Un informe de Argentinos por la Educación analizó la trayectoria profesional docente en Argentina y marcó diferencias entre las 24 jurisdicciones. Pablo Mainer, vocero de la organización, planteó la necesidad de modernizar los sistemas de carrera y generar alternativas de crecimiento sin que los docentes deban abandonar el aula.
Advierten por la lenta estabilidad y los desafíos de la carrera docente
El 52% de los docentes menores de 25 años trabaja como suplente según el informe “La trayectoria profesional docente en Argentina”.
Por Aldana Martínez
Entre Ríos: advierten por la lenta estabilidad y los desafíos de la carrera docente
La estabilidad laboral de los docentes argentinos llega, en muchos casos, de manera tardía. El 52% de los docentes menores de 25 años trabaja como suplente, mientras que recién entre los 40 y 49 años el 61% alcanza la titularidad. Los datos forman parte del informe “La trayectoria profesional docente en Argentina”, elaborado por Argentinos por la Educación.
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En diálogo con Radio La Red Paraná (88.7), Pablo Mainer, vocero de la organización, destacó que la situación presenta particularidades en cada provincia debido al sistema federal y a la existencia de estatutos propios. En el caso de Entre Ríos, señaló que la última modificación importante del estatuto docente se produjo en 1991.
“Sería interesante quizás pensar alguna modificación, alguna modernización. Obviamente siempre no dando vuelta todo, sino viendo qué funciona, qué no funciona, qué se puede ajustar y qué funciona también mejor en otras provincias”, sostuvo Mainer.
El informe analiza los estatutos docentes de las 24 jurisdicciones, los regímenes previsionales provinciales y datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), además de información de Aprender 2025. El estudio concluye que no existe una única carrera docente en el país, sino 24 recorridos jurisdiccionales, con diferencias en las reglas de ingreso, puntaje, movilidad y ascenso.
La estabilidad llega después de años
Uno de los principales datos relevados es que entre los docentes de 30 a 39 años apenas el 40% es titular, mientras que un 39% todavía se desempeña como suplente. Recién en el grupo de 40 a 49 años la titularidad alcanza al 61%.
Mainer explicó que, de acuerdo con el análisis, transcurren aproximadamente 15 años entre el primer desempeño frente al aula y la consolidación de la titularidad.
“Esta inestabilidad laboral justamente muchas veces hace que haya muchos docentes suplentes, que haya mucha rotación. Esto tiene un impacto en la realidad de las escuelas, en los aprendizajes y en la importancia que tiene que los chicos tengan un mismo docente durante mucho tiempo”, señaló.
A su vez, el acceso a cargos de conducción, como directivos y supervisores, se produce todavía más tarde y se concentra alrededor de los 50 años. Los cargos directivos representan aproximadamente el 10% del total.
Una carrera que necesita alternativas
Para el vocero de Argentinos por la Educación, uno de los principales desafíos está en que la carrera docente argentina se encuentra fuertemente vinculada a la acumulación de años y a los sistemas de puntaje.
“Este progreso en la carrera docente se da mucho en cuestión de acumulación de años y falta, quizás, algo que tiene que ver con una trayectoria más horizontal”, explicó.
En otros sistemas educativos existen alternativas para que los docentes puedan asumir nuevas responsabilidades, mejorar sus ingresos y crecer profesionalmente sin abandonar el aula. Mainer puso como ejemplo la posibilidad de que docentes experimentados acompañen a quienes recién comienzan.
“Docentes muy buenos frente al aula muchas veces tienen como única posibilidad de crecer o tener un mejor sueldo aspirar a ser director, salir del aula ”, planteó.
Mejores incentivos para escuelas vulnerables
Otro de los puntos señalados por Mainer está relacionado con la distribución de los docentes según la experiencia y las características de las escuelas.
Según explicó, los docentes que recién ingresan suelen terminar en establecimientos que no son necesariamente los primeros elegidos, mientras que quienes acumulan mayor experiencia pueden acceder a instituciones ubicadas en zonas más céntricas o cercanas a sus hogares.
Ante esto, planteó la posibilidad de establecer mejores salarios u otros incentivos para quienes trabajan en escuelas de contextos vulnerables o de mayor complejidad.
El informe también pone el foco en un fenómeno demográfico que tendrá impacto directo sobre el sistema educativo: la caída de la natalidad y, consecuentemente, de la matrícula escolar. En Entre Ríos, Mainer señaló que la relación actual es de aproximadamente 12 alumnos por docente, pero proyectó que hacia 2030 podría reducirse a 9 alumnos por docente. “Si uno reorganiza las secciones y demás, vamos a poder ir a sistemas” que permitan aprovechar esa nueva realidad, explicó.
El salario y la capacitación
El estudio también analiza la evolución de los ingresos docentes. Según sus datos, tomando como referencia el salario entre los 18 y 24 años, los ingresos son un 42% superiores entre los 25 y 34 años y alcanzan su máximo entre los 45 y 54 años, cuando llegan a ser un 93% mayores que en el primer tramo de edad.
Mainer advirtió, además, sobre una contradicción dentro del sistema: los docentes necesitan realizar capacitaciones para sumar puntaje y avanzar en su carrera, pero muchas veces deben acumular horas de trabajo para mejorar sus ingresos.
“Muchas veces los docentes, por tener que sumar horas para poder cobrar mejor, les queda muy poco margen de tiempo para poder capacitarse”, explicó.
Así, sostuvo que se genera una situación en la que “el mismo sistema te exige capacitación, pero también el mismo sistema te lleva a tener la mayor cantidad de horas frente al aula, lo que no te permite capacitarte”.
Frente a este escenario, consideró que los sistemas de tutorías, rotación o parejas pedagógicas podrían abrir nuevas posibilidades: “Permitiría también que un docente pueda estar un tiempo en el aula y un tiempo capacitándose”.
El informe de Argentinos por la Educación plantea, en definitiva, la necesidad de revisar cómo se estructura la carrera docente en el país, atendiendo a las particularidades de cada provincia y buscando alternativas que permitan reconocer la experiencia y el desempeño profesional sin que el crecimiento implique necesariamente abandonar el aula.














