Cada 15 de mayo se conmemora en Argentina el Día del Trabajador Sanitarista, una fecha que pone en valor una tarea muchas veces silenciosa, poco visible y hasta subestimada, pero fundamental para la vida cotidiana de millones de personas: garantizar el acceso al agua potable y el funcionamiento del sistema cloacal.
Día del Trabajador Sanitarista: una labor esencial que no se detiene ni en invierno ni en emergencia
Este 15 de mayo se celebra el día del Sanitarista. Su trabajo es garantizar el acceso al agua potable y el funcionamiento del sistema cloacal.
Municipalidad de Paraná
En Paraná hay nas 400 personas vinculadas al trabajador Sanitarista.
Por qué se celebra el Dia del Trabajador Sanitarista
La celebración recuerda la colocación de la piedra fundamental de la primera Planta Potabilizadora de Recoleta, en Buenos Aires, el 15 de mayo de 1874. Aquella obra marcó el inicio de los servicios de saneamiento en el país, impulsada tras la epidemia de fiebre amarilla de 1871, una tragedia sanitaria que dejó miles de víctimas y expuso la necesidad urgente de mejorar las condiciones de salubridad.
Desde entonces, los trabajadores sanitaristas cumplen un rol esencial en la salud pública. Son quienes sostienen diariamente el servicio de agua potable, las redes cloacales y las tareas de saneamiento básico, muchas veces en condiciones climáticas adversas y atendiendo urgencias que no pueden esperar.
Palabra autorizada
En ese marco, el secretario general del Sindicato de Obras Sanitarias en Paraná, Ramón Ortiz, reflexionó sobre el significado de la fecha y la realidad actual de los trabajadores del sector.
“La fecha es importante porque en 1874 se hizo cloaca, porque en esa época no había nada y era una forma de paliar las enfermedades que había. A partir de esa época se conmemora el Día del Trabajador Sanitarista a nivel nacional”, explicó.
Ortiz señaló que el contexto económico también golpea a los trabajadores del rubro, aunque destacó que el servicio no se detiene nunca.
“El trabajador está complicado en lo económico, como todos, pero nosotros hacemos trabajo diario de lunes a lunes, tanto en agua como en cloacas, reparaciones en la vía pública y domiciliarias. Siempre hay guardias mínimas durante los fines de semana. Estamos trabajando todos los días”, expresó.
El dirigente remarcó además las difíciles condiciones en las que muchas veces deben desempeñarse los operarios, especialmente durante el invierno.
“Ahora hace frío y los chicos se tienen que meter en el agua fría. No importa nada, hay que arreglar el caño roto para que siga funcionando todo. Hasta ahora no se creó una máquina que haga el trabajo, así que tenemos que hacerlo manualmente”, sostuvo.
En algunos casos, explicó, se pueden utilizar bombas o cerrar válvulas para facilitar las tareas, aunque muchas reparaciones continúan dependiendo del esfuerzo físico de los trabajadores.
“En invierno se trabaja igual, dentro de las cloacas, dentro del agua. Se hace el trabajo para que el vecino tenga su servicio”, remarcó.
Actualmente, según indicó Ortiz, alrededor de 400 personas trabajan en Paraná dentro del sistema sanitario local, distribuidas entre las plantas potabilizadoras, laboratorios y el área operativa de redes de agua y cloacas.
Sin embargo, este año la fecha tendrá un tono distinto para el gremio. El sindicato decidió suspender los festejos tradicionales tras el fallecimiento de Héctor Fontana, histórico integrante del espacio sindical.
“Hace 10 años que estamos en el gremio y va a ser la primera vez que no vamos a hacer festejos este día, porque hace poquito falleció un compañero nuestro, Héctor Fontana, que estuvo desde el primer momento en el proyecto que encabezamos para representar a los trabajadores de Obras Sanitarias”, contó Ortiz con emoción.
Y agregó: “No estamos con ánimo de festejar. Suspendimos todo hasta el 8 de julio y, si Dios quiere, ese día vamos a hacer el encuentro”.
Pese al difícil momento, el secretario general destacó algunos logros alcanzados durante la última década de gestión sindical.
“Hacemos un balance muy positivo. Hemos logrado que se reconozca el adicional de obra sanitaria a los trabajadores. Antes era del 50 por ciento y ahora llega al 60. También conseguimos categorías y funciones para muchos compañeros”, detalló.
Aunque reconoció que todavía quedan reclamos pendientes, aseguró que el objetivo principal sigue siendo mejorar la realidad económica de los trabajadores.
“Donde podamos ayudar a un compañero y cambiarle la realidad económica, estamos contentos”, afirmó.
Finalmente, Ortiz pidió comprensión a los vecinos sobre la complejidad y urgencia que implica el trabajo sanitario.
“No es lo mismo no tener agua que tener el pasto largo o una farola rota. Si vos no tenés agua o las cloacas están rotas, la gente quiere una solución inmediata y eso es entendible. Pero también hay que hacerle entender al vecino que muchas veces son trabajos grandes y no es fácil llegar a todos lados”, concluyó.
En una época donde los servicios básicos suelen darse por sentados, el Día del Trabajador Sanitarista vuelve a recordar la importancia de quienes, muchas veces desde el anonimato, garantizan condiciones esenciales para la salud y la calidad de vida de toda la comunidad.















