El Arzobispado de Paraná dio a conocer una serie de nombramientos decididos en los últimos días por el arzobispo Juan Alberto Puiggari. Algunas de estas decisiones llaman la atención porque estarían confirmando la existencia de la decisión de desarticular el grupo de curas que -según entiende Puiggari- estarían conspirando contra su gobierno diocesano, al prestar colaboración en la investigación judicial por los abusos sexuales cometidos contra menores por el cura paranaense Justo Ilarraz.
Caso Ilarraz: llamativos cambios en la arquidiócesis
Uno de los casos más comentados es el del cura José Dumoulin, quien será trasladado a la parroquia Santa Rosa de Lima, en Villaguay, aunque no está claro si como párroco o ayudante.
Dumoulin se desempeñaba en el área de Educación del Arzobispado, en relación con las escuelas católicas y es reconocido por su desempeño. Sin embargo, ahora irá a Villaguay. Según trascendió, Dumoulin contó a algunos amigos que Puiggari le dijo que lo trasladaba por considerarlo un traidor, luego de que el cura declarara en la causa judicial por el caso Ilarraz.
De acuerdo a esos trascendidos, Puiggari consideró que varios curas son traidores, que lo engañan “en su propia casa” en referencia a las parroquias de su Diócesis, y con el abogado Milton Urrutia como “amante”. Urrutia es el querellante principal en la causa. Obviamente que la figura que habría utilizado el obispo sorprendió a varios.
También trascendió, luego de esa charla con Puiggari, Dumoulin también recibió la visita del segundo del obispo en la jerarquía local, el vicario general Eduardo Tanger, quien también le recriminó su colaboración con la Justicia.
Otro cura de cuyo traslado se hablaba, aunque hasta el momento no se conoce ninguna decisión, es el titular de la parroquia de San Benito Abad, Leonardo Tovar. Según se dice en los pasillos del Arzobispado, Puiggari no decidió todavía el traslado de Tovar por cautela, ya que supone que una decisión de esa naturaleza sería rechazada por la comunidad parroquial.
Sin embargo, se señala que la determinación del obispo sería completar una “limpieza” de los “traidores” siempre y cuando se mantenga la calma que reina en estos meses, casi sin novedades judiciales del caso Ilarraz, y sin presencia en los medios.
Otro dato a tener en cuenta es la aceptación de la renuncia del cura Mario Haller al cargo de rector del Seminario Arquidiocesano de Paraná. Será reemplazado por Eduardo Lalo Jacob, un cura de su estrecha confianza que, si bien tiene una imagen negativa de Ilarraz e incluso le ha formulado reproches en público, le garantizaría a Puiggari un manto de silencio en torno al tema













