Deslizamiento de barrancas
Martes 27 de Noviembre de 2018

Científicos advierten sobre nuevos deslizamientos en la costa del Paraná

"Deberá buscarse un equilibrio entre las soluciones que llamamos estructurales –provenientes de la Ingeniería–, con medidas no estructurales orientadas a estrategias de organización del territorio y el uso del suelo", advierten los especialistas.

Como consecuencia de la evacuación de vecinos de la zona del Cristo Pescador de Diamante, y la puesta en marcha de acciones de emergencia, se coordinó un trabajo entre el Servicio Geológico y Minero de Argentina, el Centro de Investigaciones Científicas y de Transferencia de Tecnología a la Producción (Conicet) y la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), con el propósito de establecer un plan de monitoreo y análisis de cómo evolucionará el proceso a lo largo de esta barranca, a los efectos de la predicción y la prevención.
Se trata, como se ha dicho, de un fenómeno que ocurre frecuentemente en la barranca del río Paraná a lo largo de toda la costa entrerriana, en aquellos sectores con pendientes muy pronunciadas. En esas barrancas se generan desprendimientos y deslizamientos de bloques y masas del terreno generados por la fuerza de la gravedad debido a la carga que poseen, principalmente de agua.

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En el caso de Diamante, los estudios establecieron que el fenómeno abarcó una extensión de 130 metros; en tanto hacia el interior del terreno la fractura principal, que limita con el bloque desprendido, se encuentra a una distancia de hasta 15 metros. Ello permitió definir un área de máxima amenaza para ese sector urbano, siendo un ala del Centro Educativo San Roque el más afectado.
"Es un evento que forma parte de una evolución cíclica en la cual el frente de la barranca va retrocediendo hacia el interior del terreno. Tenemos evidencias claras de que en toda la zona de la costanera diamantina ha ido retrocediendo en los últimos siglos, y ahora, estamos tratando de estimar la velocidad de dicho retroceso, para poder entender cómo evolucionaría naturalmente. Sobre esta base deben evaluarse los efectos antrópicos. En ese contexto, parte del trabajo es evaluar cómo funcionó una obra realizada años atrás en el sector Norte, tema que está en la agenda del grupo de trabajo interinstitucional y multidisciplinario que integramos", explicó el doctor en Ciencias Geológicas, Ernesto Brunetto, investigador del Conicet.
Recordó que en los años 70 se produjo un gran desprendimiento en la zona del Puerto. Años después, en un sector ubicado hacia el sur del embarcadero, muy cercano al área ahora afectada, ocurrió un deslizamiento del terreno que provocó la caída de una escuela. Por estos motivos se emprendió el proyecto de obras que alcanzaron el sector norte de la barranca de Diamante.
En cuanto a las soluciones que se proponen, indicó: "Deberá buscarse un equilibrio entre las soluciones que llamamos estructurales –provenientes de la Ingeniería–, con medidas no estructurales orientadas a estrategias de organización del territorio y el uso del suelo. La problemática no es exclusiva de este sector, y sabemos que grandes obras para toda la costa del Paraná resultarían muy onerosas. Si podemos anticiparnos a los efectos observando la tendencia del proceso, seguramente estas soluciones serán más económicas. En algunos casos, debe analizarse si relocalizar sectores urbanos será más costoso que realizar las obras de mitigación. O existen acciones que permitan reducir los factores que generan la inestabilidad del terreno, por ejemplo, evitar las pérdidas de las redes de provisión de agua y desagües pluviales y cloacales".

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Análisis
Sobre la base del estudio especializado realizado por el Servicio Geológico y Minero de Argentina, con la colaboración del Conicet, se elaboró un plan de trabajo que implica el establecimiento de la línea de base y monitoreo, análisis de evolución histórica de eventos previos y velocidad de retroceso de la barranca, un estudio geotécnico e hidrogeológico mediante perforaciones, acciones de gestión de los servicios de agua para evitar aportes al subsuelo, y un estudio para la generación de un plan de forestación de la barranca.
"Hay una zona muy amenazada en la zona del Paraje de Puerto General Alvear, al norte de Diamante, y en la margen derecha de la desembocadura del arroyo La Ensenada. La localidad de Puerto General Alvear sufre estos fenómenos permanentemente y hace pocos meses los deslizamientos han generado destrucción de viviendas ubicadas en la zona baja. En Entre Ríos es un fenómeno muy frecuente. Hace dos años, se desprendió un bloque muy grande en el Parque Urquiza, de Paraná, y hace tres años hubo un desprendimiento en la desembocadura del arroyo Las Conchas, que también arrastró viviendas costeras", amplió Brunetto, quien fue acompañado también por el licenciado en Geología Javier Soffiantini, del Conicet.

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