Educación
Domingo 20 de Mayo de 2018

El adiós a las netbooks, un nuevo e incierto rumbo, y la falta de políticas de Estado

Por decreto se eliminó días atrás el plan que repartió casi 6 millones de máquinas. Cambio de paradigma, en aulas con poco uso de tecnologías

Simbólico para el salto en la inclusión digital dado a principios de la década, con casi 6 millones de netbooks entregadas en el país, aunque con problemas como la baja inserción de las nuevas tecnologías en las aulas, escasa conectividad en los establecimientos educativos, y esporádicos cursos de capacitación docente, el gobierno nacional decretó el fin del Conectar Igualdad. Mediante Decreto N° 386 publicado el 27 de abril en el Boletín Oficial, en el mismo mes que cumplía ocho años de vigencia, el programa dejó de existir; en su reemplazo se creó Aprender Conectados, con ambiciosas metas pero sin detalles de mecanismos, recursos y financiamiento.

La eliminación del Conectar Igualdad demuestra, una vez más, el verso de todo el arco político en torno a la necesidad de políticas de Estado que se piden, pero luego se dejan de lado, por ambiciones personales, en el uso del poder. Porque difícilmente se encuentre en la historia reciente del país un consenso generalizado en torno a una medida de Gobierno: la puesta en vigencia del Conectar Igualdad en el país repetía una experiencia pionera y que perdura en la vecina República Oriental del Uruguay.

Con aciertos y errores, desde 2010 el programa llegó a todos los alumnos secundarios argentinos,. El respaldo político y apoyo al programa, de unos y otros bandos políticos en la campaña electoral, se fue desdibujando a partir del cambio de Gobierno; primero con la eliminación de equipos técnicos o de asesoramiento, de las áreas de producción de contenidos, y fundamentalmente con la fuerte reducción o incluso anulación de la entrega de computadoras, entre 2016 y 2017. El Decreto N° 386 de creación del Plan Aprender Conectados, afirma: "El Programa Conectar Igualdad se creó oportunamente para abordar la brecha digital existente en el país, pero a ocho años de su lanzamiento, debe concluirse que este concepto mutó dando lugar al de alfabetización digital, donde la mera entrega de equipamiento dejó de ser suficiente si no se abordan contenidos específicos, con una orientación pedagógica clara e integral en los establecimientos educativos, como núcleos determinantes responsables de los procesos de enseñanza y de aprendizaje".

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Año 2013. Archivo UNO / Diego Arias
Año 2013. Archivo UNO / Diego Arias

"Que en atención a lo expuesto, es imperioso adecuar los proyectos pedagógicos para que garanticen la alfabetización digital de todos los niños y jóvenes respecto del aprendizaje de competencias y saberes necesarios para la integración en la cultura digital y la sociedad del futuro", versa el decreto, que constituye el acta de defunción de Conectar Igualdad. Habla de dotar de equipamiento tecnológico a los establecimientos educativos, y ya no a los chicos. Hoy, como ayer, y casi como siempre cuando el país sufre embates de una crisis, se vuelve a hablar de políticas de Estado. Una fuerza política pide el apoyo de la otra: por estos días, se busca respaldo al acuerdo con el FMI, so pena de ser considerados traidores de la patria, sino no respaldan esa medida. Entonces, una vez más, las políticas de Estado son un discurso elegante cuando afloran problemas y se intentan esconder y reconocer errores de una gestión. Y es un arma para obligar a la oposición de turno, a acompañar medidas con las que no coinciden ideológicamente. El caso de Conectar Igualdad es un ejemplo de la falta de políticas de Estado.

"Desde Nación aún no nos han informado nada", atinó a decir a UNO la titular del Consejo General de Educación (CGE) Marta Irazabal de Landó. Justamente, en oportunidad de la consulta, la funcionaria llevaba adelante una reunión de trabajo con equipos y profesionales del área de Nuevas Tecnologías del organismo. La realidad es que hoy, las netbooks han dejado de ser parte de la postal de las escuelas, y más aún, el uso de las nuevas tecnologías ha quedado aún más relegado. La conectividad en las escuelas de todo el país, y de las entrerrianas en particular, es bajísima: hay estimaciones que cerca del 50% de las instituciones tienen Internet, pero en la mayoría el servicio sirve solo para garantizar actividades del área administrativa, pero no llega a las aulas. Además, en muchos casos, Internet es pagada por las propias cooperadoras. Era en ese contexto en que el anterior titular del CGE, José Luis Panozzo, pretendía imponer el reloj digital facial en las escuelas, para el control del ausentismo docente, vía on line.


