Primer juicio federal por daño ambiental en Entre Ríos. Un artículo publicado en el sitio digital de Diario UNO el 25 de septiembre de 2015, que se reprodujo al día siguiente en la edición impresa, activó una investigación preliminar a cargo de la Unidad Fiscal de la Procuración General de la Nación sobre Delitos Ambientales.
Entre Ríos: se inició primer juicio federal por daño ambiental
Comenzó el primer juicio federal por daño ambiental en Entre Ríos
“Volvió el olor nauseabundo a Aldea Brasilera”, se tituló la nota donde un grupo de vecinos denunciaba la contaminación ambiental propiciada por la empresa Mocarbel SRL, en Aldea Brasilera, en el Departamento Diamante. Después de cinco años, el hecho que tiene como único imputado a Jorge Elías Mocarbel llegó finalmente a juicio oral y público en el Tribunal Oral Federal de Paraná. Si bien es relevante que el daño ambiental –en este caso, la contaminación en el aire y en tres cursos de agua– haya tomado estado público a través de un medio de comunicación, lo más trascendente es que se trata del primer juicio en el fuero federal entrerriano por un causa referida al medio ambiente.
Mocarbel, presente
En la sala de audiencias de calle Urquiza 872 se puso en marcha ayer el debate que había querido ser neutralizado por el acusado, a raíz del pedido de suspensión del proceso a prueba, que finalmente fuera rechazado el viernes por la presidenta del tribunal Lilia Carnero.
Desechada esa posibilidad, se procedió a la lectura de la acusación, a cargo del fiscal general, José Ignacio Candioti, que responsabiliza a Mocarbel por “no haber brindado un tratamiento adecuado a los residuos generados en el marco de la actividad que desplegaba, lo que habría ocasionado un perjuicio al medio ambiente, lográndose constatar que tales despojos eran arrojados a las aguas del arroyo Salto, el cual desembocaba en el río Paraná”.
En su fundamentación, el fiscal actuante consideró que Mocarbel debe ser alcanzado por el artículo 55 de la ley 24051, “por la utilización de residuos peligrosos que envenenen, contaminen o adulteren, el agua, el aire o el ambiente en general, de una manera peligrosa para la salud”.
Haciendo una revisión histórica del caso, fueron numerosas las denuncias de los lugareños señalando el accionar de la fábrica de grasas y jabones en perjuicio de la calidad del aire en forma permanente.

















