La Administración Federal de Ingresos Público (AFIP) estableció, a través de la Resolución General 3374 sobre regímenes de información, un nuevo sistema informativo a cargo de la AFA relativo a las transferencias y derechos económicos.
AFIP endurece control a clubes
En el artículo II se establece que "los clubes de fútbol argentino deberán informar semestralmente a este Organismo, a través de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)", los datos relativos a: jugadores profesionales que integran la totalidad del plantel; agentes y/o representantes de los jugadores; sujetos que posean participación en los derechos económicos, que hubieran efectuado operaciones de transferencia incluidas las operaciones en las que las entidades deportivas hubieran actuado como intermediarias; deudas con sujetos del país o del exterior; importes abonados por todo concepto a los jugadores.
"En caso que los clubes de fútbol no cumplan con su obligación de aportar en tiempo y forma la respectiva información a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), esta última deberá poner dicha situación en conocimiento de esta Administración Federal”, dice la resolución, que establece que la nueva normativa empezará a regir a partid del 1º de septiembre.
Los datos tendrán carácter público y quienes incumplan con las obligaciones serán sancionados con las penas establecidas en la Ley 11.683 de Procedimiento Tributario.
Cuatro grandes en la mira
Independiente, Racing, River, San Lorenzo, Colón, Newell’s y Estudiantes, están bajo la lupa de la AFIP. La entidad recaudadora detectó triangulaciones en muchas de las últimas transferencias realizadas en el fútbol argentino por los mencionados clubes que tendrían flagrantes anomalías tributarias. La investigación tiene en vilo la situación de algunos futbolistas y hasta se podrían romper contratos recién firmados.
Las triangulaciones en operaciones relacionadas con el fútbol fueron un secreto a voces de los últimos, al menos, 25 años. En la medida en que los clubes dejaron de hacer operaciones mano a mano, sin intermediarios, las operaciones se gravaron porque dejaron de ser entre asociaciones civiles sin fines de lucro y pases libres o en manos de grupos empresarios comenzaron a hacer escalas “fantasmas” en clubes de Uruguay o Chile. ¿Para qué? Porque en esos países se elude el canon que percibe el Estado argentino por la operación.
Una estrategia contable, con cada punto y coma estudiado, permite el “ahorro” sin que llegue a ser evasión tributaria, sino una manera de eludir el tributo. Una gambeta, si se permite la analogía. La AFIP, entonces, investigará con el acento puesto en terminar con la práctica que permite concretar un negocio entre varias partes eludiendo la responsabilidad tributaria.
Nada está prohibido, el punto radica en los porcentajes que percibe el fisco de cada país: nulo en Uruguay y menor en Chile que en la Argentina.
Cómo lo hicieron
Entonces, con una buena dupla de contador y abogado y sin salirse de la ley, es probable gravar menos la operación (ver “La triangulación”). Pero no todo el fútbol tiene intermediarios. Vélez no concreta operaciones si no es entre clubes y así se quedó con el 50 por ciento del pase de Facundo Ferreyra, de Banfield, por cuya operación los únicos impuestos que se pagaron son de sellados y comprometen menos del 1,5 por ciento.
Según trascendió, conscientes de estar en falta, Racing y Colón habrían decidido romper los contratos de incorporación de Fernando Ortiz y Emannuel Gigliotti, respectivamente, para firmar nuevos sin las fisuras que AFIP encuentra turbias. Así, marcarían un precedente en las contrataciones y evitarían los problemas que padecen River y San Lorenzo (ver aparte) por Jonathan Bottinelli e Ignacio Piatti, respectivamente.
Boca, “tranquilo”
Mientras tanto, el vicepresidente segundo de Boca, Juan Carlos Crespi, destacó que le “parece bien que se investigue” si existe o no evasión tributaria pero aclaró que en el club de xeneize están “tranquilos”. Lo dijo así: “Me parece bien que se investigue. Nosotros estamos tranquilos. Hay que investigar a los intermediarios. Ellos son los que participan en las operaciones”.
Por otra parte agregó: “Boca va a tener que blanquear de donde sacó el dinero para (la contratación de Oscar) Ustari y Pablo Ledesma, pero el representante tendrá que explicar porque uno viene de Fénix de Uruguay y otro de un club de Chile que ni yo recuerdo”, cerró.
Según se supo, la AFIP investiga tres delitos que se estarían cometiendo con las transferencias de jugadores: lavado de dinero, fuga de capitales y evasión impositiva.
Agremiados pide por inhabilitados
Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) intenta que se habilite a Jonathan Bottinelli e Ignacio Piatti argumentando la figura del derecho a trabajar y como salvoconducto para otros jugadores en la mira. El titular del gremio, Sergio Marchi, adelantó que pedirán en AFA “la documentación por el estado de las transferencias”, para evaluar todos los casos.
La AFIP quiere saber por qué -por ejemplo- a Bottinelli, que venía de jugar en San Lorenzo y finalizó su contrato, River lo tuvo que comprar a Unión San Felipe. Alvaro Chijane, secretario de Fénix de Montevideo, admitió que su club figuraba como dueño de los derechos económicos y federativos de los delanteros Denis Stracqualursi, hoy en San Lorenzo, y Emanuel Gigliotti, actualmente en Colón, y el defensor Facundo Roncaglia, que dejó Boca para ir a Fiorentina.
Ninguno jugó alguna vez en Fénix. La investigación puede terminar en una nómina de jugadores que, hasta que no se aclare caso por caso, no pueda participar del torneo.











