El ciclista norteamericano Lance Armstrong, ganador en siete oportunidades del Tour de France, admitió esta noche, por primera vez, que utilizó sustancias dopantes para mejorar su rendimiento en la competencia gala.
Armstrong confesó en tevé que se dopaba y pidió disculpas
"Es mi culpa. Una gran mentira, que repetí muchas veces. Me perdí en los fans, los periodistas, la historia continuaba. No era posible en mi generación ganar sin doparse", dijo en una entrevista exclusiva con la periodista Oprah Winfrey en su lujosa casa de Austin, Texas (EE.UU). La nota fue grabada el lunes y emitida esta noche.
El deportista de 41 años, ya desposeído de sus 7 Tours así como del bronce olímpico logrado en Sydney 2000 admitió haberse "dopado desde los noventa con todo tipo de sustancias" y haber "practicado transfusiones de sangre".
Winfrey le preguntó si sintió en algún momento que estaba haciendo trampas: "En ese momento no. Era como jugar en igualdad de condiciones".
En tanto sobre la extensión del dopaje en el ciclismo señaló: "No inventé la cultura (de dopaje) pero no intenté detenerla (...) No quiero acusar a nadie más, estoy aquí para reconocer mis errores".
Armstrong, que padece un cáncer testicular, confesó que tomó EPO, testosterona, la hormona del crecimiento y se hizo transfusiones de sangre, y que estuvo dopado en sus siete victorias en el Tour de Francia. "En mi opinión no es humanamente posible ganarlo sin estar dopado", aseveró.
La conductora también indagó si alguna vez tuvo miedo de ser descubierto: "No (tenía miedo). Las pruebas han evolucionado. Por aquella época no llegaban a tu casa a hacerte pruebas ni las había fuera de competición. Durante la mayor parte de mi carrera no había tantas pruebas fuera de competición, así que no había forma de que te descubrieran porque ibas 'limpio' a las competiciones. Era cuestión de programarse".
Demandas
Los dichos del ciclista podrían provocar una catarata de demandas, no solo por parte de marcas que lo patrocinaron, sino por el Gobierno de EE UU ante cuyos tribunales el deportista ha jurado en varias ocasiones haber competido siempre limpiamente.
La agencia de noticias AP ha informado de que el Departamento de Justicia estudia sumarse a la demanda federal por fraude que el cliclista Floyd Landis –compañero de Armstrong en el equipo US Postal y despojado del Tour de 2006 por dopaje- presentó contra éste en 2010. El US Postal era el equipo patrocinado por el servicio de correos de EE UU, una agencia del Gobierno federal que en sus estatutos prohibía a sus corredores usar sustancias ilegales para mejorar su rendimiento.
El deportista ya ha reconocido que incumplió su contrato. De resultar culpable ante los tribunales, debería devolver a las arcas públicas una considerable cantidad de dinero -se estima que el Servicio de Correos de EE UU pagó unos 30,6 millones de dolares al equipo de Armstrong durante su carrera en ese equipo-.
La CNN asegura que los abogados del corredor están estudiando la posibilidad de devolver buena parte de las ganancias que obtuvo gracias a la ayuda de productos dopantes.














