Miradas
Martes 27 de Noviembre de 2018

El exmédico de Tribunales que será juzgado

Por primera vez un tribunal entrerriano juzgará a un médico paranaense que se desempeñó dentro del Poder Judicial, en un área donde luego de efectuar las respectivas pericias debía decidir la libertad asistida de las personas condenadas. Estuvo afectado al juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, un sector tan sensible como complejo. Al parecer sus superiores nunca advirtieron que el psicólogo realizaba informes sin tener la matrícula correspondiente, y lo más grave de todo es que tampoco poseía el título habilitante como psiquiatra. Es tan solo una observación de la conducta "profesional" de Francisco Javier Marín, quien no será enjuiciado por su paso por Tribunales, sino que tendrá que brindar explicaciones por la muerte de Horacio Martín Eyssartier, ocurrida el 31 de diciembre de 2012. ¿Por qué la vida de este joven terminó de manera tan trágica? Sus familiares responsabilizan a Marín por el progresivo deterioro de su salud, después de más de una década de haberlo asistido en calidad de psicólogo y psiquiatra, prescribiéndole medicación sin realizar controles de laboratorio. En este planteo se asentaba la denuncia inicial por mala praxis, por la cual se comenzó a investigar al médico, ya que a partir de una serie de informes médicos se pudo establecer que la medicación que recibía la víctima no solo empeoraba su estado de salud sino que aumentaba su grado de dependencia con el analista.
En un principio el expediente judicial del caso comenzó a desandar su camino con las estrategias contrapuestas de las partes. Por un lado, la querella que dirige Marcos Rodríguez Allende se propuso demostrar que Marín había incurrido en diferentes irregularidades, y que incluso fueron advertidas por la jueza de Transición María Gabriela Garbarino. De las pruebas incorporadas al proceso surge que el médico se apartaba de los protocolos médicos, por el hecho de no llevar la historia clínica de sus pacientes, lo que era sumamente importante para encarar cualquier tipo de tratamiento. Cabe recordar que en un allanamiento realizado en el consultorio donde atiende el médico no se pudo encontrar la historia clínica de Eyssartier ni tampoco del resto de sus pacientes. En base a esta certeza, la jueza Garbarino procesó al acusado por homicidio culposo, siguiendo también el dictamen de un grupo de peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación: "Siempre es conveniente registrar, de acuerdo a la evolución clínica del paciente, todos los datos de la persona a los fines de correlacionar su estabilidad sintomática, dosis suministradas, esquema terapéutico utilizados para el control evolutivo", explicaron los expertos.
La defensa de Marín siguió siempre un mismo rumbo. Con planteos dilatorios los abogados Julio Federik y Leopoldo Lambruschini buscaron postergar el inicio del juicio oral y público, pero pese a todas esas artimañas sufrieron continuos reveses en las diferentes instancias procesales. En una oportunidad presentaron un escrito donde dieron cuenta de sus antecedentes académicos: aportó sus títulos como médico y psicólogo, aunque en dicho trámite no pudo acreditar su especialización como psiquiatra. No le bastó con eso, ya que como último recurso apeló a solicitar una probation. En efecto, en mayo del año pasado recurrió a esa figura que contemplaba determinadas reglas de conducta y el ofrecimiento de una reparación económica –tal como lo exige la ley–, primero de 1.500 pesos y luego de 7.500 pesos. El planteo fue rechazado por el querellante Marcos Rodríguez Allende y por la entonces fiscal de Cámara, Carolina Castagno, quienes sostuvieron que dicho requerimiento no cumplía con las exigencias.
Posteriormente a Marín se le sumó el procesamiento por el delito de usurpación de grados, títulos y honores, una causa que se unificó a la del homicidio culposo, por lo que en caso de ser hallado culpable podría recibir una pena de prisión que se puede extender hasta los 5 años.
La prolongada lucha por justicia de los familiares de Eyssartier encontró algo de alivio luego de conocer la confirmación de la fecha del juicio, que tendrá lugar entre el 18 y el 21 de diciembre. Allí finalmente se podrá esclarecer el porqué del penoso final del joven que apagó sus vida a los 33 años.

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