Cierto es también que la provincia, con su amplia ruralidad y zonas isleñas, tiene importantes dificultades para establecer conexiones. Pero mientras crece la penetración de Internet en todos los ámbitos, y más aún, sus velocidades y capacidades de conexión, las escuelas parecen permanecer estancadas en el siglo XX, por responsabilidades de autoridades de antes, y de ahora. La baja conectividad y la escasa incorporación de las nuevas tecnologías en las aulas fueron dos de los grandes déficits del Conectar Igualdad. Sobre esto dice apuntar el nuevo plan, aunque sin definiciones claras ni pautas de inversión y desestimando el resto de las acciones. Como justificativo, el decreto plantea que en el marco del operativo de evaluación educativa Aprender –realizado en noviembre–, en el capítulo sobre Acceso y Uso de Tecnologías de la Información y de la Comunicación "se constató que el 94% de los docentes cuenta con al menos una computadora en sus hogares, cuatro de 10 fueron destinatarios de netbooks o notebooks provistas por el Estado y que el 98% utiliza teléfono celular".

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"Que, asimismo, respecto del alumnado que asiste a establecimientos oficiales la evaluación arrojó que el 76% de los chicos que asisten a escuelas primarias cuenta con celulares y ese número se eleva al 95,7% respecto de los que finalizan la escuela secundaria, de los cuales, el 87,7 % cuenta con al menos una computadora en sus casas". "La implementación del Plan Aprender Conectados va a requerir de una infraestructura y equipamiento tecnológico mucho más poderoso que el brindado actualmente por el Programa Conectar Igualdad", añade, sin mayores detalles ni precisiones. Ritual "Ver las caras de los chicos cuando recibían la máquina era muy satisfactorio. Chicos que no habían tenido una máquina, y la tenían. Y cómo lloraban cuando llegaban, y en el listado no estaba su nombre", recordó la exdirectora de la escuela N° 28 Nuestra Señora de Guadalupe, la licenciada en Educación Claudia Giest. El problema, apuntó, era que no se podían dar tareas para la casa, o hacer aulas virtuales, porque en sus hogares los chicos de esa zona de la ciudad obviamente no tenían wi fi. "Uno veía en los pasillos de las escuelas a los chicos sentados con sus netbooks", recordó.

Giest, actualmente al frente de la escuela Secundaria N° 48 Domingo Faustino Sarmiento dejó en claro también que el Conectar no tuvo una buena capacitación docente. Ello ha llevado a que hoy, además de la suspensión de entrega de netbooks, el uso de nuevas tecnologías se ha ido relegando aún más. En estos años, la entrega de netbooks a alumnos alcanzó a unos 200.000 chicos entrerrianos. Hacia 2015 prácticamente todos los estudiantes de escuelas públicas contaban con el equipo. En 2016 se fue reduciendo al entrega, y no se cubrió ni siquiera la mitad de los nuevos ingresantes al nivel; en 2017 fue mucho menos aún, y este año directamente no hubo distribución alguna. Así, los chicos de los primeros tres años del nivel secundario ya no cuentan con las netbooks, en la mayoría de las escuelas. Opinión calificada Susana Finquelievich estuvo casi cuatro años en el comité asesor del Conectar Igualdad, desde casi sus inicios, hasta 2014. Sobre el cierre del Conectar Igualdad, opinó: "Si tenemos una cosa que funciona al 70% u 80% de lo que quisiéramos que funcione, funciona en algunas pautas y tiene algunos problemas, ¿qué hacemos? Tenemos varios caminos por delante: continuar y mejorar su gestión; continuar y aprovechar la gente que estaba, para que la nueva que se añadió aprenda de ese know how; o se puede barrer con todo, echar la gente que estaba y poner otra. Y esa es la decisión que se tomó; de las medidas posibles, se tomó la peor. Y luego se lo cierra, y se decide abrir este nuevo plan".

"El Conectar –reconoció– tuvo sus problemas de gestión. Uno de los principales fue justamente que no corrió paralelo a Argentina Conectada, es decir que se entregaron netbooks y procedimientos para su uso a muchas escuelas que no tenían conectividad. Pero es un plan que entregó casi 6 millones de netbooks. Y la cuestión no era solo la entrega de netbooks, sino la preparación para los docentes, la educación a los alumnos, la creación de contenidos. Esa creación de contenidos estuvo muy ligada a la plataforma creada donde todos los planes educadores latinoamericanos ponían contenidos en común".

