Su nombre era Rahama Haruna, falleció a sus 20 años, este 26 de diciembre, tal como indica el fotógrafo que descubrió su caso.
Producto de una rara enfermedad, Rahama no desarrolló ninguna extremidad de su cuerpo salvo un brazo
Nadie podría haber imaginado que, ante todos los pronósticos, la joven podría sobrevivir y crecer. Si bien su cotidianidad es realmente compleja, la joven no pierde su sentido del humor y enfrentó todos los obstáculos con ayuda de su familia.
Según publicó el medio español El Pais, su hermano de 14 años la cargaba y trasladaba a diario en un balde color verde todos los días, sobre su cabeza. Caminaba por un camino de 25 kilómetros hasta llegar a Kano, donde Rahama pide limosnas mientras los transeúntes se sorprenden al ver a alguien en semejantes condiciones.
Decidido a dar a conocer la historia, el fotógrafo que cubrió la entrega del obsequio, Mohammed Maikatanga, colgó las imágenes en su cuenta de Facebook. Poco a poco comenzaron a llegar decenas de mensajes y ofertas de ciudadanos de todo el mundo dispuestos a prestar su ayuda a la olvidada Rahama. Poco tiempo después de que se conocieran sus fotos, le obsequiaron una silla de ruedas, lo que mejoró algo su vida, y la de su hermano. Fue él quien se encargó de comunicar su muerte.
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