Los alimentos típicos que se consumen en la Semana Santa y la Pascua se venden con considerables aumentos con respecto a los valores del año pasado.
En un año los productos para Pascua aumentaron casi un 44% en promedio
En términos generales, en Entre Ríos la suba alcanza un 43,98%, según refirió Javier Schnitman, consultor independiente. Asimismo, señaló que los enlatados de pescado de mar aumentaron alrededor de un 55,82%. De acuerdo al informe, la lata de caballa, que costaba 109 pesos en 2019, pasó de valer a 160 pesos este año; el jurel que estaba a 90 pesos, ahora se consigue a 154,80; el atún desmenuzado que valía 60 pesos hoy ronda los 68 pesos; el lomito de atún que el año pasado se ofrecía a 90 pesos, hoy está casi 126 pesos.
Además, el pescado de mar subió un 37,98% y el de río un 38,18%; en tanto que los panificados, como las tradicionales roscas dulces, se incrementaron un 63,39%: la rosca de Pascua pasó de valer 75 pesos casi al doble: se encuentra en las góndolas a 119 con precio de oferta o a 150 el valor estándar. Las tapas para empanadas que estaban a 30 pesos hoy están a 45,90 pesos, y la tapa de tarta que rondaba los 45 pesos hoy vale 47. En tanto, el dulce de batata incrementó notoriamente su valor: en 2019 se conseguía a 79 pesos el kilo y en la actualidad cuesta 145 pesos.
Sin embargo, lo que más subió, según este relevamiento, fueron los chocolates y huevos de Pascua, que alcanzaron un 94,90%. De acuerdo a lo informado por Schnitman, los que más aumentaron fueron los huevos de chocolate de 100 a 120 gramos, que costaban en 2019 unos 240 pesos, y en este momento valen 450; los de 20 gramos que valían unos 35 o 40 pesos, hoy están casi 83 pesos, por citar algunos ejemplos.
Los precios en los supermercados y chocolaterías varían según el gramaje, la calidad del chocolate, la marca, el relleno, el decorado y el envoltorio. Ante el aislamiento preventivo obligatorio y las bajas ventas de este tipo de productos algunos supermercados céntricos de la capital entrerriana solo ocupan parte de la góndola que el año pasado estaba completa con este tipo de golosinas y lanzaron ofertas con descuentos que alcanzan rebajas del 80% en la segunda unidad del producto. La promoción es tentadora, considerando que un huevo de chocolate de primera marca de 210 gramos que cuesta por unidad 649 pesos, termina valiendo 389,40 cada uno si se llevan dos.
En tanto, quienes fabrican de forma artesanal los huevos de chocolate advirtieron que la materia prima subió considerablemente. Alejandra Maltus, emprendedora del rubro, contó a UNO: “La marca del chocolate que yo utilizo todos los años para mantener la calidad del producto aumentó bastante, más o menos un 60%. Y todo el resto de los complementos también”.
Años anteriores Alejandra vendía por mayor a distintos negocios de Paraná, pero por las limitaciones que impone el aislamiento preventivo obligatorio solo abastece a los comercios de su barrio, que desde la semana pasada suman más ventas: “Como no se pueden hacer traslados de mercadería ofrezco en mi barrio y los comercios de la zona han vendido bastantes huevos de Pascua estos días, así que hay demanda, aunque no pueda llevar mercadería a otros barrios o buscar nuevos negocios para vender”, indicó.
En referencia a los precios, comentó: “A los más chiquitos, que tienen siete centímetros, los estoy vendiendo en un combo de 10 unidades por 250 pesos; después tengo conejitos de chocolate y unos huevos medianos, de 10 centímetros, que cuestan 50 pesos cada uno; y lo que más se están llevando es la línea infantil, de 20 centímetros, con una variedad de figuras a elección, como emojis, unicornios, monstruos; esos están a 450 pesos cada uno”.
En su página de Facebook comparte otras opciones para su clientela, como son los huevos de Pascua con bombones realizado en chocolate blanco o negro de excelente calidad, con un peso de más de 300 gramos y 20 centímetros de alto, relleno con bombones artesanales surtidos y decorado con chocolate y bombones, a 350 pesos.
Demanda de pescado
Javier Santana, propietario de una tradicional pescadería de avenida De las Américas, contó a UNO: “La situación es difícil con este tema del coronavirus y nosotros aparte tenemos el condimento de que el río está extremadamente bajo y no sale nada. También se complica el tema del personal, que por algún motivo no puede llegar al local a trabajar. Hay algunos de otros lugares y no hay colectivos, que no pueden venir más de dos en un auto”.
Por otra parte, sostuvo: “Estamos manteniendo los mismos precios de hace un mes, aún cuando estamos en plena temporada en que sube la demanda. De alguna forma queremos ayudar con eso. Igual hay muy pocas especies”.
Según contó, estos días lo que más se vende es pescado molido, porque la gente lo quiere llevar para hacer las empanadas, y también milanesas y despinados. “El kilo de pescado molido está a 169 pesos y llevando más de cinco kilos a 139 pesos, siempre de boga y tararira, que son los mejores. Si no hay una opción más económica de molido de sábalo, que se hace por encargue y sale 70 pesos”, dijo el vendedor.
Por otra parte, analizó: “Nosotros estamos bien en cuanto a ventas, más allá de las complicaciones que genera que personas solo puedan entrar de a cinco al local para mantener la distancia. Eso complica la logística, pero venimos bien. Lo que más nos afecta es que hay poca mercadería y el que viene a buscar cinco kilos se lleva dos, porque no tenemos lo que necesita. Trabajamos porque estamos exceptuados en el decreto, pero por estos motivos lo estamos haciendo a media máquina”.
En Puerto Sánchez las pescaderías también tienen mayor demanda estos días. “Nosotros venimos bastante bien, la gente se acerca, respeta la distancia, hacen su encargue por teléfono y nos piden que se lo llevemos, así que no nos podemos quejar”, señaló a UNO Analía, propietaria de uno de los puestos, quien explicó: “Tenemos una camioneta con la que hacemos el reparto y con la licencia de acopio minorista y el monotributo podemos circular sin ningún problema y es lo que mostramos cuando nos ha parado la Policía”.
Por otra parte, indicó: “Ahora lo que más están comprando es boga despinada, o filet. ¨Por ahí llevan dos o tres bogas despinadas y las hacen en el horno. Antes para esta época la mayoría de la gente llevaba lo que es dorado de seis o siete kilos, o surubí, como para juntarse a comer entre muchos. Ahora ha cambiado y compran algo que se pueda cocinar en la casa o en el departamento, llevan para hacer milanesas o marineras, porque este año no se pueden reunir”.
Acerca de los precios, manifestó: “El pescado para freír está a 130 pesos el kilo, 180 pesos el kilo del dorado o la boga despinada, 220 el kilo de filet de armado o de tararira. Y si llega a venir algún surubí, está a 200 el kilo, que es el único pescado que aumentó 20 pesos. No vendemos molido ni lo recomendamos, pero para hacer empanadas y albóndigas aconsejamos que lleven el filet, que rinde más y es más seguro”.
Por último, afirmó que tienen dificultades para conseguir pescado debido a la altura del río: “Está demasiado tranquilo el pique, el río está muy bajo, y el agua está bastante sucia y es difícil conseguir carnadas”, concluyó.