En cuanto a los logros, remarcó como uno de ellos, el respeto a las lenguas originarias. "En Argentina tenemos el problema de que el país no reconocer su identidad indígena, y por lo tanto nunca le dio importancia a la enseñanza de las lenguas originarias, salvo en algunas provincia como Corrientes, que son bilingües. El plan Conectar Igualdad tenía cursos de educación sobre este tipo de formación identitaria", dijo la investigadora principal del Conicet y de la UBA, e integrante del comité académico de una maestría en Educación, de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER.

Habló también de su influencia en las comunidades. "Ya se sabe que chico que recibía una netbook, se la muestra a su padre y es utilizada por la familia, y de alguna forma en su comunidad. Sin embargo, nunca llegó a ser lo que es el Plan Ceibal en Uruguay, que continuó con un gobierno diferente", reflexionó. Justamente, ese programa cumple 11 años de vigencia en Uruguay. Y sigue entregando computadoras, y trabajando en la formación docente.

"Una de las grandes diferencias con Uruguay, es que no solamente hubo continuidad entre los dos gobiernos, sino que en el mandato de José Mujica ya tenía un enfoque diferente: había un programa en las escuelas sobre cómo puede usar lo que un niño va aprendiendo, para que mediante herramientas digitales se llegue a la comunidad. Entonces un pueblo de pescadores, juntaba datos para vender mejor su producción; o se hacían o consultaban a las comunidades sobre los problemas. Se le dio un uso extra, que era la utilidad comunitaria del Ceibal, no solo para educación, sino para resolver problemas de las comunidades. Eso me pareció extremadamente valioso; probablemente uno diría que es un país chico, es todo más factible, pero el mismo funcionario que es director de Agenda Digital uruguaya, sigue a cargo atravesando gobiernos", remarcó Finquelievich. Conectar Igualdad, dijo, no logró aquí ser más comunitario, entrar más en las comunidades; aunque probablemente no estaba entre los objetivos. En cambio sí benefició la inclusión digital.


"Se dio un enorme salto en la inclusión digital, al punto que hoy estaba viendo las cifras por el Día de Internet –conmemorado el jueves– , que el 80% de la población argentina está conectada a Internet, lo cual es altísimo y lo pone en los primeros niveles latinoamericanos. El gran salto a la e-inclusión se dio por medio de la entrega de computadoras con planes como el Conectar Igualdad, y de otros provincias que tuvieron programas específicos, como San Luis. Y no solo fue distribución de computadores, sino formación y nuevos planes educativos, y sobre todo hacer un anillo digital que cubriera todo el territorio".

—El decreto de creación del nuevo plan, justifica el cese de entrega de netbooks, basado en que hoy todos los chicos tienen celulares.
¿Ya no es necesaria esa continuidad, que era un emblema del programa?
—Es muy distinto un teléfono, de una computadora. Básicamente no podés trabajar desde un celular.

El celular, como la tablet, sirve para consumir, recibir. Pero es muy difícil para trabajar. Con el aparato móvil te conectás, podés acceder a contenidos, aunque nunca vas a acceder completamente bien porque no están legibles; también depende de cada modelo de aparato. Si todos los chicos tienen celular, también habrá diferenciación de posibilidades según la clase de aparato o smartphone. Por último, reflexionó que es "inevitable" hacer un paralelo con el Plan 111 Mil, para formar programadores, creado durante la actual gestión de gobierno, y que este año sufrió el desmantelamiento de su área de ejecución.

"Si vos tenés un plan que más o menos funcionaba, ¿por qué lo desmontás para hacer otro? ¿Por qué no lo mejorás, o incluís en otro? Eso es lo que no puede entender. ¿Para qué tenés que desmontar lo que está funcionando, con el costo que significa implementarlo y desmontarlo, porque ambas cosas significan costos, y para montar otro que es un costo aún mayor. Me temo que como dicen los españoles, esto quede en agua de borrajas", finalizó.



200.000
La cifra aproximada de beneficiados con netbooks en Entre Ríos, desde 2010

6
Millones de chicos de todo el país recibieron computadoras.

11
Años de continuidad tiene el pionero Plan Ceibal, en la República de Uruguay.


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