afirmaron.
"El gobierno nacional tiene claro que el único sector fuerte y real oposición a sus políticas nefastas es el Movimiento Obrero Organizado. Para el gobierno, el problema es el costo laboral en nuestro país y para eso es necesario debilitar a los sindicatos. Hay que destruir los 'malditos' convenios colectivos de trabajo creados por el Peronismo hace 70 años", consideró la CGT Regional Paraná en un comunicado.
"El Fondo Monetario Internacional ordena moderar los salarios como única manera de contener la inflación. Menos dinero en los bolsillos del pueblo, más en la caja fuerte de las grandes empresas. Menos consumo, menos trabajo. El Ministerio de la Producción dice que la única opción para salvar algo de la industria textil es que la Cámara Empresaria y el sindicato firmen un acuerdo de precarización laboral", acotaron.
"El gobierno anula por decreto la paritaria docente y alienta la desafiliación de los trabajadores del Suteba. Los empresario del sector camionero exigen que el gremio resigne la mitad de la asignación por antigüedad a cambio del tradicional bono de fin de año", añadieron.
También mencionaron lo que pasa con el sector obrero bancario: "El empresario bancario, que ha obtenido récord de utilidades durante el año pasado, ofrece para este año un incremento del 9%. El Ministerio de Trabajo lo acompaña sacando una resolución que anula la cuota solidaria como señal de presión hacia la Asociación Bancaria", revelaron.
"Hay que ahogar financieramente a los sindicatos, que pierdan fuentes de trabajo, que reduzcan sus recursos, que se debiliten al extremo y cedan a las exigencias del mercado. Miles de despedidos en el Estado y en la actividad privada. Hasta la dirigencia dialoguista de algunos sindicatos ha comprobado en este enero caliente que la guerra ha sido desatada. Que la confrontación resulta inevitable", afirmaron desde la CGT Paraná.
"Desde lo más profundo de la historia resurgen con todo vigor los mensajes de La Falda, Huerta Grande, CGT unificada que conducía Ubaldini y CGT de los argentinos. Nuestra lucha tiene sentido si la damos por los derechos laborales, pero fundamentalmente por un proyecto de país que defienda la producción y el trabajo nacional, que enarbole la soberanía y la justicia social. Que defienda, en definitiva, la dignidad de todo un pueblo. Los sindicatos unidos y una Central Obrera fuerte son nuestra mejor arma para asegurar la victoria", recordaron.
"El enemigo lo sabe, por eso en este mes de enero ha recrudecido su ataque. La experiencia peronista nos señala que los sindicatos son la mejor herramienta para proteger a quienes constituyen la única clase social que reconocemos: la de los hombres y mujeres que trabajan", aseguró la central obrera de Paraná.

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