La escuela de capacitación N° 261 Los Nazarenos, en Paraná, se prepara para volver a abrir sus puertas y dar comienzo al ciclo lectivo 2022 con más alumnos que sueñan con un futuro mejor, aun en un contexto social en el que proliferan las adversidades.
Escuela del Volcadero: más gente podrá aprender un oficio
Por Vanesa Erbes
Será mañana cuando inicien el ciclo lectivo los jóvenes y adulos dispuestos a terminar la escuela Primaria, ya que, por distintos motivos, no tuvieron oportunidad de estudiar en otro momento de sus vidas; y el jueves será el turno de los alumnos de los talleres de panadería y peluquería, que procuran aprender un oficio con el que puedan ganarse el sustento.
Impulsada por la comunidad de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y la Fundación Puentes, la institución está situada en calle Ameghino al final, en el barrio San Martín, precisamente en la entrada al Volcadero, donde tanta gente se dedica desde siempre al cirujeo en el basural a cielo abierto de la capital provincial.
Los Nazarenos ya tuvo sus primeros egresados en los talleres el año pasado y de esta manera cerró de forma exitosa el 2021. Esto motivó a más personas a creer en que la educación es son una sólida herramienta para acceder a un porvenir con mayores oportunidades y poder superarse. En este sentido, este año cuentan con más de 60 inscriptos en este espacio en el que aprenden las técnicas necesarias que les permitan trabajar en alguna de las dos disciplinas propuestas, y también en la escuela Primaria, donde muchos se vinculan por primera vez con la lectoescritura y logran escribir su nombre, leer un cartel y hasta saber qué dice un mensaje de texto que le envía algún ser querido.
Brenda Balbuena es la directora actual de la escuela. Cuando le llegó la propuesta de trabajar en este espacio no dudó en mudarse desde Hernandarias, de donde es oriunda, para contribuir desde su labor y su experiencia como docente a que más gente tenga mayores oportunidades. “La verdad es que me gustó poder venir a ayudar, ya que esto es lo más importante de este lugar”, contó a UNO, visiblemente entusiasmada.
Los directivos y docentes arreglaron y decoraron las aulas para recibirlos y que se sientan cómodos y puedan estudiar con felicidad y vehemencia. Según informó la directora, los estudiantes de la Primaria irán mañana a su primer día de clases, tanto los que comienzan como los que pasaron a segundo grado, pero el comienzo del ciclo lectivo será formalmente el jueves, cuando se sumen los asistentes a los talleres y se encuentren todos los alumnos. “Tenemos más de 60 inscriptos y se siguen anotando más. Pueden hacerlo personas de 15 años en adelante y la realidad del barrio nos permite a nosotros, como comunidad educativa, ir a recorrer casa por casa y caminar también el barrio para invitar a los vecinos, como hicimos durante las semanas anteriores, porque a veces es difícil que ellos se acerquen. Así que les contamos de qué se trata, logramos que nos conozcan y demás. Hemos tenido en este sentido un resultado super satisfactorio”, subrayó.
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Si bien el año pasado el número de ingresantes estuvo condicionado por el distanciamiento social que por protocolo debía cumplirse, este año se plantearon que más personas tengan la posibilidad de estar dentro del aula. “La idea es no dejar a nadie afuera y también que la escuela empiece a crecer. Los alumnos están y lo que nos está faltando es adecuar la parte edilicia, porque es muy chico el espacio. Por el momento vamos a tratar de armar más grupos para poder tener una mejor organización dentro del aula”, explicó Balbuena.
A su vez, sostuvo: “Es un gran desafío, porque sabemos que hay mucha gente en la zona que no está alfabetizada y esta es una gran preocupación para todos nosotros, más allá de brindarles también las herramientas para que tengan una salida laboral, como es el caso de los talleres”.
Seguir creciendo
Según comentó Balbuena, en la escuela Los Nazarenos también se propusieron seguir sumando más talleres cuando se puedan generar las condiciones y que se puedan recibir más alumnos, brindando una oferta educativa más amplia. “Nos encontramos con que los egresados de los talleres quieren volver, y no podemos brindarle otro curso porque no tenemos espacio. Esperamos poder armar nuevos talleres, u ofrecer una formación más avanzada de lo que ya estudiaron, añadiendo otros niveles para que se perfeccionen”, indicó al respecto.
También mencionó que gran parte del equipamiento para dar los talleres de peluquería y panadería con el que cuentan se consiguió gracias a la donación de mucha gente, y se siguen precisando cosas para seguir desarrollándolos de la manera más adecuando. Sobre este punto, comentó: “Para lo talleres se necesitan insumos, ya que nos mantenemos con la colaboración de la gente, con todo lo que nos puedan brindar y estén dispuestos a donarnos. Hasta toallas que no usen más en su casa nos sirven, ya que en la peluquería se utilizan muchísimo”, refirió.
Por otra parte, recordó que el año pasado varios de los talleristas pudieron comenzar a trabajar incluso antes de recibirse, cortándole el cabello a familiares y vecinos. Otros realizaron sus prácticas ofreciendo en el barrio sus servicios. Y en un futuro se quiere abrir una peluquería comunitaria para que los egresados que no tienen un espacio puedan desempeñarse, tal como ocurre con muchos de los que trabajan hoy en la panadería comunitaria San José, que fue gestada por la parroquia del barrio y en la que muchos encontraron una fuente laboral.
Quien desee colaborar con la obra que llevan adelante en la escuela Los Nazarenos, se puede comunicar a través de Facebook: Los Nazarenos; de Instagram: Escuela Los Nazarenos; o escribiendo al WhatsApp: +543436236582.