Un grupo de ex trabajadores de la Residencia 'Enrique Berduc' de Basavilbaso, dependiente del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) manifiestan haber sido despedidos de la institución por "motivos políticos" y denuncias falsas en su contra. Otros trabajadores en funciones, piden por una nueva intervención por irregularidades.
Contratados de Copnaf denuncian desvinculación injustificada
Crédito: FM Riel
UNO / Juan Manuel Hernández
Director de Personal de Copnaf, Leandro Sid y la directora de Despacho, Lorena Rossi.
UNO / Juan Manuel Hernández
En diálogo con UNO Héctor Godoy, excelador de la residencia y al que le rescindieron el contrato tras nueve años de servicio a la institución, dio su testimonio. "Era un empleado contratado de Copnaf, no de planta. Es decir que año a año tenía un contrato que debía ser renovado".
En este marco Godoy relató que algunos compañeros lo denunciaron falsamente por haber agredido a uno de los menores que viven en el hogar: "En junio del año pasado, cumpliendo mi función de celador nocturno, un chico que solía despertarse de madrugada salió corriendo y no sé si se golpeó con una parte de la cama, pero se chocó e hirió en la parte arriba del ojo, alrededor de las 4.30 de la madrugada. Acudí a atender al niño y lo llevé al baño, le cambié la ropa porque estaba todo lleno de sangre. Al día siguiente, que era domingo, le comuniqué a mis colegas del turno siguiente lo sucedido e inclusive dejé constancia en un cuaderno donde se informa todo sobre cada chico y, en caso de haber un problema, lo dejamos asentado. Comenté el hecho a mis compañeros, me ofrecí a llevar al niño a hacerlo ver, porque tenía un corte profundo, pero mis compañeros me expresaron que lo llevarían ellos. A las cinco de la tarde de ese día me llamó quien era en ese momento el director. Me preguntó los hechos y le comenté todo, tal cual estaba en el cuaderno de parte y me anunció que mis compañeros me habían denunciado por haber agredido al menor, de lo cual ellos no tienen pruebas".
"El 31 de diciembre se vencía mi contrato y, como todo empleado en esa condición, me lo volvieron a renovar. A la vez esta causa siguió en curso así como el expediente que me hicieron. El 28 de marzo de este año recibí una notificación para informarme que, por este hecho, mi contrato cesó. Pedí que me llamen a declarar para defenderme: mandé notas al Copnaf, al presidente del Consejo del Menor y nunca me recibieron ni me contestaron. Tengo entendido que archivaron todo lo que envié. Como no soy de planta, supuestamente hay una ley que no lo permite, pero no lo sé. Nunca me llamaron a declarar ni a dar mi versión. Me hicieron un daño moral tanto a mí como mi familia", continuó Godoy y agregó: "Tengo un legajo intachable, con una sola falta con aviso en nueve años y me perjudicaron de esta manera. Me dejaron sin trabajo. No tengo problemas con nadie, pero esto me afectó psicológicamente, a mí y a mi familia. Entonces pido que se haga justicia y que se esclarezca este hecho. Pido ser escuchado".
Respecto a los demás empleados, el hombre indicó: "Pasaron un montón de cosas y echaron a cinco o seis compañeros, también el vicedirector de la residencia fue separado de su cargo" y agregó: "Lo que pasó es todo político, porque lamentablemente es todo campaña y acomodaron a su gente. De una u otra manera nos fueron echando uno por uno porque no somos políticos. Para nosotros el trabajo es ir y cumplir nuestra función. Nos fueron despidiendo y acomodaron a la gente que a ellos les convenía y, al mismo tiempo, nos hicieron denuncias falsas y nos ensuciaron". Asimismo Héctor denunció: " Los que aún trabajan en la residencia fueron amenazados: si hablan corren el mismo destino que nosotros. Estamos todos perjudicados y creo que si esto sale a la luz calculo que todos saldrán a decir su verdad. Todos tienen miedo a perder su trabajo".
Por su parte Karen Sosa, quien se desempeñaba como personal técnico en la residencia hasta que fue despedida, manifestó: "Estamos denunciando a cuatro personas como las responsables de estas falsas denuncias y son la señora María Beatriz Mista que gestó este armado hace más de un año y tenía un manejo completo de la residencia; Graciela Miño; José Mario Míguez y una empleada que realizaba denuncias anónimas pero todos sabíamos quién era".
"El miedo está instalado con las denuncias falsas"
UNO dialogó con un empleado que, actualmente, se desempeña como trabajador en la residencia y decidió brindar su testimonio anónimamente. "Todo empezó con un complot de compañeros dentro de la residencia, encabezado por la secretaria Mary Mista y otros más. Digo que es un complot porque convocaron a organizarse contra la dirección o con alguna persona del área Salud, que es un equipo técnico que se ocupa de la salud integral de los menores", explicó el hombre.
