Los automóviles premium y de alta gama están ganando lugar en la calles de Paraná, algo que se repite en muchos pueblos y ciudades del país.
En la provincia, por ejemplo, la ciudad de La Paz es un ejemplo claro: los sábados por la noche y los domingos a la hora de dar la vuelta a la plaza 25 de Mayo, es común ver un Audi o un BMW mezclarse en el intenso tránsito.
Cada vez es más común ver coches premium en la ciudad
Algo similar ocurre en el Rosedal de la capital provincial, en la zona alta del Parque Urquiza. Cada vez es más común ver a jóvenes paseando con sus Mini Cooper que tienen un valor de base de 170.000 pesos y que llegan a costar, por ejemplo el John Cooper Works, unos 300.000 pesos.
Y no solo son autos para el fin de semana. Ayer, cerca del mediodía, un camioneta Audi Q7 se desplazaba con todo su esplendor por calle Pellegrini. Si bien el gris metalizado de su pintura la hacía pasar algo desapercibida, se sabe que en el mercado nacional tiene un valor (según el modelo) que va desde los 100.400 hasta los 150.000 dólares.
Como suele suceder en estos casos, en los salones de ventas de autos premium buscan resguardar el bajo perfil y si es posible hacer un culto de la discreción. Un vendedor de la marca de los cuatro aros solo atinó a decir: “El movimiento, los últimos dos años, fue constante. Lo que sucede es que algunos meses se vende más y en otros se vende menos”, dijo y se disculpó porque necesitaba autorización para dar cifras exactas.
Negocios
Si bien se explica que mucho tiene que ver la restricción de la compra de dólares, en realidad por lo bajo cuentan que los que pueden adquirir estos coches de películas y revistas, lo hacen “porque pueden”.
En muchas calles de la ciudad, que fueron creadas a fines de 1900, suele verse un Mercedes Benz Clase E Sedán cuyo precio promedio es de unos 82.000 dólares.
Los que conocen el mercado automotriz en la ciudad insisten con que los que poseen un auto de alta gama es porque “tienen dos o tres en casa”. Paraná es conocida a nivel mundial por tener una fábrica que realiza réplicas de autos clásicos. En un primer momento se pensaba que la producción se iba con selectos clientes europeos o norteamericanos. Con el tiempo se conoció que dentro de la provincia los coleccionistas de autos clásicos se animan a darse un lujo y comienzan a preguntar precios. Todo un mundo, que crece en silencio, dentro de los garajes.
Las cifras
100 Audi A3 se patentaron durante el mes de marzo en el país. El precio en el mercado va desde los 32.860 a los 54.000 dólares.
34.000 Dólares llega a costar una Yamaha R1 cero kilómetro. En las calles de Paraná se la suele escuchar muy de vez en cuando.
50% Se compra una moto cara porque tiene dinero y el otro 50% por pasión y amor a la velocidad. Muchos lo hacen con sus ahorros.
Aseguran que las ventas se triplicaron en el último tiempo
Aunque el mercado de los 0 kilómetro en general recién ahora empieza a mostrar síntomas de salir de la recesión, el segmento específico de los alta gama disfruta de una curva ascendente que va mucho más rápida que la evolución general de la economía.
Así lo sostienen los últimos datos del mercado porque se sabe que el tema pasa porque los autos de alta gama se venden con un tipo de cambio muy cercano al oficial, lo que hace que se genere una oportunidad de comprar un auto a un precio bastante más bajo que lo habitual para quienes venden en el mercado paralelo.
Si bien el dólar blue cerró cerca de los 8,43 pesos, se sabe que muchos están vendiendo a 7,80 pesos en el mercado paralelo y luego pueden comprar el coche a 5,21 pesos. A esto se le suma que las marcas de alta gama hace muchos años que mantienen sus precios. “Hoy la multiplicación de un dólar para comprar un Audi es a 5,21 pesos, que te da un valor en pesos que es comparable con autos de versión generalista”, explican en las concesionarias
Por esa razón, se da por estos días que muchos clientes no dudan en pegar el salto hacia una unidad premium. Además en la publicidades resaltan que las cuotas pueden ser fijas y en pesos.
La pasión
El tema de las motos pasa más por el corazón que por una cuestión de negocios. Si bien en Paraná se sabe que circulan rodados que llegan a valer unos 30.000 dólares, en el sector aseguran que es “un malísimo negocio” porque el precio cae en forma abrupta una vez que se firma la compra.
Además el seguro antirrobo es “impagable” y los repuestos de una moto de alta gama, en mucho casos, se vuelven inalcanzable. Todos juran que, en el tema de las dos ruedas, todo se basa en la pasión.













