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Responsabilizan a los barras del fútbol por el aumento de costos

La brecha de precios entre lo que cobra el productor de naranjas y lo que paga el consumidor es de 12,5 veces según dejaron saber dirigentes del sector.

Martes 11 de Febrero de 2020

La brecha de precios entre lo que cobra el productor de alimentos y lo que paga el consumidor minorista fue de 5,05 veces según determinaron desde la Cámara de la Mediana Empresa (CAME). Desde la entidad revelaron que la marca representa un promedio y que al pico lo dieron las naranjas con una diferencia de 12,5 veces y las peras 13,3.

En efecto, un consumidor de peras y naranjas pagó en enero 13 veces más de lo que recibieron los productores de Río Negro y Entre Ríos, respectivamente, debido a un complicado proceso de intermediación del que participan hasta las barras bravas de clubes de fútbol, de acuerdo con lo expresado por directivos del sector fruticultor.

El grueso del incremento se genera en los mercados concentradores, donde la descarga “la hacen cooperativas que son manejadas por empresarios vinculados a las barras bravas de diferentes clubes y que no le dejan a uno, así sea el dueño del puesto, poner a su gente para abaratar costos”, dijo el presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos, Ariel Panozzo Galmarello.

El productor de Villa del Rosario detalló cómo se forma el precio final de uno de los productos que tradicionalmente muestra la mayor brecha de precio del campo a la góndola: “En números aproximados, a un productor le está quedando de 2,50 pesos a pesos por el kilo de naranjas. Luego viene el empaque, de ahí se carga al flete y el vendedor minorista aplica un porcentaje bastante alto y depende de la zona en que esté ubicado el comercio, pero en promedio es un 60% de lo que paga en el Mercado Central”, en el caso de que esté en el Gran Buenos Aires.

Pero en la formación del precio de venta al consumidor final también inciden los mercados concentradores, que es la etapa intermedia entre el transporte y el minorista: “Estamos pagando 16 pesos por cajón”, asegura Panozzo, quien no duda en calificar como “mafioso” al comportamiento de las cooperativas en esos entes, en la medida que no permiten competencia.

Las declaraciones del dirigente al sitio de noticias porteño Infobae se dan en coincidencia con la difusión del Índice de Precios de Origen y Destino por parte de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, en el que se reveló que en enero la brecha de los 25 productos agropecuarios que se sirven en la mesa familiar fue de 5,05 veces, un 1,2% menos que en diciembre de 2019.

Pero en dos casos extremos la diferencia de precios del campo a la góndola sobrepasó el 1.000%, como en la pera, que de un extremo a otro aumentó 13,3 veces, y la naranja, con un incremento de 12,5 veces.

De esta forma, el productor de naranjas cobró el 8% del precio que pagó por la fruta el consumidor final, en tanto el de peras tuvo una participación del 7,5%

Para Panozzo “hay que seguir la ruta del dinero”

Según describió Panozzo, el centro del problema pasa por los mercados concentradores y porque, asegura, “nadie quiere ponerle el cascabel al gato, ni en este gobierno, ni en el de Macri ni en el de Cristina. Denunciamos los hechos pero nadie ha podido avanzar”. El hombre no propone desregulación, sino control.

En cuanto a la razón por la que cree que no se arribará a una solución, Panozzo recomienda seguir la ruta del dinero. “La citricultura mueve 30 millones de cajones por año. A 16 pesos por cajón, la descarga es un negocio millonario”, sentencia. En ese contexto, el dirigente pone énfasis en la lucha contra una suerte de mercado cautivo que, dijo, es dominado por los líderes de los principales clubes del fútbol argentino.

Desde la Cámara de la Mediana Empresa destacan que luego de peras y naranjas, en el listado de mayores brechas entre lo que pagan los consumidores y cobran los productores siguen mandarinas, con 6,6 veces de diferencia, manzanas, 6,1 veces, zanahorias, 6,1 veces y limones 6 veces .

En el otro extremo, los productores avícolas fueron los que tuvieron la mayor participación con el 43,8% del precio al consumidor final, a raíz de una brecha de 2,29 veces en el precio del pollo campo al comercio minorista, a su vez seguido por el huevo (2,31 veces), la frutilla (2,7 veces), la papa (3,22) y el tomate (3,23 veces).

El informe abona la caracterización de la situación que realizó Panozzo: en el caso de la naranja, el precio aumenta 5,12 veces del campo al mercado concentrador y 2,47 veces de este último al consumidor final, mientras que para la pera las brechas son de 7,12 y 1,84 veces respectivamente.

Fijaron en 5,05 la brecha promedio, en 5,45 para los productos agrícolas y en 3,45 veces para los productos ganaderos.

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