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Cuidado del Ambiente

Escuela Almafuerte: producen 2.000 árboles nativos al año

La escuela Almafuerte cuenta, desde hace tres años, con un vivero único en su tipo en la provincia, dedicado exclusivamente a cultivos autóctonos

Viernes 25 de Junio de 2021

El vivero El Aromito, inaugurado a fines de septiembre de 2018 en la escuela Almafuerte, es el primero y el único de su tipo en la provincia. Dedicado al cultivo exclusivo de especies vegetales nativas de Entre Ríos, en menos de tres años tuvo un desarrollo notable: el año pasado lograron producir unos 2.000 ejemplares y este año esperan igualar o superar esa cifra.

Al respecto, Sergio Arévalo, el ingeniero agrónomo a cargo del proyecto de Producción Vegetal de la escuela desde hace un año aproximadamente, contó a UNO: “El año pasado tuvimos una buena producción, de cerca de 2.000 árboles de especies nativas, que ahora están en un tamaño de 1,90 metros. En estos meses han crecido y ya en un tiempito más van a estar listos para ser llevados a campo”.

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El vivero de la escuela Almafuerte es único de su tipo en la provincia. 

El vivero de la escuela Almafuerte es único de su tipo en la provincia.

A su vez, subrayó: “El vivero ha crecido en cuanto a producción. Son especies que, aunque son nuestras y las vemos capaz todos los días, a veces no se les presta tanta atención. Y al ser un desarrollo nuevo en la escuela, en sus inicios llevó un tiempo ver cómo se sembraban, cómo funcionaban, cuál es la mejor técnica para cada especie; también hubo que evaluar dónde se van armando los sustratos, cuál es el mejor. Toda esa etapa fue pasando y ahora ya estamos más estabilizados, pero igual siempre va habiendo modificaciones y se siguen probando diferentes técnicas para seguir mejorando”.

Entusiasmado con su tarea, contó que este emprendimiento en la institución educativa pudo llevarse a cabo por medio de un crédito fiscal. “Estoy a cargo de la producción y de llevar adelante todas las tareas del sector vegetal”, indicó el especialista, quien explicó que la producción tienen destinos bien acentuados. El primero de ellos es la reforestación de los árboles que se van muriendo o que se van cayendo en el sector de predio de la escuela.

En segundo término, producen para la venta árboles en cantidades, y uno de sus receptores es la Secretaría de Ambiente de la Provincia, que necesita especies nativas para hacer reforestaciones cuando, por ejemplo, surgen proyectos para la construcción de rutas. “Nos piden a nosotros los ejemplares y, últimamente, en mayor medida. El año pasado tuvimos un convenio con una empresa importante que estuvo haciendo una ruta en Bovril y se había extraído mucha especie nativa de los bordes, y tienen el deber de reforestar en otros lugares o reubicar esos ejemplares”, dijo, y reflexionó: “Este es todo un trabajo en conjunto con la parte del Estado provincial en lo que refiere al cuidado de nuestras especies nativas, y nosotros somos los proveedores porque, si no me equivoco, en Entre Ríos este es el único vivero que hay dedicado plenamente a este tipo de producción”.

En cuanto a las especies que se producen, indicó que son principalmente ejemplares de ñandubay, algarrobos –tanto negros como blancos– ceibos, ceibitos, jacarandáes y sen de campo. Este último se puede utilizar hasta en el jardín. Tiene una florcita amarilla muy linda”, aseguró.

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Para que los ejemplares estén listos para su implantación, hay todo un ciclo que debe cumplimentarse, y sobre este punto el ingeniero agrónomo refirió: “En lo que nosotros producimos, se empieza el proceso con la recolección de los frutos y de las semillas, que se hace en enero o febrero en la mayoría de los casos. Se debe guardar, limpiar, clasificar. Después, se siembra entre septiembre y noviembre; son los tres meses en los que se puede llevar adelante esta tarea para tener un mayor crecimiento de la planta. Es un circuito bastante estandarizado en la mayoría de las especies”.

Por otra parte, aclaró que para plantar una especie nativa en una casa o un patio hay que tener en cuenta determinadas cuestiones, y señaló: “Hay que mirar bien el sitio, porque si es muy transitado, y sobre todo si hay niños, una de las problemáticas con las especies nativas es que muchas tienen espinas. Entonces por ahí hay que tener cuidado con eso, más que nada por los chicos, para que no se lastimen. Hay que preguntar por alguna que no tenga espinas”.

“También pedir asesoramiento, que nosotros lo hacemos, para encontrarles un lugar indicado y que no rompan un caño de agua o se generen otros percances”, aclaró.

“Si se quieren acercar a la escuela para adquirir algún ejemplar de especie nativa pueden venir de lunes a viernes de 7 a 12. Acá los informamos, charlamos, les comentamos algunas característica para ver dónde lo pueden plantar”, agregó, y recordó que el establecimiento educativo está situado en el Kilómetro 23 de la ruta nacional Nº 12, en la zona de La Picada.

Espacio de aprendizaje

Por otra parte, Arévalo mencionó que en el vivero El Aromito los alumnos de la escuela Almafuerte cuentan con un espacio didáctico productivo, aunque aclaró que ahora, con la pandemia, las actividades son menos frecuentes.

“Con la producción de nativas, los estudiantes tienen al posibilidad también de conocer todo lo referente a su cultivo, de meterse en el tema y de ir al invernáculo, porque está todo en el mismo predio para que puedan hacer sus prácticas. Entonces, ellos también participan y tienen su momento ahí”, destacó.

Producción variada

En la institución también tienen un tambo y elaboran productos que se ponen a la venta, y sobre este punto Arévalo comentó: “Hay provisión de quesos de tipo cremoso, Holanda, sardo, y algunos quesitos saborizados; también se hacen dulce de leche, pickles, dulce de zapallo y de calabaza, y en la temporada de higos se los envasa en almíbar o como mermelada”, contó.

Acto seguido, mencionó: “La producción está a la venta en la parte de proveeduría y uno puede venir y comprar en los horarios en que está abierto”.

“El dinero que surge de la venta de los productos se destina a el mantenimiento de infraestructura, de la maquinaria que se utiliza; también para el comedor y la residencia estudiantil, y para becas de transporte y conectividad”, manifestó el encargado del vivero.

Por último, destacó: “Lo que queremos resaltar es que acá en el establecimiento educativo se trabaja de una manera agroecológica, donde el cuidado del ambiente es prioritario. Estamos dentro de la reserva del Parque Berduc y parque San Martín, y entonces el uso de agroquímicos es nulo”.

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