Letras
Viernes 20 de Julio de 2018

Diálogos sobre Rubén Darío, renovador de las letras y la poesía hispanas

El miércoles 25, los profesores Gustavo Lambruschini y Alexis Chausovsky ofrecerán un diálogo sobre el poeta nicaragüense

El miércoles 25 de julio, a las 20, los profesores Gustavo Lambruschini y Alexis Chausovsky dialogarán sobre Rubén Darío, considerado uno de los grandes renovadores del lenguaje poético en las letras hispánicas, en el auditorio de la Bolsa de Cereales (San Martín 553).


En el encuentro se destacarán las múltiples facetas de la vida del escritor nicaragüense como poeta, periodista, diplomático y máximo representante del Modernismo hispanoamericano.


El poeta nicaragüense Félix Rubén García Sarmiento, conocido en el mundo como Rubén Darío, es considerado como el precursor del modernismo literario en América Latina, al incorporar a la literatura los ideales estéticos y las ansiedades del Parnasianismo y del Simbolismo franceses.


Las innovaciones de Darío, su estilo y peculiaridades son tan contemporáneas como las polémicas que su obra ha suscitado entre poetas, profesores y críticos. El Modernismo, movimiento que Darío fundó, tuvo un tremendo impacto en todos los niveles de la cultura hispana, desde la decoración de interiores y el diseño de muebles hasta la ropa. Incluso puede decirse que la voz de Darío aún llega a nosotros entreverada en canciones populares.


Nació en Metapa, hoy Ciudad Darío, en Matagalpa, Nicaragua el 18 de enero de 1867. Hijo de una pareja separada vivió la mayor parte de su infancia en la ciudad de León, criado por sus tíos abuelos Félix y Bernarda a quienes llegó a considerar sus verdaderos padres.


Según relata en su autobiografía, Rubén Darío apenas tenía tres años de edad cuando aprendió a leer. Su tía abuela lo introdujo al mundo de las letras sentándolo en su regazo y haciéndolo llevar su dedo índice sobre las letras del abecedario. Desde muy pequeño recibió la influencia de los clásicos de la literatura: El Quijote, Las mil y una noches, la Biblia, Los Oficios de Cicerón, figuran entre las primeras obras que inspiraron el genio creador y su sentido poético.


Siendo un adolescente publicó sus primeros poemas La Fé, Una Lágrima y El Desengaño, influenciado por los poetas franceses, con 13 años de edad su producción literaria se hizo pública.


El periodismo fue su principal fuente de ingresos económicos. Escribió para diversos diarios y revistas; a los 14 años ingresó a la redacción de un periódico político titulado La Verdad, de la ciudad de León. Fue corresponsal del diario La Nación de Buenos Aires, que para esa época era el de mayor difusión en Latinoamérica, también prestó servicio en en diario La Época, de Santiago de Chile.
Desde muy joven se sintió atraído por la diplomacia. A los 19 años formó parte de la Comitiva presidencial de Adán Cárdenas. En 1892 fue nombrado miembro de la delegación oficial de Nicaragua en Chile.


De esta forma ocupó diversos cargos consulares en Buenos Aires y París. En su recorrido diplomático no abandonó nunca su producción literaria, el fruto de ambas ocupaciones se vió reflejado en sus obras A Colón, Sonatina, Lo fatal y Canción de otoño en primavera.


Darío publicó su primera colección de textos, Azul, en 1888. Tenía veintiún años y vivía en Valparaíso, Chile, donde había llegado dos años antes en busca de horizontes más amplios que los centroamericanos. Azul, un libro de apenas 134 páginas, estaba destinado a convertirse en obra fundamental tanto por su poesía como por su prosa. Considerada la primera obra del Modernismo hispanoamericano, Azul se compone de relatos breves y algunos poemas.


Luego llegarían Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza, muestra de su evolución modernista. Fue el inspirador de muchos poetas españoles de su época. Su obra fue influyente, la independencia creadora, el refinamiento y la sensibilidad abierta a diversas culturas, propia del Modernismo, repercutió en la producción cultural de su época e influenció la poesía de la lengua española.


Auspician la conferencia la Asociación Mariano Moreno y la Bolsa de Cereales. La entrada es libre y gratuita.

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