AFA
Viernes 28 de Diciembre de 2018

Atlético Uruguay guardó la pelota

Tras un debate en Asamblea, Atlético Uruguay decidió no participar del Torneo Federal Amateur (ex-Federal B) que comenzará con 2019 caminando sus primeras semanas. La decisión de la dirigencia del Decano de Concepción, club de fútbol por excelencia, se basa exclusivamente en el tema económico.
El comunicado oficial no deja margen de duda en ese sentido, al expresar que "Sin dudas, las razones son muchas, pero no podemos negar que se trate específicamente de un tema económico. Nos encontramos en una difícil situación luego de que el Consejo Federal, con una actitud caprichosa y arbitraria, nos robó hace un año el sueño logrado con mucho esfuerzo pretendiendo implementar un torneo improvisado y sin reglas claras". El primer palo es para el Consejo Federal, remarcando que el cambio en las reglas de juego del ente madre de los clubes del interior, es perjudicial para los clubes más chicos, que dependen de sus socios, de auspiciantes privados y de los estadios provinciales y municipales.
Pero sería injusto dejar de remarcar que las propias políticas deportivas que se bajan desde el Estado nacional van en desmedro de todas las actividades sociales, esas en las que están inmersas nuestras instituciones. El desmadre financiero que produce el rumbo de las políticas económicas a nivel nacional significan un ahogo sin salida para los clubes, que ven cercenados sus ingresos día a día, al mismo tiempo que sufren con el aumento, sin cesar, de las tarifas de los servicios esenciales para subsistir.
Atlético Uruguay tira la cifra de 400.000 pesos mensuales solo para participar en la primera fase del torneo, aunque ese número podría ser inferior si se toma que el arranque será dentro de la provincia. Pero puede rondar en lo cierto ya que ese momento se tomó en los primeros días de diciembre, faltando casi dos meses para el arranque de los juegos, tiempo para que la inflación torne más cercana la cifra.
En otro párrafo del comunicado, la dirigencia Decana afirma que "los aportes que existían se fueron, hoy no están Y así, sin aportes de la Provincia, el municipio o las empresas que siempre nos acompañaron es imposible subsistir". Al menos, hasta donde sabemos, la Provincia y el municipio uruguayense siguen aportando subsidios a los clubes, sobre todo los que participan en torneos nacionales. Sobre los privados, está en la habilidad de gestión conseguirlos, de sumarlos, máxime en los tiempos que corren, donde el propio gobierno nacional hace del esfuerzo privado su mayor bandera en desmedro de un Estado presente, sobre todo en la contención y apoyo a las entidades que cumplen un claro rol contenedor dentro de la sociedad.
Cerrando el comunicado, la dirigencia del club más viejo de Concepción recuerda las obras que realiza en el estadio Simón L. Plazaola, con la construcción de piletas cerradas, un complejo de canchas de fútbol cinco y otras obras, realizadas con el dinero obtenido por la venta de la sede del club: "Hoy queremos jugar el otro campeonato, un campeonato que venimos ganando y debemos concluir de la mejor manera, un campeonato que nos hará sentir orgullosos y permitirá el crecimiento de nuestro barrio y de toda la ciudad: este es el campeonato de las obras".
Lo cierto es que, más allá de argumentos entendibles y contundentes como podrán ser los números mostrados por la dirigencia, Atlético Uruguay no participará de un torneo a nivel nacional por primera vez en muchos años. Un club con un nombre de peso en el fútbol del interior, que supo recibir a River en su estadio en un torneo oficial de AFA, que disfrutó de enormes jugadores como los dos Velázquez (José y Carlos Colorado Horacio) y Chiquín Portillo, entre otros, forjando su historia en hazañas futboleras, hoy guardó la pelota.
Ojalá que la tormenta que nos está dejando sin innumerables derechos, empleos, educación, salarios y tantas otras cosas, no nos prive del fútbol nuestro de cada día, del que juegan nuestros vecinos, nuestros gurises, el que valoramos y queremos como nuestro, alejado del negocio para pocos que es el otro fútbol. Hoy, a Atlético Uruguay, junto a decenas de instituciones del interior, le toca padecer la insensibilidad de los gobernantes de turno, que solo ven al deporte de las categorías menores como poco rentables, como algo que no le puede dar ganancias.

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