"Logran este objetivo cuando Copnaf intervino en la residencia en julio del año pasado y, de un día para el otro, vinieron autoridades y nos dijeron que no podíamos ingresar más a la dirección. No sabemos quiénes vinieron desde el organismo, pero sí sacaron al director, Mariano Verbauvede, a quien desvincularon de su cargo y su reemplazo fue la señora María Mista. Permaneció en ese cargo alrededor de una semana e iniciaron las denuncias de violencia hacia los chicos, todo inventado", manifestó y aseguró: " Hay hostigamiento hacia los chicos y los hacen hablar de inconvenientes que no existieron al punto que un caso fue a Cámara Gesell. El empleado acusado fue absuelto porque el niño dijo la verdad, que lo habían obligado a hablar. Así vinieron más casos que no llegaron a mayores, pero ese fue el caso de Héctor Godoy".
Consultado por las supuestas amenazas por parte de los directivos, indicó: "Tenemos miedo de hablar porque nos callan todo el tiempo y no podemos defendernos de nada. Las amenazas son indirectas, porque el miedo está instalado con las denuncias falsas. No hace falta explicar mucho para obligar a alguien a callarse la boca. Sobran las palabras".
La respuesta de Copnaf
UNO contactó a las autoridades del Consejo para esclarecer las denuncias. En este marco el director de Personal, Leandro Sid, indicó: "La institución no fue intervenida en principio, sino que se hizo una auditoría en octubre de 2022 por denuncias que hizo el personal de la residencia por irregularidades en trabajadores que no cumplían con su horario de trabajo. Estas denuncias eran anónimas, no se animaban a dar nombres y manifestaban que había una manipulación del reloj biométrico para registrar la asistencia. Nosotros pensábamos que esto era imposible porque quien puede cambiar los parámetros del dispositivo es quien lo instala y el área de Asistencias de Copnaf. Por una persona de planta que dio su nombre e hizo la denuncia activamos un mecanismo de auditoría e intervenimos en el reloj biométrico, recabamos su información y se descubrió una manipulación por parte de un usuario que registraba el fichado de una forma que no se contempla en ningún protocolo".
Consultado sobre las supuestas denuncias falsas la directora de Despacho, Lorena Rossi, manifestó: "En este caso específico esta persona era suplente, no alguien que tenía vinculación laboral con el Estado o el Consejo. Estamos hablando de un personal temporario bajo contrato. No es empleado, no tiene vinculación laboral, es algo puntual porque es personal suplente. Es precaria la vinculación con el organismo". Asimismo, ante la denuncia de falta de respuestas por parte del organismo a los empleados, Sid aclaró: "Hay un sólo requerimiento con una copia de su legajo y ya fue notificado para que venga a buscarlo. Ya está cumplimentada esa solicitud, sólo no ha venido. No hay otras denuncias formales. Esta situación se generó por denuncias del propio personal de la residencia que advirtió las irregularidades. El anterior director está apartado de su cargo por irregularidades muy graves. Estas denuncias surgieron de la residencia, del propio personal. Si hay personal desafectado, no lo hay".
Por otra parte, el funcionario informó que, actualmente, trabajan en la residencia Enrique Berduc de Basavilbaso 13 personas aunque no especificó cuántas son de planta permanente y cuántas contratadas.
Tras estas manifestaciones de las autoridades del Consejo, Sosa indicó: "Todas las cosas que pasaron las denunciamos e hicieron como que nunca existió" y agregó: "Las irregularidades verdaderas no son tomadas por Copnaf. Me jugué e hice una denuncia penal porque sabía que esto que sucede está mal y lo cajonearon. Finalmente, esto desencadenó mi despido y manifestando una observación negativa con acusaciones falsas. No puedo creer la gravedad de la situación que están dejando pasar y que lo digan con tanta tranquilidad, porque esto es grave".
Asimismo, la ex trabajadora comentó: "Leandro Sid nunca respondió mis llamadas y tampoco contestó a las comunicaciones de mis compañeros Dolores Balcarza -subdirectora de Personal- tengo todos los mensajes manifestándole todo lo que sucedió y nunca tomó cartas en el asunto; Gabriel Leconte -presidente de Copnaf-, que pensamos tomaría cartas en el asunto y no escuchó las denuncias de 14 personas. Esto es gravísimo y se supone que tenemos que trabajar para los chicos".
El protocolo para encauzar denuncias
Sobre la actuación del Copnaf ante denuncias de violencia, Rossi indicó que se deben denunciar con detalle. "Ante cualquier irregularidad tienen que denunciar y, en ese caso, se activan todos los mecanismos legales y administrativos que tengan que intervenir en el caso y un sumario administrativo para dar inicio a la investigación de los hechos y se hace el proceso. Es imposible estar en todos lados y se hace en la medida de lo que se puede. Es importante que se denuncie de forma clara con tiempo y lugar, dejar las cosas claras. Si no se denuncia algo concreto te ata al investigar", acotó.
Asimismo, en otro tramo de la entrevista, Rossi recalcó que la persona denunciante era personal temporal y con una "muy precaria relación" con el Copnaf (Estado). En este marco se infiere que los menores de la residencia no están a cargo de personal del Estado, al menos en el momento que ocurrió el supuesto hecho denunciado.
Es así como, a partir de una denuncia por irregularidades, se pone de manifiesto que los menores de la residencia habrían estado a cargo de personal suplente temporal, no considerados agentes del Estado, en un área tan sensible como Minoridad y Discapacidad.














